Al llegar al lugar había dos hombres que nos estaban esperando en la puerta del hotel, fuimos al hall y nos dirigieron a mi equipo y a mi después de ir por casi todo el hotel al sótano donde nos esperaban. Estaba acompañado por Luca y Baptiso. Luca era grande, fuerte y corpulento y Baptiso... era ágil como el solo y el jefe de las pistolas apodado "mattia" (balita en italiano). Entramos y allí estaban Crisanto, la mano derecha de mi padre, un hombre pequeño, pero fuerte y Cesáreo, controlaba la parte oeste de Italia y era corpulento que llevaba un perqueño bigote y un sombrero. Me reuní con ellos porque eran los hombres de confianza de mi padre y Crisanto era como un tío, un familiar más, bueno ahora mismo mi padre. Llegamos nos dimos la mano y nos sentamos cada uno en nuestras sillas con nuestros guardaespaldas cubriéndonos las espaldas a cada uno.
- Empezamos -dijo Cesáreo- estamos de luto y ahora es momento de actuar. Marco has obtenido un imperio que tu padre consiguió de la nada, con once años eres débil, no te la juegues si no puedes. Tienes gente a tu servicio en ciudades como Torino, Firenze y Milano. Eres el jefe de Italia y si mueres... esto estará perdido.- Ja! - rió intensamente Crisanto- No tienes Venecia porque es territorio de Cesáreo sino sería tuya. ( Los tres nos pusimos a reír)
- Bueno volviendo al tema. Romeo está controlando la mitad del sud de Italia y consigue mucha gente que le sigue. Está creciendo y tiene contactos con vaticanos de Roma. Si sigue así acabará siendo el nuevo "Il capitano"-resumió Cesáreo- me está causando mucho daño en Pescara y si caigo yo Marco no durarás mucho.
- Creed me, estoy mejor de lo que pensáis. Nadie sabe nada de sobre el chico de Giovanni, por ahora solo soy el niñato de Nápoles.-respondió Marco-.
- No te creas, recuerda que hay gente que te conocía y lo más importante que tu padre ya no está.-contestó Crisanto-.
- Bueno Cesáreo mandaremos un par de tipos al sur a ver que tal con Romeo y nos digan cosas después ya actuaremos. ¿Os parece bien? Perfecto, bueno pues me voy y ya diremos cosas en una semana nos volvemos a ver.
- Perfecto, -dijeron mutuamente los dos compañeros del niño-.
Me despedí y nos fuimos los tres otra vez hacia casa a ver que pasaba pero, eran la una de la mañana y se suponía que tenia que estar en el colegio, ¿qué hago? Visitaré a mi corresponsal en Fireze para haber a quién mandaríamos. Le llamé pero no contestó. Entonces dije iré a casa, que le den al orfanato.
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La Vecchia Signora
Historische RomaneDonde un joven italiano de solo once años llamado Marco, queda huerfano quedando al mando de un gran poder, donde, medio mundo está en su contra Vivirá una historia contra si mismo y contra el mundo sin olvidar a su "signora" y a su amada.