Me observa sin expresión alguna, entre abre los labios, pero antes de que pueda pronunciar alguna palabra, se va.
Simplemente se va, dejándome más confundida que antes.
Dios, es que estoy casi segura de que era él, al menos que su hermano sea una total y completa copia, que anciendad !!, paso ambas manos con frustración por mi pelo levemente despeinado.
Un pequeño movimiento a mi izquierda me saca de mis pensamientos, miro a la enfermera D'Lucca esposa del director de este lugar, es muy amable, empieza tomando mis signos vitales, y seguido empieza con las preguntas de rutina.
-Como te sientes?- deja de anotar un momento para mirar mis movimientos.
La verdad de la mierda y demasiado confundida, pero eso no es lo que respondo.
- Un poco desconcertada, y me duele levemente la cabeza, eh tenido mi primer recuerdo desde el accidente.
-Haz tenido un ataque de estrés, lo que a dado paso a recuerdos que antes haz vívido, es importante que tengas en cuenta que al forzar los recuerdos puedes crear una laguna mental y crear la posibilidad de que pierdas tus recuerdos- hace una pausa- llamaré a la doctora encargada de tu caso, descansa.
Me deja frustrada, no puedo hacer nada!
Por otro lado no puedo dejar de pensar en lo poco que recordé, se supone que recordé cuando conocí al hombre del que hoy me acusan de haber matado, sin embargo, y a pesar de que es gemelo del que hasta el día de hoy me visita, es indudablemente muy parecido por no decir que podrían ser el mismo.
-Tierra llamando a Rebecca!-Camil chasquea los dedos frente a mis ojos.
-Loca!! - me emociono- que haces aqui?! Te dejó la enfermera entrar?
-Ni enterada anda- ríe, pero me preocupa que pueda ganarse una sanción por venir.
-No te arriesgues por mi, pronto estaré contigo- intento que me entienda, me sentiría muy culpable si vuelven a llevarla a aislamiento por mi.
-Y quien dijo que vine por ti?- sonríe burlona- vine porque a ti te dan gelatina- se encoge de hombros mientras bufa haciéndome reír.
- No es justo sabés, tendré que enfermarme ? - ríe conmigo.
Cuando dejamos de reír, me mira sería.
- No pasa nada, afuera está, tú sabes quién, me a traído a verte a escondidas- menciona a su guapo policía, quien se encarga de complacerla y por ende a mi.
-Yo sabía que tú no eras tan loca- río brevemente, ella me interrumpe.
-Hey! Que también vine por el chismecito, así que cuente mamita, que me le pasó? Esta bien el Frijolito?- Su mirada se dirige a mi vientre con preocupación.
-La visita de Eduardo Richard más la de mi socio y amigo, me estresaron hasta causar un colapso nervioso que hizo que recordara.
-Quee!?, Frenele mamita, eso quiere decir que ya se me va de este chuso?!- su voz suena emocionada.
-No que va, si apenas recordé algo- le cuento de mis recuerdos y lo que pienso acerca de los gemelos Richard, la verdad me preocupa bastante, ella no duda en decirme sus palabras colombianas que me hacen reír, al no entender nada ella me explica, y así pasamos buen rato hasta que se debe ir.
Sonrió al aire, consciente de que luciría como loca, pero es que esta chica es una gran persona, me hizo sentir mejor.
Dormí un poco, pero volví a despertar por el intenso dolor que se empezaba a formar en el centro de mi cabeza, intenté tocar el botón de ayuda que antes me había mencionado la enfermera, pero todo se volvió negro por un lapso corto de tiempo porque los episodios dieron color a los recuerdos que se iban formando.
Flashback
Mi vista estaba borrosa, lágrimas bajaban por mi rostro dificultando el encuentro de mis llaves, joder, me alcanzaría y volvería y esta vez completaría su misión hasta sentirse saciado, el recuerdo de sus manos recorriendo todo mi cuerpo me causan náuseas, paro la búsqueda de las llaves y de mi sale todo lo que había comido en la calle vómito hasta sentirme cansada, mis lágrimas no paran de caer, me recuesto en el coche intentando tranquilizarme, el sonido de la música que no está tan lejos hace que me mareé un poco.
-Tienes que calmarte Becca, si no volverá por ti- repito como mantra intentando recomponerme, vuelvo a buscar en mi bolso hasta encontrar las llaves, como puedo me dirijo hasta el asiento de conductor, enciendo el auto, pero los nervios me traicionan y grito, lo hago con fuerza mientras golpeo el volante, necesito llegar con él, él me protegerá, con él estaré a salvo, él no me haría daño.
Las lágrimas siguen saliendo desenfrenadas.
Cuando logro mover el auto, intento dar largas respiraciones intentando calmarme, cosa que no funciona, lo que si logro es que las imágenes de los antes vívido se reproduzcan en mi mente, siento como sus manos rompen mis bragas con sus dedos recorre mi feminidad de manera tan brusca que solo logra lastimarme, me toca a su antojo, y yo no desistí de hacerle ver qué está mal.
-Para!!!!- grito.
Otro sollozo sale de mis labios, me estaciono a un lado de la carretera, lo peor que puede pasar es que tenga un accidente.
Recargo mi cabeza en el volante y continuó llorando sobre este, otro recuerdo vuelve a mi, esta vez me sostiene por el pelo y me grita que yo también lo deseo, que lo ve en mis ojos, que no podía negarlo, sus manos siguen tocándome bruscamente, me separa las piernas y se adentra en mi, logrando que sienta un dolor desgarrador en mi entrepierna, vuelve a salir mientras sollozo, y él sin perder tiempo vuelve a entrar en mi, más brusco que antes.
El recuerdo se acaba cuando decidí arrancar nuevamente, manejé sin rumbo sentí como perdí el control del guía.
Un pitido es lo que escucho antes de sentir como mi cuerpo entra a constante movimiento, un acto reflejo hace que lleve mis manos a mi vientre, antes de perder la conciencia y ver solo oscuridad.
Fin de flashback
Despierto desorientada, sigo en la camilla pero está vez no estoy sola Eduard Richard me acompaña, este sostiene mi mano y está inclinado logrando colocar su cabeza en un espacio vacío en la camilla.
Suelto su mano a pesar de la electricidad que siento con su toque, aquella que se describe en las historias de romance esa que pensé que solo se podía leer, esa misma electricidad recorrió mis dedos.
Al sentir mi movimiento levanta su cabeza y me afligió ver sus ojos en un tono rojizo, e hinchados.
-Como estás?-su voz sale ronca, y en tono preocupado.
-Que haces aquí?-estoy un poco arisca ante su presencia.
-No me respondiste - sé que puede ser infantil cuando él solo está preocupado.
-Creeme no puedo decirte nada- hace una pausa- es para protegerte.
No le respondo pero el se levanta y me acaricia el pelo haciendo que el sueño casi me gane.
-Mejor iré a llamar a la doctora, antes de que te vuelvas a dormir.
No respondo porque estoy que me duermo, antes de perder la conciencia gracias a Morfeo escucho como susurra.
-Me recordarás...
Me deja desconcertada, con más preguntas que respuestas.
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Amnesia
Novela Juvenilaquel 30 de diciembre sin duda fue un nuevo comienzo en mi vida . ♧♧♧♧♧♧♧♧♧♧♧♧♧♧♧♧♧♧♧♧♧♧♧♧♧♧♧♧♧♧♧♧♧♧♧♧ Rebecca , la joven que con tan solo 20 años perdió la memoria.
