Premoniciones

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No sé a cuántos les haya pasado,

desearía que no a tantos.

Que despiertan un día con un nudo en el estómago, y en el fondo lo sienten.

Lo presienten.

Algo ha cambiado,

el azul no brilla tanto y el verde es menos verde,

y por más que quieres sonreír se te complica,

te aferras a la idea de que todo va bien,

aún cuando sabes que en el fondo algo te molesta, te inquieta, te angustia,

te duele y te oprime.

Será que me quedo donde ya sé que no va a funcionar?

Y si resulta que estaba por encontrar el tesoro y me rindo a dos metros cegados por la pared por derrumbar?

Será que lo conocía tan bien que sentía tu sentir?

O quizás había llegado el momento de aceptar lo que ya hace tiempo sabía?

De todas formas, aquella mañana me desperté sabiendo,

Que me iban a romper el corazón.

En contra de mi orgullo,

Esta vez habría querido equivocarme.

Pero su indiferencia era una triste y tenue luz que aclaraba la habitación.

Y no fue necesario que me diga que se había terminado,

porque no se termina cuando se habla del fin...

Se termina cuando aún estando contigo, te dejan y empiezan a olvidarte.

La jodida antología que es la vidaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora