IV

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Advertencia:
-Escenas sexuales narradas de forma explícita.
-Apología a ciertos fetiches/parafilias: lenguaje vulgar, Dirtytalk, Odaxelagnia, Agorafilia, Fingering, etc.

(Parte cuatro de Big D)

×Katsuki Bakugou y tú×

×××

-Señorita ___, necesito que se quede un momento.

Aizawa llamó a la bonita muchacha, recibiendo un asentimiento junto con una sonrisa de oreja a oreja de parte de esta.

Se levantó de su asiento el último alumno, un pelinegro bastante tímido, que temblaba y tartamudeaba cuando tenía que pasar al frente o dialogar con más de una persona.

-¿Podría cerrar la puerta, Amajiki?, es un asunto familiar sumamente delicado el que debo tratar con la señorita ____.

-Y-yo...es...si.- balbuceó el muchacho para asentir avergonzado de su acción y salió lo más rápido que pudo de allí, cerrando la puerta de aquel limpio salón.

Y sucedió.

Aizawa Sensei y ___ en el mismo sitio, sin nadie molestando, prácticamente encerrados.

Aizawa luego de borrar lo de la pizarra bajo la mirada de la pálida mujer, alargando innecesariamente todo el momento; se sentó en su silla, y le hizo una seña con su dedo índice y corazón a la pelinegra para que se acercase a él.

La de bonitos ojos negros hizo caso al instante, y quedó de pie con sus brazos cruzados, frente a su profesor.

-¿Asuntos familiares?, si quíeres que te diga papi sólo pídelo y ya.

Aizawa ignoró el comentario, y señaló su escritorio, ___ se subió a este sin rechistar.

-___, ___, ___.- pronunció en un tono cansado el mayor, mientras se colocaba de pie, apoyando sus manos a los costados de los delgados muslos de la bonita chica.

Se inclinó ligeramente, completamente serio, sin romper la conexión de miradas que tenían.

-Shouta.- lo incitó a seguir con lo que iba a decir, apoyando su bajo peso en sus manos, quedando algo inclinada hacía atrás en el escritorio, mientras movía sus pies de adelante hacía atrás.

Sentía que si tuviera bragas, éstas estarían completamente empapadas con la cercanía de aquel hombre que literalmente la humilló días atrás.

Ella misma se odiaba por ser una perra con muy poco amor propio, a veces.

-Escucha ___.- pronunció con su aspera voz, y relamió sus labios lentamente-
¿Qué crees que haces?.

La nombrada sonrió con malicia y colocó sus manos sobre las del hombre, acariciando sus nudillos, mirándolo con sus pupilas cargadas de puro morbo y lascivia.

-¿No le gustó verme hace un rato Aizawa Sensei?.- cuestionó en un fingído tono de inocencia, mientras formada un pequeño puchero con sus labios.

Shouta no dijo nada, seguía sumamente serio, replanteándose que carajos hacer.

-Puedo hacerlo con usted en frente ahora si quiere.

Aizawa sonrió de forma casi imperceptible y con su rodilla abrió las piernas de su alumna, acomodándose entre estas.

Acercó su rostro al de ella, al punto de chocar sus respiraciones.

-¿Planeas hacerlo sola o prefieres mi ayuda, ____?.

Al decir eso, la bonita pelinegra soltó un ligero jadeo.

Tenía la jodida líbido por el cielo, y el hombre frente a ella era tentación absoluta.

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