El mar bailaba, y a la vez silbaba creando su propio ritmo, hacía sonreír a la luna que lo observaba completamente enamorada. Y la arena que no sabía moverse se quedaba inmóvil, siendo testigo.
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Escritos Fugaces
Random¿Estás en un bloqueo lector? La recomendación en ese caso es leer cuentos cortos, y qué mejor que escritos por un alma en pena. Copyright © 2019 Obra registrada.La reproducción, modificación, distribución o cualquier otro uso que vaya más allá de...
