once

17 3 0
                                        


Julius acude un par de veces a la iglesia, al ser el único lugar neutro del pueblo es también el único espacio en donde puede encontrar algo de tranquilidad y no sabe si asiste para rezar por un milagro o para pedir claridad. Se encontraba de rodillas en un reclinatorio casi justo al frente del mural de cristal cuando escucha una voz familiar que se acerca. Se pone de pie al reconocer la voz de Paris pero escuchar también al príncipe Escala lo desconcentra y decide esconderse detrás de una estatua religiosa lo suficientemente grande como para cubrir su cuerpo.

El príncipe Escala camina lentamente con la espalda encorvada mientras Paris lo sigue, igualándolo paso a paso. Mucho se dijo de que la salud del príncipe estaba en deterioro pero ahora mismo lucía perfectamente bien. Julius aguanta la respiración, su frecuencia cardíaca se acelera pero trata de inhalar y exhalar lentamente para no hacer ningún ruido.

El príncipe y Paris se acercan a un reclinatorio cerca del altar, el mismo en donde se encontraba Julius anteriormente. El joven Capuleto se esconde un poco más pero presta especial atención a la expresión de Paris, su expresión luce molesta con el ceño levemente fruncido y sus movimientos rígidos.

"No lo pienses mucho, hijo." dice el príncipe Escala que se encuentra de rodillas, con voz áspera que resuena en la iglesia. Suena muy diferente de las veces que Julius se ha encontrado con él en otras ocasiones, "Mata a Julius Capuleto." esta vez el sonido parece venir de todas direcciones.

"Mi príncipe, no lo defraudaré." responde Paris. Julius aguanta la respiración y siente su corazón latir fuertemente contra sus oídos. A pesar de sus palabras la expresión de Paris ahora luce preocupada y ligeramente triste. Después de un momento dice "Por favor, créame... Me encargaré de Julius Capuleto como me lo ha ordenado." Julius está temblando, sus dedos se agitan violentamente y siente una capa de sudor frío comenzándose a formar sobre su frente.

El príncipe Escala suspira pesadamente "Pobre niño. Si hubiera dejado esas tontas ideas, no tendría que sufrir así."

"Julius, mi mejor amigo, mi amado. No me gustaría..." Se dice Paris a sí mismo, su voz es suave y temblorosa, como si intentara suprimir su dolor con todas sus fuerzas.

"Julius Capuleto es ambicioso y planea una rebelión. Debes hacer lo correcto, hijo mío." le reafirma el príncipe.

Julius sabe que está mintiendo y Paris también debería de saber que lo que le dice es falso pero todo indica a que parece encontrarse en una clase de trance donde cree ciegamente lo que el príncipe Escala le diga y de esta forma lo alimenta con mentiras para hacerle creer que Julius es el enemigo, si le dice que Julius es una amenaza entonces se encargará de eliminar esa amenaza.

El príncipe Escala se pone de pie y acercándose a Paris le da palmaditas suaves en el hombro, "Todo será perdonado ante los ojos del Señor en el cielo."

"Lo entiendo, Alteza." la voz de Paris sigue llena de dolor, se da la vuelta. "Nunca podré perdonarle haber conspirado en su contra."

"Me conmueve tu sinceridad. Esta es una prueba de que valoras mi honor. Y sé que siempre te ha preocupado la disputa entre los Montesco y los Capuleto. Sus acciones han lastimado a la gente y eso te molesta." continua el príncipe, manipulado los hechos para encajar en el falso escenario que está creando, manchando la reputación de Julius y convenciendo a Paris de que acate sus ordenes.

"Sí, lo sabe todo." responde Paris, parece estar profundamente preocupado por el caos de Verona, incapaz de poder liberarse del engaño.

"No deseo ver pelear a las familias. Pero por el futuro de Verona, mi gobierno debe ser poderoso y estable. Demasiadas interferencias solo sacudirán los cimientos y destrozarán esta amada ciudad." el príncipe Escala toma el brazo de Paris con fuerza, encajando sus dedos en la carne del brazo.

El gesto parece haber activado algo, Paris levanta lentamente su cabeza y responde en voz baja, "Sí. Como líder de sus guardias, así como su sobrino, nunca dejaré de defender su honor. Incluso si eso significa envenenar a la persona que amo. Siempre recordaré la amabilidad que me está mostrando al permitirme acabar con él personalmente."

Julius tiembla con fuerza y sin darse cuenta tumba una pequeña estatua que cae al suelo y se quiebra.

"Iré a revisar." dice Paris, camina al rededor de la iglesia pero no parece notar nada fuera de lo normal y no busca más.

"Verona está en un estado precario. Los Capuleto y los Montesco han luchado entre sí mucho tiempo, pero siguen siendo tan poderosos como siempre. Para evitar que unan sus fuerzas y supongan una amenaza para mi gobierno, tendremos que sacrificar la paz." el príncipe Escala suena como un desquiciado, enfermo de poder. "La muerte de Julius es una necesidad. Los Capuleto se callarán por un tiempo después de un golpe tan duro. Así que no te culpes, Paris."

Paris parece convencido. El dolor de su rostro se desvanece gradualmente, para ser reemplazado por una fría determinación, "Sí, alteza. Por su gloria y por el futuro de Verona, seré su espada más afilada mientras viva."

Escala parece satisfecho con la respuesta. Le da palmaditas en el hombro a Paris otra vez y caminan fuera de la iglesia.

Una vez que la iglesia está vacía Julius sale de su escondite, se tumba de rodillas y con movimientos temblorosos intenta ponerse de pie fallando en el intento, al final decide quedarse en el piso con las manos apoyadas en el suelo y suelta un respiro pesado que había estado aguantando desde que habían llegado el príncipe y Paris, recarga su espalda contra un muro y espera un tiempo para tranquilizarse.

Mientras se estabiliza observa el mural de los caballeros templarios luchando en contra de un demonio, también nota los objetos sobre el altar, aceite y una lanza oxidada, trata de recordar la leyenda detrás del mural. Durante su infancia creyó que la historia del demonio acechando la ciudad solamente era un mito pero tal vez haya sido verdad. Al cabo de un momento se pone de pie y toma el aceite bendito y la lanza para llevarlos con él.


[...]


Querido Paris

Necesito hablar contigo, es sumamente importante. En el lugar que elijas pero por favor responde.

                              - Julius

inferiority complex ; julius x parisHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora