Paris respondió que aceptaría verlo en el jardín de la casa Capuleto pasada la media noche. Julius no se sorprendió al recibir una respuesta del conde pues sabía que no dejaría pasar una oportunidad de estar a solas ya que sería la situación perfecta para cometer el crimen que se le había encomendado, pero ciertamente le sorprendió el lugar que eligió, el jardín de rosas es un lugar en donde compartió tantos momentos felices con Paris, le dolería que esta noche ese lugar quedara manchado con una desgracia.
El jardín de rosas cuenta con un patrón intrincado de arbustos que simula un laberinto, al centro del laberinto está un quiosco con seis columnas de las cuales se aferra una manta de enredaderas, todo invadido por rosas de diferentes colores predominantemente las rosas rojas.
Julius se encontraba de pie en el centro del quiosco cuando Paris entró por una puerta trasera, una entrada que Julius le había mostrado en su juventud para que pudiera colarse al jardín cuando le plazca.
Paris se detuvo en la entrada y solo observó hacia donde se encontraba Julius de pie sin decir nada. "Acércate." dice Julius después de un rato en un tono suave.
Paris duda, como si se estuviera debatiendo si debería acercarse pero después de un momento lo hace y se detiene al frente de Julius en el centro del quiosco.
"¿Por qué el líder de guardias de Su Alteza no porta como siempre su espada?" Julius nota.
Una expresión de sorpresa cruza el rostro de Paris brevemente, "Supongo que la olvidé."
Julius niega con la cabeza "Verona se ha vuelto una ciudad violenta, no es bueno que te encuentres fuera tan noche y no tengas un arma."
Paris resopla "No creí que la necesitaría, ¿he cometido un error al venir aquí desarmado?"
"No lo sé, ¿lo haz hecho?" Julius regresa la pregunta.
Paris sonríe de lado y alza una ceja "Tu carta sonaba urgente, ¿de qué quieres hablar?"
Julius se acerca un poco más a Paris, sus pechos apenas unos centímetros separados "¿Recuerdas la primera vez que viniste aquí?" pregunta, con el mismo tono suave y ojos expectantes, sus labios en una pequeña sonrisa luciendo casi inocente.
Paris aparta la mirada, repentinamente sintiéndose abrumado bajo el escrutinio del joven Capuleto "Lo recuerdo, tu madre fue quien me mostró el jardín."
Julius asiente, "También fue aquí donde me besaste por primera vez, ¿por qué escogiste este lugar?"
"¿Te sientes nostalgico, eh?
Julius sonríe, es una sonrisa triste que no le llega a los ojos, ¿por qué escogiste este lugar?" insiste.
Paris suspira pesadamente, "Julius, Verona no es segura, deberías irte."
"Lo sé, sé que prometiste que me matarías. Ese día en la iglesia lo escuché todo y pude notar que Escala no es quién dice ser." habla Julius.
Paris abre los ojos en sorpresa, "Julius, yo— no tengo opción." Traga saliva pesadamente, "No debí venir aquí." Cierra los ojos con fuerza antes de continuar, "Sé que me está haciendo algo y que no importa si no es mi voluntad, cuando me habla no me queda otra opción más que obedecer. Debes irte, antes de que ya no lo pueda resistir." dice con urgencia.
"Quería al menos intentarlo." el tono tranquilo de Julius es un contraste para la situación en la que se encuentran.
"¿De qué hablas?"
De un bolsillo de su ropa Julius saca un pequeño frasco con un líquido amarillento, "El mural de la iglesia me dio una idea, estuve investigando y como lo sospechaba el aceite en el altar es el mismo que utilizaron los caballeros templarios cuando hace cientos de años una fuerza oscura acechaba Verona. Si la humanidad no aprende de sus errores la historia está condenada a repetirse." Julius coloca el frasco en las manos de Paris y éste lo rechaza, "Si lo bebes se romperá la maldición que te ata a ese impostor. Solo queda intentarlo."
Paris niega con la cabeza, sujetando las manos de Julius entre las suyas, "No tiene caso, ya hice suficiente daño a este pueblo, no merezco una salvación. En cambio tú puedes huir y salvarte. Que tú estás a salvo es lo único que me importa." confiesa.
Julius frunce el ceño en una expresión de tristeza "Paris, por favor. ¿No prometiste que estaríamos juntos siempre? No quiero ir a ningún lugar si no es contigo."
Paris se sigue negando con miedo, entonces Julius desesperado y decidido abre el frasco del aceite y da un trago, Paris se alarma, en realidad ninguno de los dos sabe a ciencia cierta si el aceite funcionará o si se trata de un veneno que matará indiscriminadamente a quién lo beba. Paris toma el rostro de Julius y lo besa para beber él mismo el líquido de la boca de su amante. Paris lo toma con fuerza por el cuello y unas gotas escurren por la comisura de los labios, Julius lo sujeta de la cintura y una vez que han bebido todo el líquido se permite simplemente besar a Paris. Lo besa como si fuera la primera vez, a tientas y con delicadeza memorizando la suave textura de sus labios, para después besarlo como si fuera la última vez, porque tal vez lo sea, lo besa con deseo y hambre, lo toma del cabello, chocando sus lenguas como si no pudiera tener suficiente, la respiración agitada.
"Julius, no me parece que haya funcionado, no siento ningún cambio." dice Paris con los ojos cerrados, los labios rozando con los de Julius cada vez que habla.
Julius une sus labios de nuevo, cierra los ojos con fuerza y llora, no puede besarlo propiamente por los sollozos pero Paris aún así le corresponde, lo besa hasta que sus lágrimas se mezclan con su saliva.
Paris rompe el beso después de un tiempo y nota como Julius ya no se aferra a él con la misma fuerza, Paris lo sujeta para que no caiga al suelo "Julius, quédate conmigo." le suplica.
Julius está sudando frío y sus labios que hace un minuto estaban rojos ahora han perdido su color, "Paris, debes acabar con Escala." Paris asiente frenéticamente, retira un mechón de cabello y le besa la frente "Usa la lanza de los templarios."
Paris sigue asintiendo y se arrodilla en el suelo sujetando a Julius sobre su regazo, le besa el rostro y las manos, con lágrimas corriendo sobre sus mejillas, "Lo haré, pero quédate conmigo para que puedas presenciar la prosperidad de Verona, sin ti no tendría sentido."
"Llama a Lorenzo, ese médico de la iglesia, él sabrá qué hacer." Julius se frota una mejilla contra la mano de Paris con los ojos cerrados, "Estaré bien, solo estoy... estoy muy cansado." habla pausadamente, su respiración lenta.
"¡Julius! ¡Mi amor!" Paris habla urgentemente, abrazando fuertemente a su amante, el dolor en su voz evidente, "No te duermas, no te duermas, no te duermas."
Julius sonríe de lado pero después se interrumpe en una mueca de dolor, "Si no te das prisa entonces sí me dormiré." intenta bromear pero solo sirve para alarmar más a Paris, "Apúrate, imbécil."
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inferiority complex ; julius x paris
FanfictionCartas intercambiadas entre Julius Capuleto y el Conde Paris a lo largo de los años. Personajes de la historia de Romy y Julius de Time Princess.
