Lunes 23 de Diciembre, 1974
Aunque Hogwarts había sido tan pintoresco como una tarjeta Navideña bajo su capa de nieve del norte, los merodeadores bajaron del tren en Londres a la llovizna gris del sur. El clima continuó así por la mayor parte de la Navidad, queriendo decir que los trineos estaban fuera de sus opciones este año, para la decepción de Remus.
Significaba que los primeros pocos días antes de Navidad eran bastante aburridos, y hacían regulares viajes dentro del pueblo, bajo el enorme paraguas de la Sra Potter, y pasaban largas tardes en el cine muggle.
Remus los había convencido de ir, no había ido a ver una película desde que habían empezado Hogwarts, y la pandilla de Ste había estado hablando de El Vengador Anónimo todo el verano, entonces moría por verla. Era tan emocionante como había esperado; llena de venganza y gore, y Charles Bronson le recordaba un poco al Profesor Ferox. James y Sirius estaban más interesados en descubrir cómo funcionaba el proyector lo que le convenía a Remus, porque significó que accedieron a ir con él dos veces.
Sin embargo, el aburrimiento pronto se apoderó de ellos, y en la tercera visita al cine, una distracción se presentó por sí sola en la forma de un grupo de chicas alineándose en la taquilla. Enseguida, James y Sirius dejaron de discutir los pros y contras de la percepción visual y cuadros por segundo, y empezaron a actuar muy raro de hecho. James hizo más esfuerzos por arreglar su cabello que nunca, mientras de Sirius empezó a inclinarse casualmente contra la pared como si fuera James Dean.
Las chicas obviamente los notaron, y seguían mirándolos de vuelta y soltando risitas entre ellas. Debían estar congelándose, usando minifaldas en diciembre, pensó Remus. Finalmente, las chicas terminaron de comprar sus tickets y entraron a la segunda sala.
—Moony, —dijo Sirius, sin quitar sus ojos de la manada de largas piernas que solo había pasado, —¿Qué te parece si vemos algo diferente hoy día?
—Si, —James asintió con la mirada vacía.
Remus miró el poster arriba de la puerta. El Gran Gatsby. Arrugó la cara.
—Agh, es romance, ¿para qué querrías ver eso? —protestó.
Pero era muy tarde, estaban a medio camino. Remus se sentó en la fila de más adelante y se resignó a su destino. Podría no ser tan malo, le gustaba Robert Redford en Butch Cassidy y los Chicos Sundace, no era tan cool como Charles Bronson, pero podría dispararle a alguien, por lo menos.
Media hora más tarde, y por tanto como no quería admitirlo, Remus estaba completamente inmerso en la película, por todos sus tonos pasteles y trajes tontos. No le habían disparado a nadie de momento, pero estaba esperando lo mejor, y mientras tanto, estaba muriendo porque Daisy entrara en sus cabales y dejara a su horrible marido.
En algún punto, Remus desvió su mirada a la izquierda, para ver si Sirius y James estaba disfrutando la película también y descubrió que había sido abandonado. Dándose vuelta en su asiento, miró la oscuridad a sus espaldas, y pudo ver la forma de las dos sombras de sus amigos sentados en la última fila, ambos ocupados en un tipo de horrible competencia de aferramiento adolescente con dos de las chicas de antes.
Mortificado, Remus se dio vuelta enseguida, encorvándose en el asiento de terciopelo rojo. No podía concentrarse en la película ahora, y había estado en lo correcto, de todas formas; era un estúpido, aburrido, romance para niñitas, y Robert Redford claramente no le iba a disparar a nadie en ningún momento. En un segundo había tomado su decisión y rápidamente dejó el teatro.
Era muy tarde para conseguir un ticket para El Vengador Anónimo, y el guardia de sala le estaba dando una mirada mordaz, entonces metió sus manos en lo profundo de sus bolsillos y salió, sintiéndose amargo y molesto. La ciudad donde vivían los padres de James era mucho más elegante que donde Remus había crecido, eran todas bonitas cabañas de ladrillos rojos y robles. Había una gran plaza verde en el centro, y Remus podía imaginarse grillos aparecer ahí en el verano. Estaba lloviendo ahora, y James tenía el paraguas, entonces Remus no tuvo más opción que buscar refugio bajo la parada de autobús más cercana.
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All the young dudes 1-4
FantasyFanfic largo que cuenta la historia de los merodeadores en Hogwarts y años después. Está narrado desde el punto de vista de Remus Lupin. Tiene amistad, magia, bromas, y un romance muy muy lento pero que vale 100% la pena. Espero que lo disfruten si...
