"Entre más pasa el tiempo, más profundo de vuelve, estoy entre tu pasado y tu futuro ahora"
• Heterosexual
• Contenido explícito
• Lenguaje vulgar
• Narrada en primera persona
~Gguks
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Hace dos meses me a empezado a llamar de esa forma, pero son pocas las veces en las que me llama amor y me siento muy feliz. 20 minutos se tardó Jiyu para bañarse, ella salió de su baño con su ropa interior puesta llamando mi atención.
—No me mires me da penita.—hizo su puchero sacándome una sonrisa.
—No te pongas así baby, ya te he visto de esa forma y te he dicho que amo tu cuerpo.—dejé mi celular en la cama y me paré para ir donde ella.
—Pero igual me causa nervios tu mirada.—bajo su mirada pero cuando estuve al frente suyo la alzo.
La cogí de su cintura para pegarla a mi cuerpo, Jiyu colocó sus manos en mi cuello y jugó con los pelitos de mi nuca a su acción tire mi cabeza hacia atrás. Antes de separarnos dejó un corto beso en el centro de mi cuello para luego adentrarse de nuevo a su closet.
—¿Qué me pongo para la cena?—me pregunto aún adentro.
—Ponte lo que tú gustes, igual eres hermosa con todo puesto.—le dije ese cumplido porque sé que ella se sonroja.
—De acuerdo.—volvió a hablar—Oye amor, ¿No crees que debamos de vivir juntos? O sea necesitamos nuestro espacio para hacer nuestras cosas nosotros dos.—sabia a que se estaba refiriendo.
—Aun no lo sé linda, ¿Déjame pensarlo unos días si?—le dije y ella salió para verme con un puchero.
—¿Solo hasta mañana si?—también un puchero.
—¡Agh! Tu ganas, hasta mañana.—me señaló y yo asentí alegre.
—Te amo...
—Yo también linda...
(...)
—¿Ya vamos a llegar? Quiero sabes en donde es.—miro las calles emocionada.
—Ya falta poco, sé que te va a gustar mucho el lugar tuve que ahorrar mucho para esto.—dije con la vista fija en las calles también.
—Bien...
Como dije faltaba poco, así que al llegar estacione el auto aún lado y baje para acercarme a la puerta del copiloto y abrírsela a Jiyu.
—Muchas gracias, joven Jeon.—tomo mi mano.
—No hay de que señorita Lee.—sonreí ampliamente y caminamos hasta una puerta de vidrio muy grande.
—¿Kook no me digas que vamos a comer aquí? ¿Por qué no hay nadie?—me miro extrañada y a la vez feliz.
—Porque con todo el dinero que guarde hice que solo estemos los dos aquí, quería que fuera especial.—me mordí mis mofletes como un niño.