CAPÍTULO 3: Angustia.

17 0 0
                                    

Los músicos se empezaron a acomodar en la parte alta de la terraza mientras acomodaban una mesa para nosotros, mis padres estaban hablando lejos de nosotros.
No sabía que pasaba o bueno tal vez solo debía de disfrutar este día, mañana en la noche volveríamos a casa y debía de volver al colegio, sé que es educativo, pero créanme que la maestra Sara es muy cansona y sus clases de biología son muy largas.
Los músicos empezaron a tocar y era buena música, no podía decir que podía beber bueno soy una niña, pero tampoco podía bailar, así que mientras mis padres bailaban, mis hermanos y yo tratábamos de bailar entre los tres.
Eran casi las 12:00  de la noche y los músicos empezaron a guardar sus instrumentos, pero uno de ellos se veía algo misterioso, lo digo porque justo en el momento que lo pensé, mi hermano se abalanzó contra mí y solo escuche una explosión.
Mi cabeza me dolía demasiado, trataba de abrir los ojos, pero no era capaz, el humo se repartía por toda la terraza, era demasiado, pero gracias a estar tan arriban y sin un techo cubriendo, todo el humo se esparció por el cielo mágicamente.
Los músicos no estaban, mágicamente desaparecieron.
Mis padres estaban en frente de mí, mamá tenía algo de sangre en su rostro al igual que papá y Ange, mi hermano Zack me cubrió un poco para que no resultara tan herida a lo que el si se lo notaban más marcas de sangre.

-¿Están todos bien?

-Papá ¿Qué paso?, ¿Qué es esto?

-Angelina no hagas tantas preguntas y mejor preocúpate por mamá!!!!

Mi hermana fue hacía mamá, estábamos algos sucios, teníamos algunas marcas de sangre, pero estábamos bien.

-Entren a la habitación ¡Ahora!
Papá se veía algo enojado, así que le hicimos caso, Ange estaba en el baño ayudando a mamá, mientras que mi hermano y yo nos cambiamos.
Al momento que papá llego nos hizo señas para que nos reuniéramos todos en el sofá.

-Empaquen sus cosas, nos vamos esta noche.

-Pero papá, van a ser la 1:00 de la madrugada, no está correcto salir a esa hora –Exclamo Ange, creo que ella estaba más asustada que todos nosotros-

-¡¡No me escucharon, que vayan a empacar sus malditas cosas que nos vamos!!

Para ser sincera mi padre estaba algo no se ¿impactado? ¿furioso? No sé cómo se le puede llamar, pero cada vez que a él le da ese tipo de cosas preferimos alejarnos y hacer lo que él dice.
Mientras empacaba sentía algo, ese presentimiento o ese vacío dentro de tí que te dice que no lo hagas o que simplemente algo va a salir mal, quería comentarles a mis padres lo que sentía, pero los amaba demasiado y sabía que podía confiar en ellos.

2:00 am

Papá nos estaba esperando en el auto, el recorrido sería largo y miedoso, no sería como en el día, luces, personas caminando, nada de eso, sería algo mas calmado, o eso creo. Decidi ir a despedirme de la recepcionista, al fin de cuentas ella nos atendió bien.

-Gracias señorita.

- ¿Enserio saldrán a estas horas?

-Papá está algo asustado, pero confió en él.

-Chica no va a salir bien.

- ¿Qué?

-¡¡¿CLOE MUEVETE!!

Mi madre me gritó, claro solo faltaba yo, cuando volví mi mirada hacía la chica, ya no estaba, se me hizo muy raro y me dio algo de pánico, así que decidi decirle a papá.

-Papá, la chica me dice que no va a salir bie…

-Sube al puto auto de una buena vez Cloe!!

Papá nunca me había hablado de esa forma, me sentí muy mal porque papá simplemente era un amor conmigo, pero cambio o bueno se notaba angustiado.
Zack sabía que me había sentido mal así que me dio un abrazo y me dejo ir a la ventana.
Empezamos el recorrido saliendo del garaje del hotel y ahí, ahí estaba la chica, la recepcionista, pero estaba diferente, tenía una ropa negra como un vestido ella notó mi mirada y me sonrió, pero fue una sonrisa fea, era grande muy grande como de oreja a oreja.

-Mama….

-Cloe cariño, cojeremos un atajo para llegar mas rápido a Seattle.

-Mamá no quiero, no quiero irme aún, vamos mañana en el día por favor.

-Cariño, todo estará bien, mira cuando lleguemos a casa, te preparare un sándwich de tu favorito y te haré una malteada de chocolate ¿te parece?

-Mama no…

-Descansa…

Había pasado casi media hora desde que salimos del hotel, no poda dormir, estaba asustada, mis hermanos ya estaban dormidos, pero yo no.
Decidí ponerme mis audífonos y escuchar música, estaba sonando una de mis canciones favoritas de Selena Gómez, mire hacia la ventana, se veía las casa y apartamentos, todo demasiado oscuro, hasta que pasamos el cartel de
“Vuelva pronto, Pensilvania”
y a partir de ahí todo era bosque.

Los ROSWELL.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora