Capítulo 2

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13 de Septiembre: OLIVIA

Al final fui la última en quedarse en la mesa. Esto si salío peor de lo que esperaba; termine mi desayuni, escuche la alarma de las clases de mi teléfono. Terminé de lavar los servicios rápido y al subir las escaleras escuché las puertas de mi casa abrirse. Era mi madre, ¿Qué hacía aquí?

-Los planos, me olvide de los planos -corría por toda la sala, botando al aire como adolescente buscando su celular debajo de toda la ropa sucia- Aquí estan. ¿Olivia? ¿No deberías estar en clases?

-A eso iba, estaba terminando de lavar unos servicios -dije aburrida y ella solo asintio- ¿Y tus cosas?

-Las deje en la universidad -dijo ella con los planos en mano y la llave.

-Pero la universidad esta a una hora de aquí y te fuiste como a las 8:30am -observe mi reloj, hice memoria del tiempo, iba a decir algo más pero escuche el claxón de una carro afuer. Lo ignore, aunque no pasó mucho cuando escuche la voz de un hombre llamar el nombre de mi madre.

Me cuestione los siguientes 10 segundos, las muchas posiblidades que podría tener mi madre para que un hombre la traiga hasta la casa y la llame por su nombre. No quise pensar mal pero era casi imposible pensar lo contrario. Parpadeé unas veces y recien me habia dado cuenta de lo desarreglada que mi madre estaba. Cuando se fue, ella estaba con su blusa planchada y falda lisa. Sin embargo, la ropa estaba toda doblada y arrugada.

-Véte a tu cuarto, tienes que entrar a clase rápido -ella cerró la puerta y yo la seguí.

Abrí la puerta rápido para ver a una Verónica entrar al auto de una desconocido y después darle un beso en los labios. Ella se ajustó el cinturon y dejo los planos en la parte trasera de ese auto. La impresión que tenía era... atónita, estaba en ¿schok? No, estaba perturbada ante tal escena de MI MADRE. El hombre que la acompañaba me vío y me señalo. Ella no demoró en voltear y ni siquiera se bajo del auto o vino a tratar de explicarme las cosas. Yo tomé mi celular y tomé fotos.

-Vámonos, ¡ARRANCA! -ella grito y con eso se fueron.

Me quede parada ahí, en la puerta por no se cuanto tiempo. Vi las fotos que tomé y solo vi a mi madre molesta, ¿moleta porque? ¿conmigo? ¿hice algo para que ella haga algo así? ¿acaso tengo la culpa de la desfachatez que acababa de hacer? ¿o tal vez esto ya tenía tiempo? Eran muchas preguntas que ella obviamente no me las iba a responder.

No pude entrar a las clases de la mañana. Todavía estaba atónita ante la situación que acababa de presenciar. Mi madre, ella la que siempre me decía que tenía que ser buena niña, que tenía que ser el ejemplo para mi hermana, ella la que constantemente me decía que la dignidad de una mujer no era como se vestía o tenía dinero, sino por los modales y el respeto hacía los demás. QUE HIPÓCRITA.

Mi cabeza daba vueltas y era por los problemas en los que se había metido mi madre, por los problemas que se avecinaban y por Lucía. "No, un problema a la vez Olivia, ahora tienes que ver a Lucía" -me dije a mi misma.

-¿Lucía? -toque la puerta- ¿Podemos hablar?

-Vete, no quiero hablar con nadie -dijo ella en tono bajo y con voz ronca.

-Enana, por favor. Se que debí decir más para apoyarte pero... -yo misma me estaba respondiendo a lo que iba a decir. Solo me apoye en la puerta y me quede ahí, esperando a que me abriera.

No medí el tiempo y me quede dormida en el piso. Me levante cuando sono mi celular, era Alana, mi amiga de la universidad. De verdad no quería hablar en esos momentos, deje que  sonara pero esta insistio varias veces. Hasta me estaba dando migraña por las vibraciones qe tuve que contestas.

-¿Sabes que eres un fastidio? -hable parándome de la puerta.

-Lo sé, pero así me quieres. Liv, tenemos que hablar pasó algo grande... -me fui a mi cuarto para escuchar los últimos chismes de la universidad.

-¿Sabes algo de la nueva chica que acaba de ingresar al equipo de natación? -pregunté con curiosidad.

-No nada, dijeron que es nueva en el equipo. El entrenador la evaluo junto a los chicos y dijo que hizo un nuevo record -dijo Alana, mi amiga. Ella al hablar enfatizo en el "record" para ver si me afectaria- En el estilo mariposa.

Estoy a un ciclo de terminar toda mi carrera universitaria, no me falta nada. Aunque lo cursos son algo más estresantes, lo que me calma es el agua. Por eso cuando estaba en mi tercer ciclo de la universidad, postulé para entrar al equipo y califique, rompiendo en record de la anterior capitana femenina del equipo de natación femenino.

Debido a la pandemia, el equipo de natación tuvo que para sus entrenamientos. Se me rompio el corazón, así que cada uno tenía que entrenar por su cuenta. Pero ya no era lo mismo, hasta hace dos meses y media, cuando reabrieron el equipo de natación. La capitana del equipo termino la carrera en el 2020-02 y eso me dejo como capitana a mí. No fue facíl con todas las circunstancias, aun así nos adaptamos y felizmente, ya todos estamos vacunados con las dos dosis.

Obtener la capitania del equipo femenino era mucha responsabilidad, y lo digo porque soy muy vaga. Pero era la más antigua del equipo y la más calificada. Alana entro dos ciclos despues que yo entré, la convenci de entrar y desde ese entonces somos amigas.

-Un pescesito o te referieres al pescesote de tu novio Juan Diego. ¿Y qué? El estilo mariposa es algo complicado entonces puede ser buena para haber entrado -"no estoy molesta, no estoy molesta" me lo repetía mentalemente.

-No metas a Juan Diego en esto y no me vas a decir que note molesta, ¿solo un poco? -refunfuñe y ella solo río ante el sonido de gruño que hice por el teléfono.

-No lo hace, no me molesta -se me vinieron muchos sentimientos en ese momento, del equipo de natación y lo que iba a decir, sería una realidad muy pronto- porque en menos de un año terminaremos la universidad y necesitamos a una buena nadadora que pueda liderar al equipo.

El día paso tranquilo, llego el almuerzo y Padre nos envio un delivery porque sabia que Madre estaría en su sustentación de tesis. Solo me llego un mensaje de él diciendo "Coman por favor, dile a tu hermana que coma y cuando vuelva a casa hablaremos mejor de lo que paso en la mañana" -  que venga eso de mi padre era algo raro. Su reacción de la mañana era obvia su actitud explosiva pero mi madre no se queda atrás; no se porque siguen casados, al final las que van a pagar pato vamos a ser nosotras, Lucía y yo.

Calló la noche y sentí una punzación en mi cabeza, me tome una pastilla pero aún así seguia el dolor. Lucía y yo estabamos en la sala viendo una película cuando entro madre a la casa. Ella se fue directamente al baño de invitados, minutos después entro padre con la mano en la cabeza y el se fue directamente a la cocina.

¡Sera una larga noche!

Te Reto A QuerermeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora