Por un momento dude en bajar el objeto afilado, pero ¿Qué podría hacerme este inútil? Internamente quería reír. Su boca no dejaba de esbozar una sonrisa nerviosa, y su cuerpo no dejaba de temblar.
Era un cobarde.
Baje la navaja y la volví a guardar. Me alejé unos pasos para poder bajar la capucha.
Él bajo sus manos poco a poco, se veía confundido.
¿Y quién no? Acabas de interrogarlo con una navaja.
-Puedes decir que lo tuviste que hacer tu solo.-lo enfrenté con la mirada.-Que yo no quise colaborar y quedarte con la nota.
No le di tiempo de responderme. Pasé por su lado chocándole el hombro para irme, hasta que atrevió a hablar.
-No creo que quieras arriesgarte a sacar una baja calificación.
Me paré en seco estupefacta, pero sin voltear.
-Es una escuela nacional. Para haber ingresado, debes haber dado un buen examen. Así que con eso me queda claro, que tienes un buen coeficiente intelectual. No creo que quieras arriesgar tu promedio.
Maldito bastardo.
Se quedó unos segundos callado, hasta que volvió a hablar.
-Acabo de llegar, no quiero una mala nota y arriesgar mi promedio.
Solté una risa irónica y negando con mi cabeza me giré hacía él.
-Claro, no me sorprendería.-entrecerré los ojos dando unos pasos hacía él- Siempre trabajo sola.
El chico se quedó confundido mirando un punto específico en mi rostro.
Mierda.
El maquillaje puede hacer magia, pero yo no era buena en ello. Los cubría muy bien, pero si me acercaba mucho a las personas, se lograba a distinguir un poco de los golpes. Así que por instinto retrocedí unos pasos.
-Hablé con la maestra.-frunció sus labios dando una sonrisa incómoda.-Le dije si podía ser una trabajo individual.
Me dio una mirada triste.-Creo que estaba muy enojada con lo sucedido, porque dijo que no cambiará de opinión esta vez. Y que tú entenderías esa orden.
Jodida. Eso estaba, jodida. Esta vez la Srta. Williams no me lo dejaría pasar. Apreté los puños a mi costado tratando de relajarme, pero era imposible, mi mandíbula y cada músculo se tensaba.
Me quedé en seco, seguía procesando que haría. Era verdad, no podría arriesgarme a tener una mala calificación, todos mis planes se irían a la mierda. Puede que por una nota no pase mucho, pero yo prefería no arriesgarme.
Pase mi mano por mi mentón tratando de pensar en algo, pero me desconcentré cuando capté unos ojos mirándome. Lo enfrenté con la mirada, pero no la evadió.
Tenía unos ojos muy bonitos. Me daban ganas de destruírselos.
-Puedes hacer tu parte y yo te entregaré la mía en clases, para que las puedas unir o viceversa.-respondí al fin.
-Por mi no habría problema, pero...
¿Pero?
Soltó un suspiro incómodo y frotó sus manos en sus desgatados pantalones.
-Ella dijo que tu me pondrías al día de los 3 meses que no estuve aquí.
-Anda con-
No terminé de hablar porque el castaño me interrumpió dándome una sonrisa incómoda.-Dijo que no pidiera ayuda a nadie más, que tú lo tenías que hacer. Y que hablará con el director si es necesario para que seas tú quien me ponga al día.
ESTÁS LEYENDO
Malena Grayson
Teen FictionMalena. Malena Grayson se despertaba todos los días adolorida. Cubría sus golpes con maquillaje para poder ir a la escuela. Siempre se le veía fumando un cigarrillo cuando terminaban las clases. Ella estaba en la boca de todos, pero al mismo tiempo...
