Estoy sentada en el techo de uno de los edificios del pequeño pueblo al que ahora llamo hogar. Las trampas están en su lugar y puedo ver como un caminante ya esta atrapado en ella.
2 años han pasado desde la ultima vez que tuve contacto con otras personas y para ser sincera en este mundo me asustan más los vivos que los muertos. Los primeros son mil veces capaces de hacer lo peor. Tengo la vista perdida en las trampas cuando en una de las esquinas de la calle percibo un movimiento, asumiendo que era un caminante no le resto importancia hasta que escucho voces. Pongo todos mis sentidos alertas y salto del muro para esconderme y poder observar mejor. Son tres personas, un niño, una mujer y un hombre. Caminan en dirección hasta las trampas manteniéndose siempre alerta. Preparo mi rifle y lo acomodo sobre el muro.
-Den media vuelta y váyanse! Les grito después del primer disparo y los tres tienen las manos en alto. -No estoy bromeando! Les grito de nuevo mientras recargo el rifle dispuesta a disparar de nuevo cuando veo como el hombre baja lentamente su mano hasta su arma. Me concentre tanto en los movimientos del hombre que apenas note cuando la mujer salió corriendo en dirección al edificio en donde me encontraba. Rápidamente bajo por las escaleras y justo cuando estoy abajo veo como la mujer ya esta en el lugar donde me encontraba con anterioridad. Ubico ya en en la calle solo al hombre y justo cuando estoy dispuesta a disparar, todo se pone negro.
..........
-La conozco y no era así. Escucho a lo lejos la voz de un hombre.
-Es peligrosa, viste este lugar? Le responde una mujer.
Tengo los ojos cerrados y estoy en lo que asumo es el viejo catre que uso para dormir a veces. No puedo mover mis manos, están amarradas con una especie de alambre. Me mantengo quieta mientras estos siguen hablando.
-Hay una tienda de bebés cerca, puedo ir solo papá, las trampas son una ventaja.
-Yo voy contigo, le dice la mujer.
Seguidamente escucho pasos y luego completo silencio. Segundos después escucho unos pasos pausados y a pesar que tengo los ojos cerrados siento como el hombre se acerca hacía mi. Trato de controlar mi respiración y de que los ojos no me traicionen.
¿Qué te paso? Escucho como habla y siento como su mano corre una par de mechones de mi cara.
Y este que se cree? Grito para mis adentros al sentir el tacto de su mano.
Siento como se aleja y a como puedo trato de sacar de debajo del catre un cuchillo. Cuando lo siento, lo tomo entre mis manos y le quito la funda. El hombre esta de espaldas viendo hacia fuera por la ventana, trato de levantarme sin hacer ruido en vano. El hombre se voltea y yo solo con un cuchillo y las manos atadas lo ataco sin piedad. Este me esquiva hábilmente y me deja tirada en el suelo.
-Sabes quien soy? Puedes ver quien soy? Grita mientras pone de nuevo la mano sobre su arma a la defensiva.
-Las personas usan los rostros de los muertos! Le grito aun tirada en el suelo mientras trato de ponerme a la defensiva de nuevo.
-Me conoces! Escúchame! Me grita de nuevo.
-No! No te conozco! Le digo mientras logro ponerme de pie y me abalanzo sobre el con el cuchillo a la defensiva. El hombre reacciona y toma mis manos y las aprieta sobre mi cabeza mientras me empuja hacia la pared.
-Me salvaste la vida! Mirame! Me conoces! Me dije de nuevo en tono suplicante
-Yo ya no conozco a nadie! Le grito mientras le doy una patada en la entrepierna y este cae de rodillas ante mi. Cuando esta en el suelo le pateo en la cara y cae. Me pongo sobre el y este atrapa el cuchillo entre mis manos antes de que pueda clavárselo en la garganta.
-Me conoces! Me grita de nuevo y me empuja de nuevo hacia la pared. Pero esta vez apuntándome con su arma. Tomo su mano y su arma y la acerco a mi cabeza.
-Por favor, le digo en un susurro. -Por favor mátame.
El hombre se suelta de mi agarre y yo pongo mi cabeza hacia atrás hasta sentir que la pueda recostar en la pared.
-Me hallaste hace 2 años en el jardín de mi casa. Tu y... tu me hallaste. Me diste de comer, me contaste que demonios era lo que estaba pasando, me enseñaste a defenderme, me salvaste! Me llamo Rick Grimes y tu me conoces! Me dice mientras se le pone el seguro a su arma y la enfunda de nuevo en su cinturón.
Y como si sintiera un balde de agua frío por todo mi cuerpo me estremezco.. el escalofrío me recorre toda la espalda hasta llegar a mis manos, las cuales se hacen un puño. Me clavo las uñas en las palmas de las manos. ¿Es esto real?
-Rick? Digo en un susurro mientras siento como los ojos me traicionan y se van llenando de lagrimas que con toda mi fuerza trato de controlar para que no salgan. -Te conozco. Estabas buscando a tu esposa y a tu hijo. Le termino de decir y este se sienta a mi lado completamente relajado. -Dijiste que volverías por mi. Eso me dijiste. Te espere, todos los días.. te esperamos todos los días durante semanas.. y luego..te espere solo yo. Pero nunca llegaste. Ni siquiera una señal, nada. Nunca volviste. Le digo.
-Lo intente. Se trata de justificar.
-No! No volviste, no lo intentaste! DIJISTE QUE VOLVERIAS! Le digo esta vez en gritos, sintiendo como la rabia se apodera de mi.
Rick me mira perplejo de mi reacción y se pasa la mano por la cara con genuina frustración. Luego de un par de segundos logra aclarar sus ideas. -Lo intente, de verdad trate. Pero siempre teníamos que alejarnos más y más de la cuidad. Tuve que hacerlo, no tenia opción. Halle a mi esposa y a mi hijo, tenia un grupo, tenia que mantenerlos a salvo. Te juro por mi vida que no tenia opción.
-Los hallaste, le digo sintiendo como las lagrimas que trate de contener ya bajaban por mis mejillas sin control -Los hallaste y te olvidaste de mi, eso fue lo que paso. Le escupo con amargura las palabras. -Tienes una gran familia feliz, no Rick? Le digo.
Este se queda sin palabras y puedo notar como su expresión cambia de enojo a tristeza en cuestión de segundos.
-Mi esposa, ella murió. Es lo único que dice mientras se pone de pie y se aleja de mi.
Me pongo la cara entre las manos y despacio trato de asimilar lo últimos minutos... -El se convirtió sabías? Le digo con la vista perdida en algún lugar del suelo.. -El era tan pequeño y no pude protegerlo. Se supone que tenía que protegerlo y no pude hacerlo Rick.. Le digo ahora al borde de un ataque que nadie podría contener. -Siempre estábamos buscando comida, era lo único que hacíamos. Solo lo deje por 1 minuto y cuando volví ella estaba ahí, grite su nombre y ella volteo y lo ataco. Pongo mi cara entre mis manos y dejo que las lagrimas fluyan sin control. -Desde entonces todo lo que veo es rojo Rick! Todos son mis enemigos! Todos quieren asesinarme!! Y cada vez que cierro los ojos lo único que veo es su cara! Era tan pequeño! Le grito de nuevo.
Siento como sus brazos me rodean y me relajo por completo envuelta a su alrededor.
-De verdad lo siento tanto, me dice con sus labios pegados a mi cabeza, -Puedes volver con nosotros, por favor ven con nosotros, me dice en tono suplicante, -No tendrás que estar sola nunca más, te lo prometo. Debí esforzarme más por tratar de volver por ustedes. Termina de decir mientras se despega un poco más de mi. Levanto mi cabeza y limpio mi cara con mis manos mientras lo miro directamente en sus profundos ojos azules.
-Yo también lo sentí, desde el primer momento que nos conocimos, lo sentí. Me dice sin apartar la mirada de la mía y se perfectamente a que se refiere. -Y a pesar de eso nunca dudaste en ayudarme ni me dejaste perder la esperanza de que podría encontrar a mi familia. Ahora es mi turno, déjame ayudarte. Me dice para a continuación soltarme y ponerse de pie. Me ofrece su mano para ayudarme a levantarme y la veo con dudas un par de segundos.
-No sé como estar con personas Rick. Le digo mientras sigo viendo su mano extendida en mi dirección.
-Yo te ayudo. Me dice con una amable sonrisa.
Respiro profundo y tomo su mano.
Ya no hay vuelta atrás.
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One Shots: Rick/Negan.
Science FictionHistorias adaptadas a capítulos de la serie, donde sí, la protagonista nunca va tener nombre pero siempre se va enredar con este par.
