Yo soy aquél que duele
aquel que sentado a su abismo eleva a su canto efímeras poesías que poetas futuros ya no forjarán
Yo soy aquél que
Ausente se lamenta
Y en su desdicha
Aguarda a una caricia del viento como esperando a un anhelo una respuesta
Yo soy aquél
al que la luna
mira con desconsuelo
y que de la tenue lágrima que resbala de mi mejilla
se desprende una imagen incorpórea
como la lucídez fantasmal de un suspiro lejano
Yo soy a la locura
como a mis ojos la sobriedad
y de las coplas de los juglares soy el soneto olvidado
soy ausencia y lejania de reposo
Soy desvelo prolongado
y como una sombra que vaga solitaria en la inmensidad de la noche me mantengo desolado.
