Terapia

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Dedicado a SheridanHernndez

- Bien les recuerdo que este es un lugar seguro y que todo lo que digan aquí no debe ser usado como arma... - explico el terapeuta de la pareja haciendo énfasis en la palabra arma, sabía que ellos dos venían con una katana,- Primero quiero que le digan al otro como se sienten, no lo que el otro haya hecho mal, sino lo que sienten que está mal... Usen las palabras yo me siento... - les dijo esperando a que alguno de los dos hablara, Fukuchi se sentía molesto por estar aquí y Fukuzawa ya no sabía si había sido buena idea venir a ese lugar para intentar arreglar su matrimonio pero siempre que sentía alguna duda sobre algo veía su sortija de matrimonio, estaba convencido, no importaba la situación siempre que recordara el día en que se casó entonces podría enfrentar cualquier cosa,- Yo me siento solo... Es como estar casado conmigo mismo... No siento recibir ninguna ayuda... - expreso Yukichi, creía que al decir realmente lo que les molestaba como les dijo el terapeuta entonces podrían avanzar,- Okey. ¿Fukuchi cómo te sientes ante esto? - pregunto el terapeuta a Ochi,- Siento que hizo esto para lastimarme porque falte a un par de cosas - contesto Fukuchi casi listo para escuchar a su esposo gritarle, diciendo que no habían sido una o dos cenas, sabía que había faltado a muchas cosas,- No buscaba lastimarte, es lo que menos quiero... - comento el presidente de la agencia, - Pues tienes una manera muy extraña de hacer las cosas - realmente parecía que podía funcionar, estaban hablando sobre las cosas que realmente sentían, no eran insultos o gritos, era lo que realmente querían decirse,- ¡¿Pensaste en como me vería ante mis subordinados?! ¡¿El peligro en el que pusiste a mi carrera?! - se quejó haciendo que otra vez la paciencia de Fukuzawa se pusiera a prueba,- A mí también me estan pasando cosas, las cuales merezco por verme de esa manera con Mori-sensei... - iba a aceptar sus culpas, no podía fingir que no lastimó la carrera de su esposo o sus sentimientos, también daño el trabajo de su vida que era la agencia, los esfuerzos que hizo Natsume para lograr que su organización existiera, debía aceptar que eso había sido su culpa, de nadie más,- Bueno ya que lo admites... - agrego Ochi con algo de felicidad mientras Yukichi contaban hasta el diez,- Entonces es por eso que debes hacer lo que te digo sobre cerrar la agencia y dejar la ciudad un tiempo -.
" ¡Eso si ya no!" pensó antes de intentar explicarle a su esposo porque la agencia era tan importante al igual que la ciudad,- Ay ajá, es por eso que no te quieres ir - comento Ochi con cierta ironía,- ¿Qué quieres decir con eso? - pregunto Yukichi,- La agencia y la ciudad, es el por qué por conociste a ese doctor de quinta, el motivo por el cual debes seguirlo viendo y es al mismo tiempo es el objetivo por el cual nuestra relación está tan mal, ¡¿Crees que soy feliz viendo como esas causas perdidas te alejan de mi?! ¡Ellos te meten ideas sobre mí! - reclamó irritado,- ¡Mis subordinados no son causas perdidas, ni mucho menos me dicen algo sobre nuestro matrimonio! ¡Tienen prohibido hacer algún comentario! - exclamó, podía decirle que era su culpa los problemas que los llevaron a terapia, su infidelidad con Mori era algo grave pero no dejaría que culpara a la agencia,- ¡Son causas perdidas y te quitan tiempo! El día que el idiota de vendas lo arrestaron por intentar suicidarse en la vía pública, te invite a almorzar y dijiste que no -.
- Su nombre es Dazai, no es una causa perdida... Creo... Pero no compares la única vez que dije que no por las cuarenta que tú me dijiste o me dejaste plantado -.
- El intento de Sherlock Holmes y la vez que se perdió, era nuestro aniversario -.
- Nunca llegaste a la reservación y Ranpo necesitaba ayuda -.
- El intento de doctora y como casi la arrestan por golpear a un hombre en la vía pública -.
- Yosano se defendió y ese día no me invitaste a nada, solo llegue algo tarde a la casa y tu no estabas -.
- ¡Casi te matan por defender a ese gato de la calle! - dijo molesto Fukuchi, estaba harto de parecer ser el único que veía que esa organización no era como tal una, era más bien una guardería u orfanato,- ¡Pero ellos están conmigo! - estableció Fukuzawa, no permitiría que siguiera insultando a sus subordinados, ellos podían tener mil defectos pero a diferencia de su esposo que se iba ellos de quedaban,- Cuando atacaron la agencia se quedaron, tu estabas en una junta, cuando enferme ninguno se quiso mover de mi cama, preferían sacrificar todo antes que entregarme a la Port-mafia apesar de que les dije que no pelearan, en cada instante en los que he necesitado a alguien. Dazai estuvo hospitalizado por buscar información de cómo curarme, Atsushi tuvo que trabajar con alguien que lo odia y podría matarlo para buscar la forma de curarme, hicieron lo que estaba a su alcance para cuidarme, tu en un viaje de negocios, así que no me digas que debo dejarlos porque no lo haré - sentenció Yukichi, no dejaría a su organización por nada del mundo,- ¿Sabes que no son tus hijos? - gruño Fukuchi dejando en claro que la manera en que los cuidaba era más bien como si fueran sus hijos pero Fukuzawa no creía que los trataba tanto así, - No es que sean mis hijos, necesitan guía es solo eso - intento razonar con su esposo que comenzó a decir que el no era así con sus subordinados, casi como si deseara comparar sus trabajos, dejando en claro que sentía que Fukuzawa al tener una relación tan cercana con las personas bajo su cargo era que corría riesgos inútiles y como lo mejor era que dejara la agencia, - ¡¿Quieres hablar de riesgos en el trabajo?! Cada vez que crean una misión suicida en el gobierno vas y ni siquiera me preguntas que opinó. ¡Si no son terroristas, son usuarios de habilidad locos, anarquistas, cada cosa es más peligrosa que la anterior! ¡¡Si veo a Jouno, Tecchou o ha Teruko siento que me van a decir que mi esposo murió!! - reclamó, Fukuzawa, cada día en los que su esposo se iba a una misión sentía como si le sacarán el alma, no quería contestar los teléfonos temiendo que le dijeran que Fukuchi había muerto, ya no podía ver a los perros de caza sin sentir que su mundo se caería a pedazos, cada día era un martirio a veces disfrutaba verlo ebrio en una celda porque estaba bien pero cuando se iba a hacer cada tontería propuesta por el gobierno el miedo se lo comía por dentro pero Ochi parecía no comprender eso, la cantidad de estrés al que sometía a su pareja pero nunca se quejó a diferencia del comandante,- ¡¡Nunca te quejaste de esto antes!! -.
- ¡Porque se que te lastimaría!, ¡Los perros de caza es tu mundo!, ¡Son la representación del hombre que eres y nunca digo nada pero tú si lo haces, yo tengo que aceptar que algún día no regresarás porque eres un soldado, pero tú no puedes apoyarme ni un poco! -.
- ¡¿Por eso lo buscaste?! -.
- ¡Sí fue por eso! - grito finalmente, harto de esa discusión,- ¡Me cansé de vivir esperando a tener cinco minutos de atención tuya, cuando había una persona que quería darme todo el tiempo que tenía! ¡Me harté de esperar a que me veas un segundo cuando existe alguien que no solo quiere verme! ¡Ya no aguante esperar a que me hagas sentir amado cuando había alguien dispuesto a hacerlo! - le dijo finalmente lo que sentía, no era de ese año, si lo pensaba a profundidad había sido así durante mucho tiempo solo que ahora Fukuchi lo hacía más notorio, estaba cansado de trabajar por un matrimonio que solo parecía tener interés él,- ¿Te enamoraste de él? - pregunto finalmente Fukuchi,- No, te sigo amando pero siendo sincero no me siento amado cuando estoy contigo... Siento que me estoy lastimado al estar contigo - en ese momento era obvio que si Ochi no hacía algo para remediar la situación perdería a su esposo, era lo que menos quería hacer en este mundo,- Perdón... Siempre creí que no importaba lo que sucediera estarías esperando... -.

MatrimonioDonde viven las historias. Descúbrelo ahora