Capítulo 8

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Pov Daniela

Juliana había pasado por todo mi equipo y lo agradecía, yo obviamente fui con ella a casa, no es que perteneciéramos a este lugar pero ella lo había encontrado cómodo para establecer un negocio y por aquello teníamos que viajar mucho a este lado del mundo.

-¿Y?- la voz de mi hermana invadió mi cabeza

-"¿Y?" Tienes que ser más específica- le dije mientras revisaba la agenda de mi teléfono

-Tu sabes a que me refiero- dijo la rubia junto a mi

-No, exactamente no tengo idea- dije viéndola justo a los ojos

-Bueno, se que respecto a tu boda con johann vera- no tienes nada, o tienes todo menos la fecha- dijo mi hermana emocionada

-¿Podrías no mencionar nada de esto en público?- dije algo harta de que siempre tuviese que venir aquello al tema

-¿Por qué? Tu lo amas y el a ti, así que celebrar ese amor es digno de ser mencionado, además la boda será algo pronto- exasperada cubrí mi cara con mis manos para poder ponerle pausa a esta conversación pero Juliana seguía esperando una respuesta

-¡Claro! Tienes razón, mi boda con Johann es digna de ser mencionada pero no involucro gente del trabajo con mi vida personal, así que no lo menciones frente a mi equipo-

El viaje al departamento de Juliana ya fue lo bastante quieto, me daba miedo llegar porque sabía que ella estaba al tanto de lo sucedido o al menos tenía una vaga idea.

Llegamos al lugar y estaba vacío lo cual me hacía estar más nerviosa

-¿Y mamá?- le dije cuando crucé la puerta introduciendo mi equipaje

-Tuvo algunos asuntos fuera, tu prometido tampoco se encuentra pero Abi dijo que pasaría en un rato- y cruzó sus brazos además me lanzó una mirada acusatoria -Bien, ¿Quién era la morena?- de pronto me sentí expuesta pero decidí evadirla

-¿Kim? Es mi asistente- le dije tranquilamente recorriendo el lugar, un lugar que ya conocía perfectamente

-Sabes bien a quien me refiero, pero mientras no se interponga en tu matrimonio, puedes hacer lo que quieras- dijo haciéndome verla fijamente

-Eres mi hermana, se supone eres el ser viviente del que más recibo apoyo ¿sabes?- le dije dándole una sonrisa de medio lado

-No te enamores, eso no acabará bien. El único que pudo sanar tu corazón en el peor momento te dio un anillo y tu respondiste que si, ahora respétalo un poco y aléjate de la morena- y subió las escaleras para emprender camino a su habitación

No quise responder porque yo no amaba a la morena, era atractiva, demonios, claro que si pero no la conocía lo suficiente, solo podía recordar algunas cosas que había dicho en el avión pero seguramente era el miedo hablando. Suspiré agobiada y decidí subir a leer un poco y tener algo de la calma que ansiaba.

*

La puerta de enfrente había sido llamada, al parecer caí en un sueño profundo pues ya se había tornado algo oscuro y nadie atendía, así que no tuve más remedio que levantarme y abrir.

-Gracias a Dios abriste- aquella castaña que tanto había extrañado atravesó el umbral de la puerta

-Abi, que gusto me da verte- la abrace lo más fuerte que pude

-Bien, señorita, usted y yo vamos a una cafetería para ponernos al día, justo ahora- dijo mientras soltaba unas risas de gusto

Abisambra y yo nos dirigimos a nuestra cafetería favorita, hablamos del pasado, de como ella triunfaba en el presente, de mi increíble éxito en el mundo de la moda.

-¿Y Johann?- dijo mientras daba un bocado de su pastel

-No tengo la menor idea- respondí sinceramente mientras daba un sorbo de mi té

-Y no te interesa saberlo, ¿verdad?- dijo dándome una mirada divertida

-No es mi mayor preocupación, si es a lo que te refieres-

-Vamos, yo sé que si por ti fuera no caminarías a ese altar con él, pero eres estúpidamente agradecida y dijiste "Si, me quiero casar contigo" cuando no lo querías, eres libre de decirlo- dijo mi mejor amiga entre risas

-Bien, no es mi mayor ilusión, pero en algún momento me acostumbraré- dije con un poco de desinterés, de pronto Abi desvío su mirada hacia arriba

-Hola- escuché su voz y de repente no solo mariposas, un montón de animales se sentían en mi estómago como una revuelta -Disculpa, ¿podemos hablar?- su mano yacía en mi hombro de manera gentil

-Yo iré al tocador un momento, toma asiento- dijo mi castaña amiga y mientras emprendía camino hacía el baño me hizo una señal con las manos en forma de aprobación, tomé un poco más de mi té y ella comenzó a hablar

-Respecto a lo del avión, olvida todo ¿si? Ni siquiera recuerdo exactamente que dije y me siento avergonzada, te pido una disculpa, se que fue inapropiado-

-No te preocupes, fue solo el temor hablando por ti, no tienes nada por lo cual disculparte, además yo tampoco recuerdo mucho- le sonreí con comprensión y su cara pudo relajarse un momento

-Y también perdón por interrumpir tu cita...- no la deje terminar

-No, no, no. Esto no es una cita, para nada, solo es mi amiga, estamos poniéndonos al día, no pienses que tengo pareja o algo por el estilo- mi voz sonaba apresurada

-¡Oh! Bien, muy bien- mostró sus blancos dientes en una sonrisa

-¡Maria José!- el chico del café llamo su nombre y ella se quedo sentada frente a mi un momento más

-Que pases linda noche, Daniela.- dijo muy suavemente

-Igualmente, Poché.-












Kaosnocturno 🎭

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