Capítulo 5

2 3 0
                                        

Al preguntarle eso, Alberto se queda en silencio por un segundo y luego le dice: - No claro que yo no pienso que tú la hallas ayudado, me parece que no eres un traidor
-Por supuesto que no soy un traidor
-Y más te vale
-Me estás amenazando
-No, pero si te estoy aclarando, a por cierto una pregunta más
-¿Qué?, ¿por qué me haces tantas preguntas si yo ni conocía bien a la señora ?
-Solo es una más
-Dime entonces
-Cuando la señora fue de compras y al otro día fue a comprar unos libros no habló con nadie
-Pues no, yo mismo me aseguré que no fuera hablar con nadie
-A ya está bien
-Ok

En Nueva York se encontraba la amante de Víctor, la cuál estába comprando un boleto para venir a verlo aquí a México, cuando llega, Víctor se asombra bastante y le pregunta por qué se encontraba aquí, ella le responde  que tenía ganas de verlo y lo besa, Víctor la aparta y la trata mal diciéndole que si estaba loca, pero loco estaba él que en ese momento la coge por el cuello la besa y luego le rompe la ropa y la trepa en una mesa.

Luis se dirigía  a casa de su madre cuando tropieza  con una mujer, estaba sucia, parecía una mendiga , casi no se le veía el rostro , el le pregunta si estaba bien, y ella le responde que si, la pobre mujer parecía ambrienta y sedienta, sin pensarlo la ayuda y la lleva a tomar agua y que comiera algo, cuando está termina le da las gracias, Luis preocupado aún le pregunta que dónde vivía y dónde estába su familia,   la mujer se queda sería y entonces se da de cuenta que no tenía ni casa, ni familia y decide ayudarla, la lleva para la casa donde yo me encontraba.

Cuando escucho la moto  de Luis salgo contenta para abrazarlo, pero lo veo con la mujer y mi rostro cambia, no porque se halla visto como bendiga sino porque me preguntaba qué quién era esa mujer
-Luciana
-Si
-Seguro te preguntarás que quién es ella
-Pues no te lo niego si tengo curiosidad
-Ella es una mujer que encontré en la calle y se veía ambrienta y sedienta, tampoco tiene familia ni casa
-Luis no podemos confiar en nadie, tú sabes
-Si pero en ella se puede confiar
-Eso tú no lo sabes, no la conoces
-Luciana nesecita ayuda porfavor
-Bueno está bien que se quede
Me besa y me dice que yo era la mejor

-Señora me puedes decir su  nombre - le pregunto
-Me llamo Luz María
-¡Luz María!
-Si, bonito nombre
-Gracias
-Bueno ten señora Luz María
-Me puede decir Luz
Entonces le digo Luz y le enseño donde es el baño, para que se duche, mientras se duchaba Luis y yo  coversábamos, él me cuenta que Alfredo estába como sospechando de él
-¿Qué vamos hacer?, si te descubre, no quiero que te lastimen por culpa
-No digas eso, no me van a descubrir
-Dios te escuche
-Si lo hará

Cuándo Luz sale de la ducha era una mujer diferente, hasta era bonita, ahora solo faltaba desenrredarle bien el cabello. Luis se marcha y mientras le desenrredo el cabello, también conversábamos
-Ustedes dos son marido y mujer
-No - Le cuento mi terrible historia y ella  también me cuenta que tampoco a tenido la vida fácil - Mi vida no ha sido fácil, yo hace 33 años tuve a una niña, estuve con ella solo 3 años, su padre me la arrebató, porque tenía más dinero que yo y me la ganó ante los tribunales, después traté varias veces de recuperarla pero no podía, el dinero se hacía cada día más escasos, al pasar 9 años fui dispuesta a verla con miedo a que me rechazara y creyera que yo la había abandonado , pero nuevamente su padre me hechó de la casa, creo que ese día ella se encontraba en la escuela, traté de quedarme pero no puede me tiró hacia la calle , día tras días fui perdiendo mis fuerzas y dejé de ir a trabajar no gané más dinero, no puede pagar más mi alquiler y me hecharon a la calle me quedé sin nada y así es como terminé mendigando en las calles
Al contarme esta triste  historia se me salen algunas lágrimas y entonces le pregunto lo que había pasado con el padre de su hija y con ella, me cuenta que se había enterado que él se había enfermado y de su hija me contó que no sabía nada, yo le digo que cuando yo la iba ayudar a encontrar a su hija, luego me abraza y me dice que yo era una persona muy buena y me bendice.

Pasan al rededor de cinco días, sucedía cada día lo mismo, Víctor desesperado buscándome con todos sus medios, no tenía ningún tipo de rastro de mí y eso era bueno, pero al mismo tiempo estaba revolcándose con su amante, Alberto cada día seguía a Luis pero siempre lo perdía de vista, yo le conté sobre la hija de Luz y empezó averiguar pero no había pistas, lo único que había descubierto es que el hombre ya se encontraba  muerto , cada día yo me enamoraba más de Luis, en el quinto día decide visitar a su madre, hermana y sobrino pero él no sabe que al llegar a su casa la sorpresa que le esperaba

Al tocar la puerta su madre se llena de alegría al verlo
-Hijo viniste a visitarnos
-Si madre
-Ven entra, ¿por qué no habías venido?
-Estába a ocupado madre - entonces es cuando veo a Alberto
-Alberto, ¿qué haces aquí ?
-Vine a saludar a tu madre que hace rato no la veía...











Prisionera Donde viven las historias. Descúbrelo ahora