Esa noche a la hora de dormir sanji se la paso dando vueltas en la cama pensando que pasaba que ahora nami ya no quería ninguna de sus atenciones, pensó y pensó toda la noche asta que a las 4:00 de la madrugada se le ocurrió algo y se levantaría. Todos se despertaron con un deli cargocioso olor que salía de la cocina, sanji había cocinado un desayuno increíble para nami y Robin con pan recien echo copas de helado con chocolate jugó de fruta fresca y carne en término medio y jugosa, nami y Robin estaban con la boca abierta, todo olía a mantequilla fresca y con un olor dulce como miel cuando depronto todos los chicos se apretarian en la puerta tratando de entrar pero sanji los patearia y acomodaria las sillas para las chicas sin embargo cuando sanji volteo a ver a nami se dio cuenta de que estaba viendo el refrigerador vacío con cara de furia -nami ¿por que no te sientas? Prepare esto para ustedes con todo mi amor Nami estaba muy enojada y con todas sus fuerzas le daria una bofetada a. Sanji -te gastaste todo lo que había ahora tendremos que comprar más. ¡¿No entiendes que ay que ahorrar aún que sea un poco sanji?! Nami se alegría llorando y se sentaría en el sótano mientras oía a todos arriba buscándola. Nami lloro un buen rato asta que sintió que alguien se sentaba junto a ella, luffy se quitaría su sombrero y se lo puso a nami para luego también acercarle a la mano una mandarina 🍊 -no tenías por que gritarle a sanji nami -lo siento luffy, es que encerio quiero que nuestra caja fuerte este llena y con el desperdició que hiso sanji me moleste mucho Luffy sacaría un fajo de billetes de su bolsillo y se lo daría a nami -toma yo cubrir el desperdició de sanji pero disculpate y yo trataré de hacer algo para ti Luffy iría a la cocina y empezaría a preparar un guiso mientras que afuera nami se disculpó con sanji pero derrepente todos olerian algo Agradable y de la cosina saldría Luffy con un guiso de Mandarina, el favorito de nami cuando era niña. Nami se comería el guiso y al acabar le iría a agradecer a luffy que estaba en el almacen -muchas gracias por el guiso luffy -no fue nada -y también gracias por todas las veces que me salvaste, nunca te agradecí El sol se estaba poniendo y todo se veía muy vello y así como así en un segundo nami besaría a luffy siendo correspondida asta que sanji entraría con un pastel en la mano y llevándose la sorpresa de que el capitán y la navegante se amaban con locura
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