El reloj marca casi la media noche cuando un fuerte golpe a lo lejos alertó a chat noir, su mirada verde se fijó en la periferia, dónde a lo lejos había un gato negro gigantesco manoteando entre los edificios, era un sentimonstruo sin duda, se acercó sigilosamente Y entonces vio a ladybug, la chica se lanzó con fuerza hacia el monstruo lo intento atar con su Yoyo, pero con un fuerte manotazo la arrojó a un lado de la calle, eso debió haber dolido, el gato Gigante se abalanzo nuevamente, pero antes que lograra estirar su bastón, Viperion apareció de la nada y la tomó en sus brazos, Chat noir lo siguió hasta que estuvieron a una distancia segura.
-Está bien ella?- preguntó al instante
-Lo estoy, gracias Viperion- dijo la heroína con una sonrisa a su compañero de turquesa, antes de dirigirse a Chat y empezar a hacer preguntas a 100 millas por segundo, otro fuerte golpe y el grito de los parisinos la detuvo
-bien arreglemos esto antes, después hablamos-Dijo antes de sacar la peineta de abeja de su Yoyo
-Viperion ve por Vesperia, chat noir y yo no encargamos del gato gigante, nos encontramos en el estadio de fútbol
-Espera- fue interrumpida por chat noir- ¿Él sabe quien es Vesperia?- preguntó con indignación, Ladybug pareció dudar y Viperion al menos tuvo la decencia de parecer avergonzado
-bueno, verás..., yo...- empezó Lady bug
-No confías en mi, ya lo sé- dijo con tristeza
-Chat no tienes idea de lo que podría pasar- se defendió la moteada
-será porque no me cuentas nada de lo que pasa
-Chat yo, no quiero arriesgarme
-a que?-gritó chat noir ya harto
- a Que Shadow moth descubra alguna de nuestras identidades
-Y solo por eso no puedo ayudar, estaba ahí cuando entregaste los prodigios a los otros portadores, estuve aquí desde el principio, él apenas llegó ayer- Chat noir enfureció- si no me quieres aquí sólo dilo
-creo que es suficiente, debemos concentrarnos en el Amok- intervino Viperion
-esto no queda acá Chat noir, debemos hablar- dijo Lady bug molesta
-La cosas no serán Cómo antes Ladybug- y con esas últimas palabras se fue perdiéndose en la ciudad.
Plagg estaba desesperado, se habían detenido en una azotea donde Adrien le había lanzado un trozo de queso al aire que apenas había podido atrapar, y ahora caminaba de un lado al otro con los puños apretados, sabía que era cuestión de tiempo para un Akuma se acercará y seria su perdición, en momentos como este le guardaba tanto rencor a Ladybug, desde que se volvió guardiana era molesta, y no sólo ella, Adrien aveces era muy blando con esa chica, miraba a su alrededor buscando una solución, entonces lo vio una caja con la palabra espada en japonés escrita en ella, Kagami Tsurugi era una chica maravillosa, plagg lo supo desde el principio, y luego lo confirmó cuando fue la portadora del miraculous del dragón, sabía cuidar sus emociones, aunque fue akumatizada un par de veces se debió, oh casualmente a Marinett y a la chica mentirosa Layla Rossi, además hace unas horas atrás había ayudado a Chat con su lío, quizá ella podría ayudar nuevamente, Palgg sonrió para Si mismo, él tenía los mejores planes.
-Dame el anillo Adrien - dijo con severidad
-Que?- Adrien detuvo sus pasos y lo miró con furia
-Es peligroso, si llegaras a caer Akumatizado sería un desastre, te prometo que me encargaré, tengo un plan, solo damelo ahora- continuó en el mismo tono, Adrien empezó a entrar en razón y observó sus manos, dudó un segundo antes de sacar el anillo y entregárselo a plagg, instantáneamente las lágrimas empezaron a caer por su rostro
-Me dejarás aquí sólo? - preguntó el rubio con la voz rota
-Volveré, tengo un plan, solo quedate aquí un segundo- dijo el pequeño Kwami antes de desaparecer en la oscuridad.
Kagami no había podido dormir desde la llegada de Chat noir, fue tan extraño para ella, él héroe no había mostrado interés en ella nunca, muy aparte de un coqueteo casual entre misiones, pero nada comprometedor, sin embargo había algo en él que se le hacía familiar, pero no lograba identificarlo, de pronto una criatura en forma de gato estaba frente a ella, hubiese gritado fuerte si no hubiese estado familiarizada, no era un bicho o un ratón, era un Kwami, se parecía mucho a Long, pero en forma de gato, espera gato?
-Kagami Tsurugi, soy Plagg el Kwami de gato negro y otorgo el poder de...
-Eres el Kwami de Chat noir, ¿donde esta él?, ¿esta bien? ¿Que Está pasando?- preguntó la japonesa
-Quieres calmarte niña, Chat noir estará bien, es complicado ahora, él te costará después, el problema ahora es Adrien Agreste, esta en peligro y hay un Akuma suelto, necesito tu ayuda Kagami-Sam- terminó con desesperación, la chica suspiró
-muy bien, que debo decir?- dijo colocándose el anillo.
La mariposa morada revolotea sobre la cabeza del joven rubio, como si no tuviese un lugar donde posar, o como si estuviese indecisa, Adrien levantó su rostro justo a tempo para ver como una mariposa se convertía en polvo, justo después de que alguien gritara cataclismo, frente a él había una chica enfundada en un traje negro, ella lo miró con preocupación.
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Vaya por fin, no me maten, solo que escogí la peor fecha para publicar una historia, he estado muy ocupada en la universidad, prometo actualizar pronto💖
