--Narrador--
Después de tanta charla, el Mono logro convencerla para luchar. Raúl y Thelma se encontraban en el campo de pelea, mirándose fijamente mientras el resto de Pokémon del lugar los observaban.
Thelma: No se que pretendes hacer, primero te peleas con el grupo, luego te distancias a tal punto de desaparecer por varios días y ahora buscas pelea, ¿Por qué no dejas el grupo si no estás integrado con nosotros? (Pregunto seriamente la Coneja de no estar convencida de esto, de hecho la hacía perder el tiempo.)
El tono y despecho personal que arrojo la Cinderace, pudo romper la paciencia del Mono. Y más cuando los otros Pokémon escucharan las revelaciones de Thelma.
Raúl: [Esa desgraciada sabe cómo decir cosas sin importarla que los demás lo sepan. No se que decir o contraargumentarlo. No voy a recordar mi problema, tengo que centrarme en la pelea.] Tsk, siempre atacando en los sentimientos. (Expreso melancólico, gruñendo de rabia de lo insensible que es Thelma con sus palabras.)
Apretaría sus manos con fuerza, hasta el punto que de estas, saldría un hilo de sangre que caería al suelo poco después, Thelma contemplo la clara debilidad del Primate, continuando a soltar mas cosas ofensivas.
Thelma: No solo te lo digo yo, Melitus también lo dijo cuando estábamos en una cena, no te veíamos por ningún lado, creímos que estabas por ahí fuera pensando en una forma de cómo disculparte, pero vienes aquí y solamente piensas en ti mismo. Aunque me caigas mal, te aconsejo que dejes esto, no te lo quise decir cuando estaba con Alba porque quería decírtelo cara a cara. (Expuso la Coneja Blanquecina, levantando su manita para explicar todo lo que ocurriría en el equipo G.)
El Simio noto lo cambiado que estaba su compañera, alzó su cabeza, y con una mirada fulminante contesto.
Raúl: ¡Tu carácter no es el mismo, no serías capaz de decir esas blasfemias sin tener ese tono arrogante que te caracteriza! (Declaró el Simio del cambio que pegó esa loca Coneja por ser tan personal y seria.)
Después de esa declaración, la Coneja de Fuego bajo su brazo y lo observó con más seriedad.
Thelma: Mi cambio fue por causa de mi derrota de ayer, mientras que tu te llevaste la gloria. Al regresar aquí, hable en privado con Melitus, me aconsejo que mi comportamiento no era el indicado para el equipo, trate de sobrellevarlo con la ayuda de Héctor y pude ver lo que quería decir. (Contestó seriamente la Coneja, que se aguantaba la rabia de recordar lo que paso ayer.)
Aquel Mono de Fuego detuvo su ira por un segundo y la analizo con una mirada totalmente seria.
Raúl: Tú tampoco vayas criticando a otros cuando eres alguien similar a mi, con complejos. Admito mi error y si me tienen que echar, que lo hagan, ha sido mi culpa mentirles a todos. Mejor peleemos de una buena vez, porque para eso te lo pedí, lerda. (Contesto lo último, mostrando un poco sus dientes en forma despectiva.)
Alba se asombró por las declaraciones, pero para mal, se dio cuenta que esto se estaba yendo demasiado lejos.
Thelma: Sí que te lo tienes muy subido pedazo de testarudo, gracias a eso, conseguiste que en esta pelea te destroce sin misericordia. (Amenazó de lo que ocurrirá en el combate.)
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Reencarnando en un Chimchar (Terminada)
Fiksi PenggemarUn adolescente común y cualquiera, vivía con ciertos problemas cotidianos y personales, que aguanto por años. Hasta que un tiempo después, todo su mundo colapsa frente a sus ojos. No pudiendo aguantarlo mas y decidió elegir el camino fácil: el suici...
