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La tensión en aquella mesa era tan densa que podía ser capaz de cortarse con unas tijeras, los señores Lee miraban con cautela el como sus hijos se dedicaban filosas miradas.

Era sábado, casi dos semanas habían pasado desde aquel día que se desencadenó el mayor estrago en la, ya de por si deteriorada, relación de ambos hermanos. Claro que sus padres no estaban enterados de nada, y si bien tenían la idea de que los dos nunca habían sido de llevarse tan bien jamás habían presenciado tanto desagrado entre ellos.

Desde ese día no se habían dirigido ni siquiera la mirada, y hubieran seguido así por mucho más tiempo sino fuera porque sus padres habían llegado de uno de sus tantos viajes, y sus días allí eran contados. En ese momento estaban en la casa en la los cuatro vivieron juntos durante tantos años, ya que inocentemente la pareja de casados solo quería tener una cena con sus hijos, ignorantes a todo lo que se había armado entre ellos durante la larga ausencia que tuvieron.

-¿Que es lo que sucede aquí?- La señora Lee fue quien no pudo soportarlo más, rompiendo el silencio con aquella pregunta soltada con seriedad.

-Nada- El tono hostil con el que ambos respondieron, justo al mismo tiempo y sin dejar de mirarse con molestia, dejó helados a los dos mayores.

-Más les vale responder en este preciso momento si es que quieren salir algún día de aquí— La mayor estaba hablando en serio y los dos lo sabían.- Nadie se levanta de esta mesa hasta que ustedes dos resuelvan sus problemas- Ante sus palabras el señor Lee suspiró, él solo quería una cena en paz con su familia y ahora estaba envuelto у en un problema entre sus dos hijos.

-No saldremos de aquí entonces- Jiah murmuró, agarrando con gracia una porción de su comida y llevándola a sus labios.

-La solución aquí es fácil- Beomgyu también comía de su plato de vez en cuando. Le dirigió una sonrisa cargada de superioridad a su hermana al tiempo en que esta fruncía el ceño con desagrado.- Solo superalo.

-¡Ya quisie...

-Sin gritos en la mesa, Jiah - El hombre habló por primera vez, cortando la respuesta de su hija y provocando, sin ser consciente de ello, que la sonrisa de su hijo se ampliara un poco.

-¿Que sucede entre ustedes?- Insistió la mayor con un deje de preocupación, jamás le había puesto la debida atención a la relación entre sus hijos y ahora estaba presenciando una de las tantas consecuencias de aquello.- Hablen ya.

-Todo esto es culpa de Beomgyu - La joven no se contuvo, si su madre le daba pie para hundir a su hermano ella se iba a encargar de hacerlo. Lo que si se limitó fue a elevar su tono de voz o a señalar al rubio, sabiendo que la podían regañar por aquello.

-¿Mi culpa?- Pero el menor no iba a dejarse hundir, eso estaba más que claro.- Que Yeonjun te haya terminado no tiene nada que ver conmigo - Se permitió ser un poco –muy– descarado, sabiendo que la chica no era tan perspicaz como para darse cuenta de que si él no hubiera dejado salir más temprano del trabajo al pelinegro esta seguiría con su noviazgo lleno de mentiras.

-¿Terminaste con Yeonjun-Ssi?- Su padre intervino descolocado. El rubio no pudo contener la carcajada que salió de sus labios al tiempo en que la mirada de la castaña se oscurecía.

Hasta donde él pensaba aquel empleado y su hija seguían estando en una relación. Claro que no estaba en contra, pues con lo que este llegó a contarle sobre sus estudios y experiencias laborales previas se dio cuenta de que era alguien bastante dedicado, cosa que lo dejó satisfecho.

-Vaya que están bastante atrasados con las buenas nuevas- El tono divertido en la voz de Beomgyu contrastaba completamente con la mirada fría que le dedicaba a Jiah hacía unos minutos. – Hace más de tres meses Junnie le terminó a Jiah Noona después de que la descubrió en la cama con otro hombre- Expuso la situación con descaro, haciendo gruñir a su hermana ante el apodo de “Junnie” que soltó un tanto meloso a propósito.

𝘽𝙤𝙨𝙨 𝙗*𝙩𝙘𝙝 | YeonGyuDonde viven las historias. Descúbrelo ahora