Holly
Estaba terminando de lavar los baños de la cafetería en la que trabajaba, esperaba con ansias poder tomar un descanso, aunque ya había parado varias veces, me sentía mareada en ocasiones, anoche no pude dormir nada ¿la razón? Mike había llegado a casa antes de lo normal pero no venía solo, al parecer venía con hombres y mujeres, que hicieron silencio hasta que dieron las 4 de la madrugada, no había podido conciliar el sueño por el miedo de que alguien o el quisiera entrar a mi habitación mientras dormía. Cuando al parecer todos se habían ido pude dormir unas cuantas horas, cuando desperté hoy en la mañana baje lo más silencioso posible encontrandome con botellas y colillas de cigarrillos por donde sea, incluso habían prendas de ropa interior de mujer en el suelo.
Comencé a recoger y a limpiar todo lo más rápido posible cuidando de no hacer tanto ruido, cuando termine le prepare el desayuno con lo poco que había en la alacena yo solamente tome una manzana esperando que no se diera cuenta, así es, a pesar de trabajar y traer el poco dinero a casa Mike dice que yo no merezco tener más de una comida al día y cuando está de mal humor me deja sin comer en días.
Tome un suspiro hondo y subí a bañarme y a cambiarme, ya lista tome mi mochila y salí de casa los más rápido posible no quería encontrarme a Mike.
En fin cuando termine de lavar el último cubículo de baño, tomé las cosas de limpieza y con dificultad logré ponerme de pie. Al salir me encontré con Miriam la chica que atendía la caja, ella era una pelinegra, alta, despampanante con curvas, al verme rápidamente se acercó a mi.
—Cariño ¿te sientes bien? Te miro muy pálida.
Vaya! Al parecer hoy mi rostro demacrado lucia peor. Al ver la mirada preocupada que me dedico, no pude evitar sentirme mal por mentirle siempre, pero la verdad era que no se podían enterar de lo que vivía en casa, ya había pasado una vez y terminó conmigo sin poder caminar por días.
Le dedique una sonrisa fingida...
—Sii estoy bien!!! No te preocupes, es solo que anoche salí con unas amigas y no dormí nada, ya sabes noche de chicas...
Esperando que me creyera bajo su mirada analizadora, desvíe la mirada cuando la volví a ver con su gran sonrisa de siempre, heche un suspiro.
—Ok cariño, pero recuerda que tienes que dormir y alimentarte bien para estar sana. Vamos te prepararé algo.
Algo que agradecía era que cuando estaba de turno Miriam siempre me preparaba algo de comida y era algo que mi cuerpo delgado y maltratado siempre agradecía.
— Gracias Mir...
Al terminar de comer la deliciosa comida aunque había dejado casi la mitad, pues mi cuerpo no estaba acostumbrado a recibir tanto.
Lave mi plato y cubiertos ya lista salí a atender las mesas.
Al terminar mi turno ya eran las 8 por lo que ya había anochecido, con mi mochila lista, salí del local y camine rumbo a mi casa, cuando salía antes siempre pasaba a un parque a esperar a que pasarán las horas hasta que diera la hora para regresar...
Al llegar a casa estando en la puerta, pedí en mi mente no encontrarme con Mike, abrí la puerta lo más despacio posible cuando entré, solo estaba encendida la luz del comedor, lo más silencioso posible camine hacia las escaleras para ir a mi habitación, cuando estaba en el tercer escalón sentí un jalón en mi cabello.
Pegue un grito por el escozor que este ocasionó, al caer al suelo lo miré estaba sin camisa, con el pantalón desabrochado y el cinturón en su mano derecha, parecía estar furioso.
Oh no...
Rápidamente mis ojos se fueron llenando de lagrimas.
—A DONDE PENSABAS IR PEQUEÑA PERRA?!!
Quería salir corriendo, pero no me dio tiempo de reaccionar cuando un fuerte dolor en mis piernas me hizo dar un grito.
—DONDE ESTA MI DINERO?!! COMO TE ATREVES A ROBARME MALDITA ZORRA
¿Que dinero? Yo no eh tomado nada. Oh no, seguramente ayer las personas que vinieron fueron las que lo robaron.
No no no por favor no...
—Yo no eh tomado nada, lo juro, lo juro por favor, padre créeme.
Grave error llamarlo así solo lo enfureció más.
—TE ATREVEZ A LLAMARME ASI Y MENTIRME EN LA CARA BASURA.
Tendré que darte una lección.
Y así fue como comenzó golpe tras golpe en mis piernas, brazos, abdomen y rostro. A pesar de mis súplicas y lamentos, nunca se detuvo, hasta lo último que sentí fue un gran dolor en mi costado derecho que terminó por sacarme todo el aire.
Al cabo de un rato, lo escuché bajar las escaleras y cerrar la puerta de entrada.
No podía levantarme, no sentía mis piernas y la cabeza me daba vueltas me quedé quieta un momento luego de lograr sentarme, al paso de una hora logré levantarme y subir a mi habitación, al llegar fui directo al baño me quite la ropa como pude y me metí a la ducha, me quedé bajo el agua fría dejando salir las lágrimas que había estado reteniendo hasta ahora, deje salir todo el sufrimiento y dolor que sentía, por la muerte de mamá, por la vida que llevaba ahora papá y por todo el sufrimiento que he llevado todos estos años, pegue un grito desgarrador donde reflejaba todo el dolor y cansancio que sentía en estos momentos.
Al cabo de un rato ya había calmado mi llanto, salí de la ducha con pasos lentos, busque algo de ropa cómoda, me cambie y fui directo a mi cama solo necesitaba desconectar de este día y de la vida por un momento, al recostarme ya no pensé más y me deje llevar por la oscuridad.
A la mañana siguiente me desperté por un sonido agudo que provenía de mi despertador eran las 6 de la mañana lo apague, cuando intenté levantarme una fuerte punsada en mi costado derecho hizo que me encogiera del dolor, al segundo intento lo hize con más cuidado, cuando estuve de pie camine hacia el espejo que tenía en mi baño, al mirarme el rostro en la mejilla izquierda tenía un hematoma, en los brazos tenía varios rojizos y morados, cuando me levante la playera tenía un gran hematoma morado con rastros de sangre, la vista se me fue poniendo borrosa por las lágrimas que querían salir, camine hacia mi tocador donde tenía cremas para golpes y una cuantas pastillas para el dolor, eran pocas las cosas que había podido comprar con el dinero que lograba quedarme de lo que me quitaba Mike. Me aplique la crema solo en el hematoma más grande que era el de mi costado derecho no podía permitirme desperdiciar de más, al terminar me cambie por una blusa manga larga y un pantalón que me quedaba holgado, con un poco de maquillaje que había conseguido hace tiempo, tape el morado de mi mejilla aunque si mirabas bien aún se notaba pero al menos ya no llamaba tanto la atención, cuando termine salí de mi habitación miré por el pasillo y todo estaba silencioso baje las escaleras, ordene, limpie y me puse a preparar el desayuno de Mike con lo último que quedaba de comida, aun faltaba una semana para que me pagaran y no sabia que hacer para poder conseguir comida para ese tiempo, termine y salí de casa.
Iba caminando hacia el local lo más rápido que podía aunque por el dolor de mi abdomen me costaba demasiado. Al llegar salude a Miriam y me prepare para empezar un día nuevo.
Estaba atendiendo la mesas, a mi solo me dejaban entregar los pedidos.
Iba caminando con una bandeja de batidos para entregar cuando choco con algo o más bien con alguien y caigo al piso soltando un gritillo por el dolor de mi abdomen, al levantar la vista me encuentro con unos zapatos que se miraban pulcramente limpios y al ir subiendo un traje color azul, que a simple vista se miraba demasiado costoso, hasta encontrarme con unos ojos grises como tormentas que me miraban con dureza y frialdad.
Trague grueso por el miedo que me causa la postura y lo grande que es ese señor.
—Acaso eres ciega para no ver por donde caminas?
Al escuchar la fuerte voz del Señor de traje, rápidamente mi cuerpo empezó a temblar de miedo y mis ojos se fueron llenando de lagrimas.
Como pude me levante, aclare mi garganta, levante la vista y hable.
—Lo... lo siento, lo siento mucho señor, f-fue un accidente...
Bueno... Este es el primer capitulo espero les guste.
Estaré esperando sus comentarios acerca de como les pareció, byee💋
ESTÁS LEYENDO
Linda Princesa
Romanzi rosa / ChickLitHolly una pequeña de 15 años con una inocencia y ojos hermosos que reflejan tristeza y dolor... Axel y Magnus dos millonarios con corazón de hielo, quedarán cautivados por una pequeña castaña de mirada triste. Pero que pasara cuando ellos intenten a...
