Magnus Wright
Estaba llegando a mi empresa de un viaje de negocios en New York, fue para cerrar un contrato y despedir a algunos ineptos que no cumplían con sus respectivos puestos, estaba con el estrés a tope, necesitaba un trago urgente de mi whisky. Entre a mi empresa, subí a mi elevador, marque el último piso, se abrieron las puertas y entre al pasillo que da a mi oficina camine y me encontré con mi secretaria Lili, la salude con un asentimiento de cabeza, entre a mi oficina y me recibió el gran ventanal donde se podía apreciar toda la ciudad de las personas yendo y viniendo.
Camine directo al mini bar que tenía al lado lateral de mi escritorio y me serví un trago de mi whisky, de un trago lo tomé sintiendo ese líquido caliente pasar por mi garganta, con un suspiro, me serví el siguiente.
En eso escucho la puerta ser abierta abruptamente, al voltearme me encontré con nada más que mi fastidioso hermano Axel.
Rodeé los ojos y pregunté.
—¿Que quieres?—
—Wow al parecer alguien está de mal humor hoy...— Dijo con su típica sonrisa de gilipollas
—Joderr!! Dime, que es lo que quieres, estoy hasta los huevos de cansancio, acabo de regresar de la sede en New York, porque cierto gilipollas no pudo ir por estar follando como idiota con su secretaria.
Enserió estaba hasta los huevos, necesitaba irme a descansar a mi departamento o enserió perdería los estribos en cualquier momento.
—Ohh vamos hermano, no seas amargado, el hecho de que tu no disfrutes de tu vida sexual, no significa que otros no lo hagamos— Dijo con su sonrisa torcida de gilipollas.
Rodeé los ojos y tome rumbo hacia la puerta ignorando al idiota de Axel salí y fui directado al elevador, cuando entré Axel entró detrás, al cerrarse las puertas habló un poco más serio.
—Esta bien, esta bien, vamos a la cafetería de al lado, tomamos algo y nos relajamos que te parece?
—No.
—Oh vamos, enserió no quieres pasar tiempo con tu hermano, hombre?
Axel era como un grano en el culo, no dejaría de insistir hasta que aceptara, así que a regañadientes acepte sin más...
Al entar a la cafetería, el olor a café nos recibió, Axel me dijo que pasaría al baño en lo que yo ordenaba, pase a hacer nuestros pedidos, cuando en eso siento algo chocar contra mi espalda y un líquido deslizándose de mi saco, luego de un gritillo algo agudo.
JODER, ¿ahora quien a sido el inepto de no fijarse por donde anda?, con mi rostro reflejando mi molestia y enojo volteé para encontrarme con una bandeja y dos vasos al perecer de batidos regados por el suelo y en medio de todo ese desastre, un bulto de cabellera castaña encogido en el suelo.
Con la voz dura y reflejando mi molestia hable.
—Acaso eres ciega para no ver por donde caminas?
Al decir aquello, vi como el cuerpo de la castaña comenzó a temblar, se fue levantando torpemente y quedando de pie, era muy pequeña.
—¿Que? acaso no sabes hablar...—
Todas palabras murieron en su boca al ver un rostro angelical algo redondo asomarse por esa cabellera castaña con unos ojos verdes hermosos que reflejaban tanto miedo pero algo que llamo su completa atención fue, el sentimiento que más resaltaba en esos hermoso ojos verdes era, tristeza...
—Lo... lo siento, lo siento mucho señor, f-fue un accidente...— Al escuchar esa dulce voz, un sentimiento algo desconocido para él se fue abriendo paso en su interior, y es que esa pequeña castaña se veía tan frágil, tan inocente, que solo con esas palabras logró ablandar el corazón de hielo de Magnus Wright.
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Linda Princesa
Literatura FemininaHolly una pequeña de 15 años con una inocencia y ojos hermosos que reflejan tristeza y dolor... Axel y Magnus dos millonarios con corazón de hielo, quedarán cautivados por una pequeña castaña de mirada triste. Pero que pasara cuando ellos intenten a...
