Capítulo 2.

38 0 0
                                    

Cuando despertó aquella mañana el clima afuera no era muy bueno, pero a él no le importaba en lo absoluto, su felicidad era tan grande que sentía que ni siquiera Zayn podría opacarla con sus burlas hacia su persona.

Aún le costaba trabajo creer que lo que había pasado el día anterior era real, ya que en muchas ocasiones su subconsciente enamorado le había creado diferentes panoramas de cómo pudiera haber sido una primera cita con Harry Cox y a pesar de que ninguno de ellos sucedió, él creía que había sido perfecto.

Después de tomar una ducha rápida debido a que su cuerpo no soportaba el agua que estaba en exceso fría, se abrigó bien para salir a la calle donde el viento era demasiado fuerte. El cielo nublado anunciaba que podría llover o simplemente habría demasiado frío durante todo el día.

Se encontraba a una considerable distancia entre su casa y la escuela cuando empezó a sentir que sus manos se entumían congeladas, se miró extrañado para después darse cuenta de que había dejado los guantes en casa. Miró el reloj y se pateó mentalmente puesto que su tiempo estaba realmente contado y si regresaba se le haría tarde para su primera hora de clases. Soltó un suspiro resignado y siguió caminando mientras se frotaba las manos en un esfuerzo inútil por mantenerlas alejadas del frío.

Aparte del frío terrible que sentía, su mente no se quedaba tranquila, no dejaba de preguntarse a sí mismo como era que debía actuar con Harry después de haberse casi besado, ya que al final de cuentas no estaba completamente seguro de cómo podía llamar a la relación que tenían, de hecho, desde antes de dormir aquello había cruzado por su mente e intentaba ignorarlo para no opacar ese sentimiento de alegría desbordante que sentía.

Qué ironía que después de haber ido por un helado, al día siguiente hubiera un frío como aquel de la nada.

- Creo que debiste de usar guantes – la voz ronca de Harry sonó de repente, sacándolo por completo de sus pensamientos.

Louis se sobresaltó y miró sorprendido al rizado que había aparecido de la nada vistiendo con una gabardina negra a juego con los guantes y la bufanda que llevaba puestos.

- Fui a buscarte a tu casa – confesó el recién llegado al no recibir respuesta por parte del de ojos azules, cosa que logró que Louis se sorprendiera aún más – Tu madre me dijo que ya habías salido – continuó, sin mirarlo directamente, tal vez porque se sentía un poco avergonzado por lo que estaba diciendo.

- No sabía que irías – se defendió temblando por el frío.

Louis iba a seguir caminando, pero se detuvo al sentir como el rizado sostenía su brazo. Lo miró atentamente mientras Harry se quitaba el guante de la mano izquierda para después extendérselo.

- Póntelo – dijo en un tono de orden a lo que Louis obedeció.

El de ojos verdes, con la mano que no tenía guante, tomo la mano igual desnuda de Louis entrelazándolas para después meterlas en el bolsillo de su gabardina haciendo así que tampoco esas manos antes descubiertas sintieran frío.

- Gra- gracias – dijo Louis nervioso ante ese gesto tan tierno que el rizado había tenido hacia él.

Caminaron así por las calles que faltaban para llegar a la escuela y cuando estuvieron frente a ésta se soltaron para separarse. Louis tuvo la intención de quitarse el guante que Harry le había proporcionado, pero este lo detuvo.

- Quédatelo para que no sientas tanto frío – pidió el rizado con voz tranquila – me lo regresas cuando te lleve a casa.

Harry empezó a caminar para alejarse mientras el corazón de Louis latía a gran velocidad por esos pequeños gestos.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Jun 13, 2022 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

A Primera Vista - Larry Stylinson *Editada*Donde viven las historias. Descúbrelo ahora