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Llamas doradas cubrieron los alrededores, convirtiendo este mundo de la nada en un mundo de llamas.

Chen Heng se paró dentro de las llamas, renaciendo.

Con el paso del tiempo, absorbió la energía de ese cráneo y su cuerpo comenzó a restaurarse.

¡Bang! ¡Bang!

Sonidos fuertes y apagados resonaron como el latido del corazón de una criatura enorme.

Dentro de las llamas doradas, la carne y la sangre comenzaron a crecer en el esqueleto, como una inversión de lo que había sucedido.

Al principio, eran solo arterias y venas delgadas, seguidas de sangre, carne y órganos.

Si alguien más viera esto, estaría increíblemente atónito y bastante conmocionado.

En solo un momento, un esqueleto se había convertido en un estado completamente diferente.

Si alguien se enterara de esto, definitivamente se quedaría estupefacto.

Chen Heng sintió que esto también era bastante sorprendente.

Antes, cuando su sangre y su carne habían desaparecido, había perdido todos los sentidos. Había perdido todo sentimiento, ya sea dolor, tristeza o alegría, dejando atrás solo su alma dentro de su esqueleto.

Sin embargo, todo cambió en un instante.

Una nueva energía fluyó en su cuerpo, devolviéndolo a su apariencia anterior.

Pero eso no fue todo.

En este momento, Chen Heng pudo sentir claramente los cambios en su cuerpo.

Aunque su fuerza no había cambiado, su potencial general aumentó considerablemente.

De pie allí, Chen Heng se quedó en silencio por un momento antes de mirar hacia un lado.

¡Auge!

Mientras miraba, una ola de fuego dorado comenzó a arder, emitiendo un poder increíble.

"Este poder..."

Al ver esto, Chen Heng instintivamente frunció el ceño y se sintió bastante sorprendido.

En ese momento, no había usado su energía mágica, ni había hecho nada activamente.

Simplemente miró en esa dirección y pensó para sí mismo, lo que resultó en esta situación.

Fue como un instinto.

Era como si los humanos pudieran respirar naturalmente y los peces pudieran nadar.

Esto no era algo que Chen Heng tuviera antes.

De pie allí, Chen Heng sintió los cambios en su cuerpo.

Indudablemente, luego de ser reconstruido, su cuerpo había sufrido grandes cambios.

Chen Heng podía sentir que había una nueva energía dentro de su cuerpo, escondida dentro de él.

Después de un rato, Chen Heng agitó la mano.

Un espejo apareció ante él, revelando su apariencia.

Vio a un joven, que aparentaba tener unos 16 o 17 años. Su expresión era tranquila y se veía bastante guapo. A pesar de que era bastante joven, tenía un gran encanto.

En su frente, había un rastro de fuego, que parecía contener una energía única y llamaría mucho la atención.

Un aura noble y sagrada se extendió desde el cuerpo del joven, así como el poder.

Simulador de fantasia (Parte 2)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora