Libertad

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La vida tiene muchas maneras de poner todo donde debe estar, las personas, las cosas, las situaciones, el dolor, la alegría, la vida, la muerte, Todo encuentra la manera de estar en su lugar.

Este viaje que comenzamos hace ya varios años y que nos cambio de diferentes maneras sigue su curso, este viaje lleno de baches, sigue para todos los sobrevivientes, hasta que un día cerremos nuestros ojos y soltemos nuestro último aliento.

Hange

Me dio mucho gusto ver a Levi tan contento por mi embarazo, nadie incluso yo podía imaginar verlo alguna vez sonriendo o expresar algo más que un "Tsk", después de la lucha, todos tomamos caminos diferentes, no sin antes reunirnos no por última vez, pero si para alejarnos un tiempo.

-¡Hange!, ¿qué demonios haces ?

-Levantandome, mi espalda duele de tanto estar acostada.

-Sabes que no debes levantarte, el doctor dijo que serían solo un par de días más.

Levi se acerca a mi caminando con su bastón y pasa una de sus manos por mi hombro.

-Levi necesito moverme, mi bebé quiere que me levante y respire aire fresco.

-No pongas de excusa al bebé que no tiene la culpa de tener a una mamá tan inquieta, mira deja te traigo una silla de ruedas y salimos pero caminando no vas.

-Ya que (lo digo en voz baja y rodando los ojos)

-Te escuche Hange, espérame aquí

-Si, si, ya.

-Tsk

Levi salé a paso lento de la habitación y en cuanto está afuera me levanto y camino hacia la ventana.

Ya han pasado siete días desde que la lucha contra Eren terminó, y yo aún no lo puedo creer.

Observo el paisaje a travez de la ventana, el cielo esta tán azul, está todo tan tranquilo, tomo con ambas manos mi vientre y le hablo a mi bebé.

-Corazón, ya quiero que salgas de ahí para mostrarte el mundo donde viviras, iremos juntos a explorar,a dormir en el pasto, a bañarnos en algún río, a atrapar insectos para luego.....

-Aún no nace y ya estás planeando convertirlo en un mini Hange, ven.

Una enfermera acerca la silla de ruedas y yo acepto sentarme, no quiero preocupar más a Levi, comenzamos un recorrido corto al patio trasero, cuando llegamos al exterior la enfermera me acerca a una banca y pone el freno a la silla, Levi por su parte se sienta en la banca.

No puedo evitar mirar a Levi, está serio como siempre y mirando al frente, sus heridas han sanado, aún luce atractivo como siempre, un suspiro escapa de mis labios, recuerdos me vienen a la mente y sonrio.

-Me vas a desgastar si sigues mirandome así

-Estaba recordando lo que hemos pasado juntos

-Cuando hablas así me siento como si fuera un anciano, un anciano hecho mierda.

-Tú siempre rompiendo los buenos momentos.

-Y tú siempre mirando hacia atrás, mejor mirá lo que somos ahora y lo que tenemos ahora.

-Tienes razón, ahora no debemos preocuparnos más

Escuchamos algunos murmullos acercandose, Levi y yo volteamos a ver quien viene.

-¡Son los chicos! ¡hola!

Los recibo con una gran sonrisa.

-Comandante Hange, que gusto verla.
(Habla Armin con tono animado, a su lado viene Jean y Connie.)

Cuando las murallas caenHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora