Al día siguiente no lo vi y era lo mejor, los recuerdos venían a mi mente causándole cosquilleos en una parte específica, como puede hacerme sentir así un hombre que puede ser mi padre, bueno tampoco pero si es muy mayor.
Sus labios son una perdición, tan suaves como un algodón y tan apetecibles que me hacen babear por ellos, no puedo simplemente dejar de fantasear con besarlos y cumplir lo que debió pasar anoche. Por otra parte me sentía tan culpable, a mamá le atrae este señor y yo le estoy coqueteando descaradamente; pero me importa un carajo ese tipo es un pecado que estoy dispuesta a cometer.
Me encontraba en mi habitación y decidí no volver a bajar, sufría el riesgo de encontrarlo y tener que confrontarlo; no tengo cara para hacerlo no después de lo que pasó anoche.
Alguien toca mi puerta sacándome de mis pensamientos.
Pase- digo.
Señorita Alexa - dice.
Oh mierda.
Señor Richardson, ¿Que hace aquí?- digo.
Su madre me mandó a buscarla- dice, a lo que yo lo miro incrédula.
Ah sí? Pues dígale que después bajo - digo.
Se puede saber por qué no a bajado en toda la mañana- dice sentándose en mi cama.
Yo me alejo por instinto, el me ve fijamente haciendo que me sonroje, su sola presencia me intimida de una manera inexplicable.
Me siento más cómoda en mi habitación - digo apartando la mirada, me es imposible verlo a los ojos.
Su mano me toma de la barbilla, haciendo que lo mire a los ojos, sus ojos son tan hermosos son como dos pozos de agua tan azules y tan fríos que me dan escalofríos.
Mírame, ¿Me tienes miedo?- dice.
N-no señor - digo a lo que el suelta una risita.
Mírate, pareces un conejito asustado, tranquila pequeña no te mordere- dice, en qué momento dejo de usar las formalidades.
Yo solo me limito a verlo algo asustada, el se acerca más haciendo que mis piernas tiemblen muerdo mi labio para no soltar un grito.
El pasa su dedo por mis labios, algo me hace abrirlos y el lo nota, tira de mi labio hacia abajo haciéndome estremecer.
Que sumisa te vuelves a mi toqué - dice, yo trago grueso.
Y-yo ehh yo -digo, las palabras no salen de mi, siento mis bragas empapadas. El se aleja y se va, suelto el aire que tenía retenido .
Wow- digo suspirando. Me tiró a la cama y tapó mi cara con la almohada.
Que diablos pasó? Muerdo mi labio al recordar su mirada en mi, tomo la almohada y ahogo un grito. La llegada de este señor, me ha hecho experimentar tantas cosas nuevas, me siento tan eufórica, tan invencible poderosa...
Tal vez sea que tener la atención de un hombre tan sensual y prestigioso como el me haga sentir tan inalcanzable.
........
Más tarde ese día...
Me encontraba en el jardín jugando bajo la lluvia era mi actividad favorita, me gusta el olor a tierra mojada y como la lluvia cae sobre mi piel.
Saltaba en los pequeños charcos de agua que habían en el césped.
Me sentía una niña de nuevo, esto me relaja y me aleja de esos pensamientos lujuriosos sobre el nuevo huésped. Reía y brincaba...
Que tierna se ve señorita Alexa - dice, reconozco esa voz donde sea.
Señor Richardson- digo en un susurró.
Siga, no deje que mi presencia interrumpa su diversión- dice, lo veo sentarse en una silla y sacar una caja de cigarrillos de su bolsillo, toma uno en sus dedos y lo enciende se ve muy bien fumando, me quedo observándolo embobada.
Le gusta la vista?- su voz me trae de vuelta a la tierra.
Eh yo- digo.
El apaga el cigarro y se acerca a mi, la lluvia empapa su camisa haciéndola que se pegue a su cuerpo bien trabajado, hace como calor digo en mi mente. El me toma de la cintura y me atrae a su cuerpo.
No se qué hacer en este tipo de situacion y simplemente me sonrojo bajando mi mirada al suelo.
Su mano toma mi barbilla alzando mi cabeza, logrando que mire esos dos lagos azules llamados ojos. Como me gustaría nadar en ellos, no literalmente. Siento mi cuerpo arder ante su toque, el tiene razón mi cuerpo reacciona a cualquier caricia o mimo. El me alza y yo engancho mis piernas a su cadera, se acerca a mis labios y los roza con los suyos logrando que suelte un quejido, el sonríe y une sus labios con los míos logrando algo que los dos anhelabamos.
Al principio no sabía que hacer pero el me fue guiando logrando profundizar el beso. El muerde mi labio y yo suelto un quejido el aprovecha esto para introducir su lengua en mi boca, siento su lengua moverse en el interior de mi boca. Mi cuerpo experimenta un calor inhumano, me gusta esta nueva sensación. Nos separamos por falta de aire y el me mira y sonríe, sus labios saben a cigarrillo y menta es tan adictivo su sabor. El me baja pero deja sus manos en mi cintura tocándola suavemente haciendome temblar.
Buena chica- dice y mis piernas flaquean.
Sus manos bajan poco a poco a mi cadera, el da toques suaves en mi piel y en cada lugar donde posa sus manos se siente un ardor, de una buena manera.
Estoy tan a su merced que me es imposible detenerlo, quiero más.
quiero tocarlo más y más...
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Be my daddy
Short StoryLe gusta la vista?- su voz me trae de vuelta a la tierra. Eh yo- digo. El apaga el cigarro y se acerca a mi, la lluvia empapa su camisa haciéndola que se pegue a su cuerpo bien trabajado, hace como calor digo en mi mente. El me toma de la cintura y...
