Capítulo 21

1.7K 117 24
                                        

Capitulo editado.

"📖"

Conforme los días pasaban ninguno de los dos amantes deseaba hablarse, ambos aplicaron la ley del hielo aún si les desesperaba a ambos pero su orgullo les impedía terminar con esa pelea que se había extendido, para Kick no era tan difícil, la estadía de su abuelo lo distraía y de echo le sirvió para despejarse un poco, estaba más comunicativo con su familia y servicial llamando la atención de su madre que como toda mamá lo conocía muy bien como para saber que algo sucedía, aunque no se quejaba de que le ayudara a lavar los platos.

— Así que, ¿Sucedió algo?.

— ¿Por qué preguntás? — La miró con extrañeza.

— Una madre conocé a sus hijos a la perfección, tanto, que cuando aquél que la mayor parte del tiempo es rebelde o esta metido en su mundo de acrobacias comienza a ser más comunicativo e incluso ayuda a lavar los platos, es porque algo le sucede, escupe, ¿Que te pasa?.

— Nada, simplemente me alegra que mi abuelo esté aquí.

— No, se que algo más te sucede, soy tu madre, puedes confiar en mi.

Kick la miró, pensando en si realmente decirle lo que le sucedió, seguramente lo regañara y lo castigará de por vida pero también lo aconsejaría, pero el consejo que le daría sería alejarse de Kendall y el acróbata sabía que eso no lo soportaría..

— No es nada mamá, descuida.

Ella lo miró para nada convencida pero al saber de su terquedad solo suspiró.

— Está bien, no te presionaré más pero recuerda que soy tu madre y que te apoyaré en todo lo que me pidas.

— Lo sé.

Y sin más se secó las manos para irse dejando a su madre en la cocina, ella lo miró con preocupación hasta que desapareció por el marco, no quería que fuera lo que fuera que le sucedía, afectará su rendimiento escolar, más aún en su último año, su rostro cambió a confusión cuándo sintió agua en su mano y al girar la cabeza se sorprendió al ver el líquido rebalsar.

— ¡Ay no! — Rápidamente detuvo el flujo.

Mientras que en la sala de estar la familiar hablaba o al menos todos menos Brad quien estaba recostado en el sofá más grande usando su celular mientras hablaba con sus amigos.

— Y así fue como conquiste el Monte Everest.

— Bueno, ya sabemos de quién heredó mi hermano el gusto por las acrobacias.

— Ese muchacho me llena de orgullo.

— ¿De que hablaban? — Llegó a la sala de estar con cara curiosa.

— De cómo el abuelo conquistó el Everest aunque a mí parecer parece una historia difícil de creer.

— Yo le creo.

— Tu eres idiota.

Justo cuando Kick iba a reclamar, alguien tocó la puerta llamando la atención de todos, Brianna se levantó del sofá pequeño que estaba colocado enfrente de la ventana y avanzó hasta abrir la puerta, sonriendo con interés al ver a Kendall con su diario y un estuche con sus lápices.

— Kendall, buen día — Ambas rubias se sonrieron con amabilidad.

— Hola, buen día, ¿Clarence está en casa?.

— Si claro, adelante.

La rubia mayor entro y avanzó hacía la sala de estar donde nadie imaginaba su presencia mucho menos el chico con el que se besaba a escondidas de todos, este al verla se sorprendió y la miró con algo de rabia pero también felicidad, estar lejos de ella era una tortura aunque no lo aceptara.

Amantes -Secreto-Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora