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Narra (tn)

A los minutos de que Juan se fuera, me sente en el sillon del recividor. A pensar.

-Señora, El Señor Londoño, me dijo que le diera esto.- me da una bolsa de regalo roja.

-¿Eso que es?.- le pregunte agarrando la bolsa.

-No tengo la minima idea, pero me dieron ordenes de que se lo diera en sus manos.- me sonre. -Compermiso.- se da la vuelta para irse.

-No, espera ¿Como te llamas?.- le pregunte.

-El señor no permite que haya una relación entre empleados y dueños de la casa.- me dice medio golpeado.

-Ahh.. pues no hay problema, yo no soy dueña de la casa, yo simplemente soy una inquilina mas.- le digo.

-Esas no fueron las instrucciones que dejo el señor.- me dice.

-Pero Juan no se debe de enterar.- le digo.

-Puedo perder mi trabajo, compermiso.- se retira.

-Ugg.. morire del aburrimiento.- dejo caer mi cabeza para atras.

Estaba por cerrar mis ojos cuando recorde la bolsa roja, me incorpore en mi lugar para abrir la bolsa.

Abri la bolsa y me encontre una caja de teléfono, junto con una nota "Sabia que si te lo daba en persona no me lo ibas a tomar, por eso decidi dartelo cuando estubieras sola, me tome el atrevimiento de guardar mi contacto en tu teléfono" -Juan Luis.

Abri la caja y saque el telefono. Lo encendi, y seguí sacando otras cosas que estan en la bolsa. Eran unos dulces, y una llave.

Ya cuando el teléfono se encendio, lo agarre y me fui a los contactos y hay estaba el contacto de Juan marcado como Juan Luis❤️ mori de risa con el detalle del corazoncito. Sin dudarlo le marque. Y me puse el teléfono en la oreja.

Llamada

-¿Te encuentras bien?.- dice Juan exaltado.

-Claro que si, calmate.- dije riendome.

-Me asuste, ya estaba dormido.- dice bostezando.

-Disculpa no sabia, hablamos mañana entonces.- le digo apenada.

-No no, no me cuelgues, no me enoja que me hayas despertado, al contrario ya queria que me llamaras.- dice con un poco de nervio.

-Apenas me dieron la bolsa roja, gracias por el teléfono, pero no debias.- le dije.

-Ohh.. no tienes que agradecer nada, yo lo hago porque quiero.- dice.

-Sigo pensando que no tenias porque salir de tu casa.- le dije.

-Sabes, yo tambien pienso lo mismo.- escucho que se rie.

-¿Que sucede?.- le pregunto.

-En realidad yo no tenia asuntos de trabajo que atender, bueno si, pero no era necesario salirme de la casa cuatro meses.- se queda en silencio.

-¿Entonces porque saliste?- le pregunto con intriga.

-Para darte tu espacio, para no invadir tu espacio.- dice.

-No era necesario.- le vuelvo a decir.

-Quiero darte tu espacio, porque yo no quiero tenerte solo como amiga, yo te quiero de otra forma, pero te vuelvo a decir, de la manera que nos conocimos no fue la mejor ni la adecuada, por eso quiero darnos un tiempo, para ver si lo que yo siento es de verdad, y pues para que tu tambien aclares tus ideas, tus sentimientos y todas esas cosas.- se queda en silencio.

-Ya entiendo, pero mi conciencia no me deja, porque pienso y pienso que yo estoy en tu casa o sea estoy invadiendo tu lugar, que tu casa es muy cómoda y es muy bonita, de eso no me voy a quejar.- le digo.

-Si tu quieres, esa casa puede ser tuya, solo esta en que me digas que me regrese.- me dice.

-Juan..-

-No digas nada, yo solo estaba jugando, mañana hablamos ¿Si?- me dice.

-Si mañana hablamos, te quiero Juan.- le digo de los mas profundo de mi corazón.

-Yo tambien, descansa.- cuelga.

No se, si estoy loca o que esta pasando conmigo, pero quiero a Juan como mi novio. Quisas es el Sindrome de Estocolmo.

...

Estoy pensando que esta historia va sin ningun rumbo. Que piensan ustedes??

Oscuridad Donde viven las historias. Descúbrelo ahora