Capítulo 37

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Estoy en mi habitación estresada porque Luke no responde mis mensajes ni llamadas, hoy estamos de aniversario y lo he llamado más de diez veces y no me responde.

Salí con mi jefe a la hora que me dijo para una reunion pero yo estaba más que distraída. El regalo de Luke ya me llegó y la verdad está muy bonito hice que le pusieran nuestras iniciales y lo empacarán como regalo me costó más pero bueno.

El almuerzo no me pasa y ya son las dos de la tarde, no se que le pasó a Luke porqué no me responde y Justo hoy, ayer estábamos muy bien.

Me meto a navegar a mis redes para ver si esta conectado en una pero no, decido dejarlo ya, seguro estará ocupado o se le apago el celular no lo sé.

                                .....

Son las siete de la tarde y nada, en todo el día no supe de luke y eso me tiene de los nervios, me la he pasando caminando de un lado a otro en la habitación, de buena que no sé a hecho un hueco.

Tengo el almuerzo y la cena en la mesita de noche, no he sido capaz de probar bocado. Me voy a dar un baño para relajar lo tensa que estoy, el no saber de Luke me pone muy mal.

Dejo que el agua recorra todo mi cuerpo mientras trato de despejar mi mente. Cuando ya mis muslos están algo relajados salgo en bata.

Me pongo mi pijama y me acuesto, apago todo y trato de dormir pero no puedo, por si acaso vuelvo a llamar a Luke y nada.

A la media hora tocan mi puerta, me levanto sin ganas para ver de quien se trata, una vez abro la puerta me quedo sin palabras y muy quieta.

— Qué haces aquí - Le digo a Luke quien me mira sorprendido y desconcertado.

— Que bonita forma de saludar a tu novio el día que cumplen un mes - Habla con sarcasmo pero yo estoy muy enojada con él por no hablarme en todo el día.

— Bonita hora de venir aparecer - También le hablo con sarcasmo.

— No me vas a dejar pasar - Cambia de tema.

— Porque debería, ve y haces lo que has estado haciendo todo el día - El no me responde solo se acerca y me da un beso el cual no respondo.

— handa ya deja el enojo conmigo - Dice pasando por mi lado con una mini maleta y un ramo de flores que no había visto.

— Qué haces aquí - Pregunto cuando estoy ya a su lado.

— Vine a pasar este agradable día con mi novia - El pone la maleta a un lado y se queda mirando la comida en la mesita.

Se voltea a mirarme visiblemente molesto y yo solo lo ignoro acostándome en la cama, la verdad es que no tengo ganas de discutir con él.

— Lía. Solo pregunto una sola vez ¿Que hace esta comida ahí? - Endurece su todo de voz.

— No tenía habré - Le resto importancia mientras me encojo de hombros.

— Y se puede saber porque no tenías hambre y dejaste toda la comida ahí - Trató de tener mi vista en otra parte menos en el.

— Solo no tenía hambre y ya - El no me responde pero se que está tratando de contenerse para no decir una de las suyas.

Se mueve al lado donde está el mueble y se sienta, saca su teléfono y hace una llamada.

— Un a domicilió por favor - Espera un momento para volver hablar — De pizza con extra de queso y una coca-cola personal.

Con eso cuelga y se queda otro momento en el celular como mandando la dirección no se.

En serio me va hacer comer y de lo que me gusta, tendré que hacerme la rogada un momento para que no piense que siempre con eso me comprará.

Él se levanta caminando al baño mientras lo sigo con la mirada, no me la regresa.

Al poco tiempo escucho la regadera, no puedo creer que justo el día de nuestro primer mes juntos estemos enojados.

Al poco tiempo sale con una de las toallas de baño en su cintura y otra al rededor de su cuello, tampoco me mira.

Saca de su maleta su pijama y solo se pone el short. Al momento se escucha unos toques en la puerta y él se dispone abrir.

Reso a Dios que no sea mi jefe. Cuando regresa, en sus manos tiene una caja de pizza y una coca-cola.

— Come - Me dice una vez llega a mi lado y la pone en la cama.

— Que no tengo hambre, ya te dije - El me mira con una ceja levantada y desde su altura me siento tan intimidada que no le sostengo la mirada.

— Y yo ya te dije que comas - Me cruzo de brazos mientras susurro.

— Mandón - Al parecer me escucho ya que dice.

— Terca - Agarro la pizza y comienzo a comer, no se porque me resisto a esto si me encanta.

Cuando termino de comer voy a el baño y me cepillo los dientes. Él no quiso comer así que quedaron algunos pedazo de pizza.

Cuando vuelvo a la cama, él está todavía en el mueble, no me habla y yo pues tampoco además sigo enojada por que no me hablo en todo el día.

— No te respondí en todo el día porque si lo hacía te hubieras enterado de una u otra forma que venía - Habla él rompiendo el silencio, yo solo lo escucho — Perdona si te hice preocupar solo quería darte una sorpresa, por favor disfrutemos el rato, no peleemos.

— Si me preocupa mucho, creí que te había pasado algo - Respiro profundo — Está bien, no peleemos cariño.

Él se levanta y se sienta a mi lado en la cama. Me da un beso profundo el cual no dudo en responder con la misma intensidad.

— Te amo - Le digo una vez, nos separamos por falta de aire.

— También te amo nena. Tengo un regalo para ti - Dice alejándose de mi en busca de él.

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