— Te amo, amor - Le digo cuando termina nuestro abrazo y lo beso apasionadamente.
— Yo más, por favor no vuelvas hacerme esto, estaba sufriendo mucho por ti - Y lo noto en su mirada.
— Esta bien amor - Nos volvemos a besar y es un beso de reconfortador, lo necesitábamos.
Nos separamos por la falta de aire y nos quedábamos con nuestras narices unidas. El se separa de mi levantándose.
— Espérame aquí un momento - Asiento y el sale de la habitación.
Cuando vea a esa perra vamos a tener serios problemas, le tengo que dejar claro que con lo mío no se meten. Luke vuelve a la habitación y me levanto de la cama.
— Sierra los ojos y cuando te diga los abres - Me dice y yo sonrió haciendo lo que me dice.
— Qué tramas - El no responde solo suelta una risita.
— Ya los puedes abrir - Dice al cabo de unos segundo.
Cuando hago lo que me dice me quedo boquiabierta, me llevo las manos a la boca por la sorpresa.
Tiene con peluche del tamaño de una persona con unas flores y una caja en el piso la cual dice feliz cumpleaños que se mueve y frunzo el ceño.
— Feliz cumpleaños, amor - Me dice con una sonrisa y besando mis labios.
— Gracias amor, no debiste molestarte, con tenerte a ti de regreso basta — Le digo sincera, lo extrañe demasiado.
— No es molestia y este es solo el comienzo de tu cumpleaños - Me dice sonriente.
— Amor que es lo que se mueve en la caja - Le pregunto señalándole, se está moviendo mucho.
— Unos de tus regalos - Coge la caja y me la acerca.
La tomó y la destapó encontrándome con una ternura de cachorro, es un Wolfdog conocido como perro lobo muy hermoso es blanco completamente y sus ojos son azul.
Miro a Luke más que feliz y le doy un sonorozo beso que me responde.
— Es muy hermoso amor - Le digo acariciando el cachorro.
— Si, lo es y por eso te lo regalo, es macho ponle el nombre que quieras - Me dice el restándole importancia.
— ¿Que tal Toni? - Le pregunto a Luke.
— Como tú lo quieras llamar está bien, recuerda que es tuyo amor - Asiento sacándolo de la caja, es solo un bebé.
— Este peluche es reverencia a mi estatura, no es así - Caled suelta una carcajada por mi comentario.
— Amor estoy seguro que eres unos centímetros más alta - Como si eso me hiciera sentir mejor.
— No te burles de mi estatura Luke - Digo con falsa ofensa.
— Amor me gusta tu estatura - Lo golpeo en broma y abrazo el oso.
— Esto también es para ti - Lo miro con cara de "en serio".
— Amor ya con esto es suficiente - El me ignora sacando una caja de su pantalón.
En esta tiene un anillo muy hermoso el cual me lo enseña con una sonrisa de lado.
— Es símbolo de nuestro amor - Me dice poniéndolo en mi dedo anular.
— Oh gracias amor - Le digo súper feliz.
— Pronto lo cambiaré por uno de matrimonio.
Dejo mi oso sobre la cama y las flores en un jarrón para bajar a desayunar con Luke y mi Toni a el lado, es muy lindo.
Nos sentamos en la mesa los dos apenas porque ya mis padres desayunaron, tienen que salir y se encuentran en su cuarto. Los presente cuando bajamos.
Comemos el pastel que me compro mis padres como postre, está muy rico y repito. Siento dolores bajitos y toy segura que me va a llegar el periodo.
— A las nueve salimos - Dice Luke terminando con el silencio.
— ¿Para donde vamos? - Le pregunto frunciendo el ceño.
— Un lugar - Es la no respuesta que obtengo de su parte y decido no preguntar más.
Una vez terminado el desayuno, lavo la losa y subimos a mi cuarto, tengo que comprarle comida a Toni porque Luke no le compro.
— Has una mini maleta amor. Aunque yo creo que no la necesitaras - Eso último me lo dice con picardía.
— ¿Para donde vamos amor? - Le pregunto para saber que llevar.
— Sorpresa. Solo te digo que es un lugar soleado - Asiento rodando los ojos.
Él está acostado en mi cama mientras yo busco que ponerme, opto por unos shorts azules, camisa sencilla blanca y unas sandalias.
En una maleta empaco un vaquero, camisas, un vestido negro, zapatos cerrados y un par de tacones, llevo dos biquinis por si las moscas y un bronceador.
El no me dice nada así que creo que vamos para alguna Playa. Una vez mi maleta lista me acuesto a su lado dándole un beso en los labios el cual me devuelve.
Pongo a Toni a mi lado y lo acaricio. Ya son las ocho y cuarenta, nos estamos despidiendo de nuestros padres porque ellos son los primeros que van a salir.
— Que les vaya bien - Nos dice mi madre cuando estamos con Luke en la puerta.
— Igual a ustedes - Asienten y se meten a el auto.
Mañana a lo qué volvamos de donde sea que me vaya a llevar Luke aremos una cena por mi cumpleaños.
— Amor y si vamos saliendo - Le digo a Luke — Es que, como tú no le comprarte comida a Toni tengo que hacerlo y además también una maleta - Le digo y él asiente.
— Bien vamos - El toma mi maleta y yo a Toni en mis brazos mientras salimos de casa.
Nos montamos a su auto el cual estaba detrás de él mío, pongo a Toni en mi regazo cuando entro a el asiento del copiloto y Luke a el del piloto.
Miro en la parte de atrás y veo su mini maleta también, así que ya venía preparado. Arrancamos y cuando vemos una tienda de animales paramos.
Busco su maleta y opto por una azul con huellas de perro blancas, le compro dos bolsas de comida.
En otra tienda compro comida para el camino y agua, pongo música a un volumen adecuando mientras como helado.
Siento otro dolor bajita y es cuando me acuerdo de comprar toallas sanitarias.
Hago que Luke aparque en una tienda y frunza el ceño.
— Amor me puedes comprar unas sanitarias plis. Creo que las necesitaré - El me mira como diciendo yo.
— Amor y porque no vas tu - Me pregunta obvio.
— Tengo pereza caminar - Le digo haciendo puchero.
— Esta bien. Algo más - Lo pienso y decido hacerle una pequeña broma.
— Pastas para el dolor y unos tampones llamados corazón mío - Me muerdo el labio para aguantar las ganas de reír al ver su cara.
El asiente y sale del auto, lo espero unos minutos y después vuelve echando humo por las orejas.
— Muy chistosa con los tampones corazón mio no - Me dice cuando entra a el auto y me entrega las cosas enojado.
— Anda amor. A que fue chistoso no - El solo me ignora mientras yo me carcajeo.
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La Verdad Tras Sus Ojos Azules
RomanceLía siempre creyó que su primera relación sería también su último destino. Confiaba ciegamente en el amor... hasta que una traición rompe su mundo y la obliga a mirarse de frente. Entre dudas, lágrimas y nuevas fuerzas, descubre que a veces soltar e...
