Capítulo 61

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— Hoy ya que saliste de tu segunda cita y yo sin saber. Pero que idiota he sido - Musita perdido en el dolor.

— Amor. Pa. Para - No lo puedo seguir escuchando, verlo así me hace mucho mal.

— Nada de amor Lía. Nada - Grita y vuelve a golpear la pared y mi respiración falla aún más.

La puesta se abre de golpe y aparece Carmen con los ojos llorosos y la enfermera preocupada.

Me miran tratando de respirar y corren hacia mi, yo solo tengo los ojos en el, en sus movimientos solo quiero que me perdone.

— Vamos. Respira. Tranquilízat. respira hondo. Mírame, Mírame - Me llama la doctora y yo no puedo lograr respirar. Mi vista está borrosa el solo mira a la nada.

— Vamos Inhala. Exhala - Trató de hacer lo que me pide una y otra vez.

Carmen que estaba paralizada logra moverse y se acerca a Luke. Hace que la mire a la cara.

— ¿Que te está pasando?. Mira como la tienes. ¿Eres consiente de lo qué haces?. En vez de apoyarla la hieres mas - Le habla Carmen llorando — ¿Que te pasa Luke? no te dejes segar por la ira, mírala. Está embarazada - Carmen lo toma de brazo haciéndolo mover — Vete a hora mismo.

— No - Grito, no quiero que me deje.

— No. No - Repito y repito y la doctora me toma del brazo para que no me levante.

— Señor. Salga. La tienes muy alterada. Mira no puede respirar - Habla la doctora.

El comienza a caminar hacia la puerta.

— No. Luke no te vallas - Grito desesperada y no me escucha.

— Luke No, no me dejes - El sale de la habitación y me derrumbo más de lo que estoy. Se fue y no miro atrás.

Carmen solloza y yo solo grito. Siento que se me desgarra la garganta. No Luke no.

Llegan otros doctores y me sostienen. Hablan entre ellos pero yo no los escucho estoy lejos hasta que ya no siento ni escucho nada.

                               ***

Abro los ojos y me acostumbro a la luz divisando mi alrededor. En un mueble está Carmen llorando desconsolada.

— C. Carmen - Ella levanta la mirada y viene a mi rápido.

— Hija ¿cómo estás? - Trata de sonreír pero no puede.

— ¿Donde está? - Es lo que pregunto.

— En casa - Se que me está mintiendo.

— Carmen no me mientas - Hablo con voz débil.

— No. No lo sé - Solloza ella y después le sigo yo.

— Todo es mi culpa - Ella me mira negando mientras me limpia las mejillas.

— No. No cariño - Me abraza y yo sollozo entre sus brazos.

— Lo estoy perdiendo Carmen. Se aleja de mi, me odia, soy muy mala - Ella se separa de mi y me mira.

— Claro que no, nena el solo está alterado y asustado. Ya se le pasará. Lo que importa eres tú y el bebe que llevas contigo cariño - me anima ella.

— Yo le volví a fallar - Lloró y lloro.

— No digas eso - Acaricio mi vientre mientras desconsolada.

— Tus padres ya vienen - Asiento y me limpio las lagrimas.

En unos minutos la puerta se abre y entran mis padres preocupados y me entran más ganas de llorar pero no puedo hacerlo ahora.

— Hija ¿como te encuentras? - Pregunta mi madre mientras papá analiza todo y Carmen sale de la habitación.

— Bien, mami - Carraspeo para hablar mejor.

— Nos enteramos de lo que paso. Dime la verdad que estás bien.

— Si. Solo quiero descansar - Trató de sonreír.

— Nos vas a hacer abuelos - Dice feliz y en eso se acerca papá.

— ¿Como te sientes cariño? - Me acaricia la mejilla papá.

— Bien - Los abrazo a los dos.

— Y ustedes que hacen acá. El trabajo - Les pregunto para cambiar de tema.

— Eso no importa. Nos dieron permiso - Dice papá.

— Claro que si. Yo estoy bien solo necesito reposo - Les sonrió.

— Nos quedamos contigo - Dijo mamá.

— Pero mamá estoy bien. Estamos. Yo los puedo llamar y ustedes siguen en sus labores - Ellos no dicen nada.

— Miren cómo estoy. Solo falta reposo y ya - Ellos aceptan. Por fin.

Después de la cena ellos partieron pero antes me hicieron comer una asquerosa sopa, según si no comía es porque estaba mal y no se irían.

Estoy con Carmen en la habitación, le eh dicho que vaya a descansar pero se niega, no se quiere mover ni dejarme sola.

— Sabes si vendrá. ¿Donde estará? - Pregunto nerviosa y ya perdiendo la paciencia.

— Tranquila hija ya verás - Me anima como siempre. Son las ocho y nada que aparece.

Siento como el sueño me comienza a vencer otra vez y poco a poco voy callando a los brazos de morfeo.

Escucho pasos en la habitación y voces, no abro los ojos para que no se den cuenta de que estoy despierta y trato de escuchar con claridad.

— ¿Donde estabas?. Ya son las Diez de la noche, ¿por que llegas a esta hora? - Esa es la voz de Carmen.

— Estaba por ahiiii - Ese es Luke está borracho y arrastra las palabras.

Después de un silencio, el vuelve a hablar — Sabes nana. Yo en serio la amo mucho, no entiendo que hice mal - No lo quiero seguir escuchando me hace mal.

— Ella también te ama y lo sabes muy bien - Le dice Carmen.

— Puedes creer que seré papáááá. ¿Y si no soy bueno?, ¿y si lo haga mal? - Se pregunta.

— Nadie nace siendo padre, hijo. Aprenderás y lo harás muy bien - Escucho cuando lo besa en la mejilla.

Siento pasos hacia mi y trato de respirar bien para que no note que sigo despierta. No me dice nada y solo me da un beso en la frente y otro en la mejilla.

Me deja con su olor al alcohol y se va — Carmen descansa - Le dice el.

— ¿Para donde vas? ¿La piensas seguir dejando sola? Ella te necesita - Se quedan en silencio un tiempo.

— Deja el orgullo y duerme con ella - Después de un silencio escucho pasos.

— Está bien pero no le digas que dormí con ella mañana ¿si? - Trata de convencerla.

— Eres muy necio. Vas a dejar tu orgullo y hablar con ella, no quiero llamar a tu padre para que te haga reaccionar.

El no le responde pero si siento como se hunde la camilla en mi espalda y después siento uno de sus brazos en mi cintura agarrándola firme y con posesión arrastrándome hacia el.

Este si es mi chico.

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