Yo iba a la escuela, el también, teníamos vidas separadas y a la vez tan unidas, hablábamos todo el día y a todas horas, de todo, menos de nuestros sentimientos, hasta ahora...
El me confeso que después de los tres meses que hablábamos, empezaba a gustarle demasiado y que me quería conocer, quería conocer a la chica que le quitaba el sueño, la chica que lo traía como loco todo el día, la chica en la que pensaba en sus entrenamientos, la chica que no lo dejaba hacer sus tareas y esa chica era yo.
La verdad es que me daba mucha Peña conocerlo, y miedo a decir verdad, además como le diría a mi madre que iba en un busca de un chico que decía que le gustaba y ni siquiera nos conocíamos en persona?
Me diría que estaba loca, que eso era imposible, que alguien se enamorara de alguien que no conoce, pero no, no es imposible, no hay imposibles para el amor.Le di mi número telefónico y el de mi casa, ese mismo día, en la noche me pregunto que sí podía marcarme, parecía que el también tenía miedo, pero el temia porque yo le había dicho que la voz, era una de las cosas que más me gustaba de un chico, era una de las cosas en que me fijaba, el estaba muy preocupado porque su voz fuera distorsionada y no me gustara y así, el dejara de gustarme, yo ansiaba escucharlo. Accedí a que me llamara y en la madrugada lo hizo, conteste al primer tono:
-hola?
-Mérida?
-Shamed? *reí de nervios, sabía que era el, pero aún así pregunte*
-estoy un tanto nervioso, siento que mi voz no me ayudara a conquistar a la chica que me gusta
-no deberías pensar eso, tu voz me agrada.
Era verdad, desde el instante en que lo escuche, si voz me pareció hermosa, ame los tonos, la sentí en mi cabeza haciendo eco una y otra vez, su voz, era ahora otra cosa que me gustaba de el, algo más? El mismo.
-enserio? Creí que no te gustaría y por eso tenía miedo de llamar, tu voz es hermosa, tanto como tu
-creo que me puse roja por eso, gracias
-era el propósito, me gustaría ver como te pones roja.- el lo dijo en todo burlón, pero hasta eso me gusto.
-creo que me taparía la cara y no te dejaría verme así
-sí lo haces, quitare tus manos y podré verte, lo hermosa que eres.
La idea de pensar tenerlo de frente, de su tacto, me volvía loca, quería verlo ya, quería ver que lo tanto que hablábamos por mensaje, podía ser lo mismo en persona, en verdad esperaba eso...
Hablábamos muchas tonterías, pero hablamos un largo tiempo, los mejores 162 minutos con 32 segundos en toda mi vida... <3
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El último adiós
RomanceMérida una chica cualquiera, está completamente enamorada de Shamed, un chico dedicado y único, capitán del equipo de americano de la preparatoria, el amaba Mérida, ella lo amaba, pero la vida tenía una jugada distinta a la que ella tenía planeada...