Kirishima sintió un fuerte dolor en su espalda y, parpadeó varias veces, confundido. ¡¿Cómo diablos había terminado tirado en el suelo?!
Miró hacia la cama de Bakugo, encontrando a Mochi acostado sobre el estómago del rubio explosivo.
«¡Mochi, ese es mi lugar!» maulló enojado.
No sabía si Mochi podía entenderlo o no, pero esperaba que lo hiciera.
El gatito blanco alzó la cabeza y, tras darle una mirada rápida, volvió a acomodarse para seguir durmiendo. Kirishima gruñó.
«¡Eh, no es de hombres ignorar a alguien que te habla!» se quejó, maullando más y más fuerte.
Mochi, por su parte, continuó durmiendo tranquilamente… ignorando de manera olímpica los reclamos de Kirishima.
Bakugo gruñó, abriendo los ojos a causa de los molestos maullidos del pelirrojo. Y, tras ver que no era su novio quien se encontraba sobre su estómago, miró hacia el suelo y una sonrisita ladina se formó en sus labios.
-Vaya, Ei… así que, de tanto rodar, al final te caíste.– se burló, quitando al felino blanco para sentarse en la cama revolviendo su, ya de por sí, desordenado cabello en punta. –Joder, ni dormido estás tranquilo… pareces un jodido trompo.– agregó.
Y, como un balde de agua fría, Kirishima recordó su profunda e inquieta forma de dormir de la cual, en más de una ocasión, sus amigos se habían burlado.
Nuevamente su pelaje rojizo lo salvó de que Bakugo notará su sonrojo.
¡Pero eso no descartaba la posibilidad de que Mochi lo hubiera tirado de la cama, eh!
…
Kirishima se encontraba acostado en el sofá de la sala común, mirando la televisión, mientras Bakugo terminaba de preparar el desayuno para ambos.
«¡Mi bro es tan genial!» pensó con una sonrisa de enamorado, agitando su colita con ilusión.
-Oe, Eijiro…– lo llamó Bakugo, saliendo de la cocina con una pequeña bandeja en manos.
Los ojitos rubí de Kirishima brillaron del gusto al ver aquel delicioso platillo que había preparado el rubio cenizo para él. Y comenzó a comer, sin poder esperar.
-¿Está tan bueno como yo?– preguntó Bakugo con una sonrisa sensual.
«¡Sí, está buenís…!¡Espera, ¿qué?!» Kirishima casi se atraganta con su comida.
Bakugo rió divertido, mirando a su novio tratando de disimular su nerviosismo ante la repentina pregunta.
-A propósito, Ei…– dijo Bakugo, llamando la atención del felino. –…hoy saldré un rato, así que no salgas solo de la residencia, ¿de acuerdo?– comentó.
«C-Claro, pero… ¿a dónde?» maulló, aún sabiendo que el rubio explosivo no lo entendería.
Bakugo sonrió y lo rascó tras las orejas, haciéndolo ronronear ligeramente.
-Prometo volver pronto, así que no te pongas celoso, Ei.– comentó Bakugo, dándole un beso en la frente.
Kirishima decidió quedarse en la sala común, para esperarlo…
…
Tras cinco horas esperando la llegada de su novio, nuestro amado felino pelirrojo se quedó dormido en el sofá.
Tiempo en el que Mina y Uraraka lo cargaron y le tomaron fotos a su antojo, ¡hasta lo disfrazaron de All Might y Endevor!
Y él ni se enteró…
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Boku no daisuki NEKO -僕の大好き猫-
Fanfiction[SECUELA DE ORE NO CHIISAI NEKO] Kirishima y Bakugo llevan una relación de noviazgo "normal", dentro de lo que cabe, claro. Pero todo se complica cuando, por las amistades del pelirrojo, éste acaba transformado en un enérgico gatito al que Bakugo d...