08

13 4 0
                                        


Un día más, la misma rutina, estaba agotada y cansada, ir a clases y sentarme en la hilera que daba al gran ventanal , sacar las materias y hacer las pendientes ya que últimamente se me pasaban , escuchar el murmullo de mis compañeros y esperar la llegada de la profesora , era frustrante.

Tan frustrante que a veces pensaba en si debería dejar esta mierda. Pero no, aunque así lo quiera no puedo hacerlo. Todos y principalmente mi madre esperaba un día llenarse de orgullo al decirme Doctora Naia .

El viento jugaba con mis cabellos haciendolos un lío mientras yo caminaba como perra moribunda hacia mi casa, la cual no tenía ni ganitas de llegar. Y mucho menos llegar a ser interrogada por mamá. ¿Quien le iba a explicar que una vez más me salté una materia solo porque es aburrida?

Ella no iba a entender.

Aunque todas las materias son aburridas, a veces el organismo del hombre lo aborrecía. Y no le iba a decir a una mismísima doctora tales cosas que pensaba sobre dicha carrera ya que me diría las típicas cosas "Yo también pase por eso y si yo pude tu también lo harás " o sinó me llevaría la regañada del año por ser una desinteresada.

Por suerte contaba con las justificación de mis ausencias a clases, a veces no es malo tener un Médico en la familia – aunque casi todos escogieron ejercer la misma carrera – y yo que sabía por ende ya que estaba en tercer año de Medicina, era muy fácil que no me pusieran ausente sino justificado.

Opté por ir a uno de mis lugares favoritos  ya que puedo estar muy sola y no ser interrumpida. ¿Quien en su sano juicio me buscaría en unas ruinas? Obviamente que nadie , así que es el perfecto lugar para desaparecer.

El atardecer aquí era increíble ver esos tonos naranjas del cielo ligarse con las nubes era algo espectacular y reproducir a todo volumen mi playlist lo hacia aún más especial , tal vez por eso me gustaba tanto este lugar.

Y sin darme cuenta ya tenía dos llamadas pérdidas y pasaba más de las 7:00 PM, el tiempo aquí pasaba tan deprisa , con un vago bufido coloque mi mochila y me marche entre los montones de rocas que habían por todos lados.

Llamada entrante.

Debe ser mamá, rodee mis ojos por el irritante virar del aparato, lo deje , que si quiere se explote de tantas llamadas pero no tenía ganas para escuchar su voz en estos momentos.

Todavía no entiendo como nadie se a dado cuenta de tal belleza que yo descubrí, si las ruinas eran maravillosas más lo eran este camino que tenía que tomar , tantos tulipanes rosas y el aire fresco que rondaba , era todo tan lindo que parecía irreal . Estoy orgullosa de que este lugar sea como mío, mi lugar seguro.

***

Tome mis llaves y me dispuse a dar paso a mi casa , quité mis zapatos como siempre para sentir el suelo frío y entre a la sala, deje la mochila en los grandes muebles y proseguí a la cocina por algo de comer y un sumo de mandarina ; para mi sorpresa oí retumbar la chillona voz de mi amiga en aquella habitación teniendo una plácida conversación con mi madre.

Mierda.

Si Ashley mete la pata estoy muerta y la mataré si es así , las dos fijaron su visita en mi y me acerque .

— Hola Naia — dijo mi amiga alegre como si no nos hubiésemos visto hace horas antes, en la penúltima materia y a la vez algo sarcástica , pase por su lado y fui hacia la nevera y tome la jarra con agua.

— Hola — dije sin ánimos y rodee mis ojos para tomar un basó y servirme algo de agua.

Sentía la mirada de mi mamá, sabía que se estaba conteniendo solo porque estaba Ashley , pero luego me diría algo , de eso estoy segura.

— ¿Que haces aquí? —le pregunté a Ashley y tome de mi agua.

— ¿Me debería ofender? — me miro incrédula con su seño fruncido — Naia acaso se te olvido que tenemos que hacer lo pendiente de la materia de Psicología Médica II , recuerda que tuve que convencer a la Señorita Smith para poder hacerlo contigo — gruño como niña chiquita y se cruzó de brazos – a veces a esta chica se le olvidaba que teníamos 21 años , a comparación de mi parece una bebé, ella era la única que podía soportar mi mal carácter a veces y sacar una mejor parte de mi , alguien que me explique ¿como tiene tanta paciencia?.

— Sí , se me olvidó — dije seria y calmada intentando de frustrar a mi amiga con mi poca importancia hacia sus palabras, aunque ella solo rodeo sus ojos — ¿ y que hablaban? .

— Nada y ahora vayanse hacer los deberes de la escuela — dijo mi mamá rápidamente antes que Ashley hablase , lo que ella no sabía era que al final mi amiga se soltaba la lengua conmigo y me lo decía todo , cosas de amigas y eso.

Sin guardar la jarra salí de la habitación y Ashley me seguía con su mochila en hombros hacia mi cuarto, de un tirón caí en mi cama y ella enseguida cerró la puerta para caer a mi lado.

— ¿Se puede saber en que pensabas? — está me dijo con un tono alarmante.

— ¿Y ahora qué? — la observe confusa esperando que me dijera de que hablaba.

— Y tienes el descaro de preguntar, primero te vas y me dejas sola, después te tengo que cubrir, ¡se puede saber donde madres dormiste esa noche!

Me removí en la cama y me senté — ¿Cómo sabes que no dormí aquí?

— Tu madre me llamó para saber de ti, por suerte fui más rápida que ella y le dije que te quedarías en mi casa —

— Mierda.

— Y para colmo, te saltas un turno hoy y no se donde rayos te metes ¡acaso te cuesta mucho levantar el celular! — le cubrí la boca con ambas manos y le indique que hiciera silencio, mi madre podría escuchar.

— Te voy a explicar, te lo prometo, pero haz silencio, ok — quité mis manos de sus labios y enseguida me lleno de preguntas.

— ¿Dime quien era el? , ¿dormiste con el? , ¿se acostaron? , dímelo todo.

— Shuu — puse mi dedo índice en mi boca indicándole una ves más que se callase — Te voy a contar todo pero haz silencio.

.

.

.

Después de una larga charla y saltandome algunas que otras partes, ya que nunca me a gustado contar tanto de mis cosas y no es porque no le tenga confianza , sinó que soy así.

— Entiendo.

— Ahora dime que no metiste la pata con mi madre.

— Por suerte llegaste justo a tiempo, porque ya me iba a interrogar.

— Que alivio, bueno vamos hacer esa materia que dices.

— ¿Que materia? — me observó con el seño fruncido — Ah esa materia, bueno solo era una escusa para hablar, en realidad si había que hacerla pero ya yo la había entregado y no te preocupes que puse tu nombre y el mío — me guiño un ojo para darme a entender que todo estaba en perfección.

— Gracias — le sonreí y le dí un pequeño abrazo que me hizo recordar cuando estaba en los brazos de el, la tranquilidad que me daban sus abrazos.


[•••]






|𝐆𝐑𝐀𝐘 𝐒𝐇𝐀𝐃𝐄𝐒| 𝐨𝐟 | 𝐋𝐈𝐅𝐄 |Donde viven las historias. Descúbrelo ahora