19

270 21 0
                                        

Nunca nos imaginamos que esta utopía llamada "la playa" terminaría siendo un arena de juego. Era demasiado para procesar luego de la muerte del sombrero y el cargo de Aguni sobre el lugar. Todos sabíamos que esto no terminaría bien con el mando de él.

El juego apenas había empezado. Había una bruja entre nosotros, el cual teníamos que encontrar y era demasiado difícil hacer eso. El tiempo pasaba y nadie hacía nada, hasta que el militar de los piercings perdió la paciencia queriendo matar a todos para terminar esto de una maldita vez. Pero fue detenido por su jefe Aguni.

Todos nos quedamos helados al ver aquella pequeña escena por su parte. Nadie decía nada, nadie hacia nada, solo veíamos el tiempo pasar y con ello nuestras vidas también.

De pronto, se comenzaron a escuchar disparos haciendo que todos comenzarán a correr. Algunos terminaron muertos, la fogata del patio trasero cada vez era más grande a causa de todos los cuerpos sin vida que terminaban allí. Los cuales, eran llevados por algunos de los militares.

De un segundo a otro comenzamos a correr a cualquier dirección de aquel hotel, sintiendo panico cada vez que teniamos que cruzar alguna esquina y correr el riesgo de encontrar algún militar.

-Será mejor que nos separemos.- miré en total silencio a Usagi para luego verla irse corriendo en la dirección contraria junto a Alice.

Antes de llegar al próximo pasillo frene de golpe el paso al escuchar un ruido proveniente de este. Con cuidado me acerque para lograr ver a Niragi apuntando a alguien seguido de los demás militares. Aquel chico rogaba por su vida, pero fue en vano, ya que una bala atravesó su cabeza matandolo de inmediato.

-Sigan a los demás.- Niragi se quedo viendo como los demás perseguían a los compañeros del chico recién matado.- No te escondas preciosa, ya se que estas ahí.

Trague saliva nerviosa al ver que me observaba en completo silencio, dandome una mirada de pies a cabeza mientras se mordia el labio inferior. Cuando me di cuenta, ya lo tenia frente a mi.

-¿Por qué te quedas parada sin hacer nada?- su perfume inundó mis fosas nasales haciendome estremecer. Ese aroma característico de él que tanto me gusta.

No dije nada, solo lo agarre del cuello de aquella camisa para unir nuestros labios. No sabia que tanto lo necesitaba hasta ese momento, el verlo matar gente me excita demasiado. Aunque no me gusta la parte donde mata gente inocente.

Sentí sus manos tocar mi cintura mientras profundizaba el beso. El tacto de él me vuelve completamente loca. Me encanta todo de él.

-Tenemos un juego que terminar.- mordi su labio mientras me pegaba un poco más a su cuerpo, logrando sentir su erección.

-Tenemos algo que arreglar.- sonreí mientras nos guiaba hasta a una de aquellas habitaciones vacias, donde ahora se escuchaba solo el ruido de nuestros besos.

Su mano bajo hasta mi intimidad, donde comenzó a hacer pequeños movimientos haciendome gemir en el acto. Sentí como subía hasta llegar al borde de aquel short que había conseguido, para luego meter la misma y adentrarme dos dedos moviendolos con rapidez.

Mis piernas comenzaron a temblar para luego sentir como me corría en sus manos, ganandome una sonrisa por su parte.

-Tenemos que hacer esto rápido.- sentí el borde de la cama chocar contra mis piernas haciendome caer con él encima.- Luego de esto deberás irte lejos Leía.

Mi ropa desapareció en cuestión de segundos, para luego sentir como se adentraba a mi con fuerza, haciendo que clavara mis uñas en su espalda dejando posibles marcas en ella.

Aquellos minutos parecieron segundos, donde sentí como se vino dentro de mi para luego salir y cambiarse rápido. Dejándome recuperarme de lo sucedido.

-Prometo que cuando salgamos de aqui, te haré mía todas las veces que quieras.- Sin decir más, salio de la habitación dejándome sola.

Logre encontrar a Kuina, la cual me agarro de la mano mientras corriamos junto a un grupo de personas. Que poco a poco iban siendo asesinadas desde algún punto del lugar.

-¿Francotiradores?- Usagi miro hacia todos lados, pero no lograba ver nada entre la multitud de personas y la noche.- Tenemos que huir de aquí lo antes posible.

La gente cada vez entraba más en panico, los militares estaban por todos lados complicando todo. La fogata cada vez era más alta por la gran multitud de personas que habia, la cual aumento de golpe desde la ultima vez que la vimos.

A lo lejos visualice unas escaleras, que sin pensarlo corri hasta ella tratando de no encontrarme nadie en el camino, cosa que fue asi. Subi siendo cautelosa hasta que quede helada al ver la escena que estaba un poco más lejos de mi lugar.

-¿Qué haces?- Chishiya se acercó hasta Niragi, observando con tranquilidad todo.- ¿Matas gente desde aqui?

Niragi maldijo para luego darse vuelta y observarlo por unos segundos. Ignoro su presencia al matar a dos personas que pasaban por ahí. Mientras que el otro chico solo miraba restandole importancia, como si no dependiera de su vida también.

-¿Qué quieres Shuntarô?- lo mire sin expresión alguna mientras me levantaba del piso con mi arma en la mano derecha.- ¿No te importa que mueras?

-Solo me importa saber si Leía sigue con vida y no la mataste en el trayecto.- me escondi mejor tratando de no hacer ruido, pero todo esto no me daba buena espina.

-¿Crees que soy capaz de matarla?

-Eres capaz de todo aquí, no solamente de matarla si no que obligarla a hacer algo que no quiera.- apreté mi puño al lograr oir bien aquella conversación.

Niragi se acercó hasta él observandolo enojado, mientras que el otro chico seguía con la expresión de siempre. Esa faceta de él comenzaba a molestarme un poco aquí.

-¿Qué crees que estas diciendo?

-Eres capaz de todo Suguru, ¿te piensas que no lo sé?- miro hacia un punto fijo del patio del hotel, mientras sentía la respiración del pelinegro encima.

Trague saliva mientras sentía el ambiente ponerse intenso, aquella escena no me estaba gustando para nada. Pero estaba claro que no podría hacer nada sin que me cueste la vida.

-Eres un cobarde, nunca tuviste el suficiente valor de decirle a Leía lo que sientes.

-Nunca sentí nada por ella, sabes que siempre la considere como mi mejor amiga.

Niragi levanto aquella arma apuntando al chico de su frente, pero aquel fue más rápido al sacar las cartas y seguida de estas un arma de fuego. Lo siguiente preferí nunca verlo, mi corazón se quebró en mis pedazos al ver a aquel pelinegro arder para luego caer desde el balcón.

Baje de allí corriendo con mi vista nublada a causa de las lagrimas, nunca imaginé que Niragi seria quemado en carne propia por el que decía ser su mejor amigo. Pero vamos, este mundo te vuelve loco y te pone gente en contra sin importar que.

-¡Leía ven por aquí!- Usagi se encontraba cerca de la fogata, así que corrí hasta ella mientras veía gente morir.- ¿Estás bien?

No dije nada, las palabras no salían. No sabia ni que hacer entre todo este caos. Solo quería salir de este maldito lugar y alejarme de todo el peligro estando tranquila.

El juego terminó y nunca encontraron a la bruja entre todas las personas que mataron en el caos, de la cantidad de jugadores que habían solo quedamos pocos. Los cuales estábamos reunidos frente al hotel mientras lo veíamos arder en llamas. La bruja siempre había estado al frente nuestro desde un principio. Pero estábamos con tanto miedo que nunca nos dimos cuenta.

Me deje caer apoyando mi espalda en algún objeto cercano, mientras sentía las lagrimas caer de una vez. Acababa de caer en cuenta que aquel chico estaba muerto, no solamente al ser quemado por su ex mejor amigo, si no que ahora estaría entre los escombros del lugar.

Visualice a Chishiya parado mirando tranquilamente todo, como si no hubiera pasado nada, solo quería acercarme hasta él y sacarme toda la bronca al arrebatarme lo único que amaba en este lugar.

Todo había acabado y eso que solo es el principio de una nueva etapa de mi vida sin aquel chico.

Love or Obsession [Niragi]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora