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Estaba demasiado nerviosa, hoy era la coronacion de mi madre como reina reinante de los brujos, todo tenía que ser perfecto.

Por fin tomaria el lugar que le corresponde.

No estaría tan ansiosa si no solo tuviera un mal presentimiento.

-Adelante...

-Su majestad

Mire mal a mi hermano, desde anoche esta con lo mismo ya que mi abuelo anuncio que yo sería la heredera al trono.
Nada me ayudaba con el nudo que tenía en el estomago.

-Joas

-Es broma hermanita... tranquila, lo haras bien

Suspire, mientras terminaba de arreglar mi vestido.

-Tengo un mal presentimiento

-Nada malo va a pasar, te lo aseguro

Realmente quería creerle pero ¿y si alguien descubre lo que hizo mi madre?

-Papá quiere hablar contigo antes de que todo esto empiece

Solo asentí, mientras veía con indecisión las tiaras que tenía en una mesa.
Ninguna me gustaba para combinar con mi vestido que era azul marino con bordados dorados.

-Te veo al rato

Fue lo único que murmure, aún cuando el me señalo una sencilla de plata con un zafiro en forma de corazón.

Seguía mirando y probandome algunas que simplemente quitaba ya que no me gustaba como se veían.

Entonces escuche unos golpes en la puerta.

-Adelante

Hablé fuerte sin dejar de mirarme al espejo hasta que escuche una voz.

-Estas preciosa mi vida

Sonreí al voltear a ver a mi padre, él siempre fue lo más importante para mi y sé que yo lo soy para él.
Papá se acercó, usaba una tunica roja sobre sus hombros, cubriendo su traje blanco con dorado, adornado con las medallas que gano a lo largo de su vida por salvar sobrenaturales desamparados.
Tenía una caja en sus manos.

-¿Qué es?

-Mi regalo

Entonces abrió la caja, dejando ver una corona de oro con cristales azules.

Papá me acomodo la corona con delicadeza pues todo mi cabello estaba suelto con algunas ondas y suspiro.

-Nunca creí verte tan grande...

Mirandome a los ojos comenzó a hablar.

-Realmente no lo hago, eres mi bebé, lo mejor que mi asquerosa vida me pudo haber dado...

Solo reímos con algo de melancolía, para nadie era secreto que mi papá ayudaba a todos los que podía por su pasado.
Y yo deseaba seguir sus pasos.

-Te amo hija, tanto tu otro padre como yo te amamos tanto, y nada ni nadie podrá cambiar eso, ni siquiera si llegas a ocultarnos algo...

Por un momento me puse nerviosa de nuevo, ¿acaso ya lo sabe?
No quería que ni él ni mi papá Zach me odiarán nunca.

-Papá

Quería disculparme por haber callado pero el negó antes de dejar un beso en mi frente.

-Así que quiero que nunca bajes la cabeza, no solo eres la princesa imperial, ni la futura líder del clan Aries de la alianza del zodiaco... eres mi hija, eres una mujer fuerte y valiente

-Tengo miedo

Murmure más para mi pero el solo me abrazo contra su pecho.

-Papá estará siempre aquí ¿bien?

BROKEN WINGSDonde viven las historias. Descúbrelo ahora