Marginado como yo

9 1 0
                                        


Ignorar a su madre era fácil para él, ya que ella nunca le decía nada o le prestaba atención, pero esa mañana algo cambio en aquella rutina monótona.

"Te estoy ablando William"

Miro a su mamá ya que le molestó que lo llamara así.

"Ya he visto los moretones, dime qué pasó."

Will negó, no le diría a su madre que otra vez lo estaban molestando por aquel incidente en su antigua escuela, porque tal vez no parecía, pero Will odia causarle disgustos a su madre.

"Will, puedes contarme lo que sea, soy tu madre y las madres solo queremos que nuestros hijos estén bien."

Se acercó a la cocina, dónde se encontraba su madre y tomo una manzana y un cuchillo.

"La manzana es mi estado mental y el cuchillo es la sociedad"

Clavo el cuchillo en la manzana haciendo un corte bastante chueco, ya que su intención solo era darle algo a la mujer que ahora mismo lo miraba con tristeza, tuvo que irse sin decir más para no seguir con el tema.

Por suerte para él, ese día era sábado, por lo que no vería a los imbéciles de sus compañeros. Con su libro en mano y sus audífonos puestos, emprendió su camino a un pequeño parque descuidado que había descubierto hace no mucho, era un lugar donde la gente que hay convivía no te molestaba, era donde se reunían los "raritos" y él era uno de ellos aún que no se juntara con los demás.

Con una mano medio adolorida por el mal corte a la manzana, se dispuso a ojear el libro, era un poco antiguo y definitivamente no era para todos, era un libro que seguro su madre no aprobaría y le obligaría a tirarlo, para luego mandarlo directo con un psicólogo y no es que él no entendiese la importancia de ir con alguien especialista en traumas relacionados con la muerte de personas de una manera tan brutal y cruda, pero ahora mismo, no podía despegar la vista de esos libros, a veces deseaba que todo mejorará repitiendo alguna de esas fraces que habia resaltado con una pluma color azul, pero simplemente eran pensamientos pasajeros.

Estaba ocupado cuando su pluma resbaló de sus manos, se estiró pora recogerla, pero un par de botas se pusieron frente a ella, levanto la mirada lentamente admirando como Lorna se agachaba y recogía la pluma para entregársela, no mentiría si preguntaban pero había perdido un poco su vista en el escote de la chica, pero claro, solo fue un poco, resibio la pluma y agradeció avergonzado por haber visto el pecho de la chica, quien pareció notarlo.

"Iba a decir que parecía que eras realmente diferente a los imbéciles que decidieron que tú fuiste el responsable del incidente de tu escuela por un dibujo manchado, pero veo que realmente gustas de los pechos de las chicas"

"Lo lamento, no esperaba ser imbécil la primera vez que me hablaras"

Lorna simplemente se sentó en la banca a su lado y precisamente, en ese momento Will notó que cuando la miraba, no había rastro de la sangre que lo atormentaba todo el maldito día.

"Veo que no sueles hablar con nadie, algo tiene que ver con la literatura que elegiste para leer en público, admito que tienes agallas, yo normalmente los leo en privado."

Will estaba sorprendido porque aquella chica le decía cosas y preocupado por arruinar el momento con alguna tarugada.

"No quiero ser grosero, pero me llena de curiosidad, ¿Por qué me estás hablando? Digo siempre parece que estás cómoda en soledad."

"La soledad no es como crees, no es agradable cuando sales de la pubertad, no sé si me entiendas, pero a veces es difícil ignorar a un marginado como tú, eres más parecido a mi de lo que me gusta admitir y eso es atractivo."

La mirada imperturbable de Lorna sobre Will era algo intimidante, pero también era tan tentadora, si entendía bien lo que Lorna quiso decir era que él era su tipo y no iba a negar que ella era muy hermosa, desde el primer día en la vio sintió atracción y en ese  preciso momento diría con seguridad que la atracción solo había aumentado.

"¿Notar un marginado como yo?"

"¿Me vas a hacer decir más? Supongo que es verdad, hay que ser directa con los hombres, así que voy a ser muy directa, eres el primer hombre al que busco para hacerle notar que tengo interés en tu persona y francamente me siento fatal de romper mi personalidad fabricada para decirte que a ti podría dejarte pasar a mi habitación, así que espero puedas entender y en caso de que tú no quieras al menos me lo hagas saber, no quiero parecer una pervertida.*

Si alguien de los presentes hubiesen estado en silencio, hubieran escuchado el chispazo que provocó el desconecte de cables en la cabeza de Will.

"Lorna, no sé que responderte. Me tomas por sorpresa."

"No es de ahora, puedo esperar un poco, realmente quisiera ayudar a qué dejaran de ser imbéciles contigo, por el bien de ellos y de ti."

El libro fue retirado de las manos de Will y cerrado frente a su atenta morada.

"Will, que la soledad y el dolor no te hagan desperdiciar tu alma, esto no tiene retorno, tú felicidad si"

Lorna era increíble, era hermosa y una chica ejemplar en su comportamiento, ahora mismo Will estaba tan impactado que le iba a costar volver a pegar su vista en los párrafos de aquel libro en un buen tiempo.

"No pretendo ser el motivo de tu felicidad Will, no soy tan ególatra, pero quisiera sentir más de lo que me haces sentir, porque es difícil para un alma condenada sentir algo así."

Will's faultDonde viven las historias. Descúbrelo ahora