Alexa no sabía por qué, pero había seguido el impulso que le mandaba su cabeza y ahora estaba tocando a la puerta de la pelinaranja, ya era la segunda vez que lo hacía y estaba perdiendo la esperanza de que alguien saliera cuando la sintió a alguien ahí viendola y en efecto era ella.
- ¿Cuánto tiempo llevas ahí?.
- Lo suficiente como para saber que eres un poco distraída al no notar que estoy aquí.
- No sabía que había pasado entre tu y Charlotte y te envié mensajes pero no los contestaste, pensé que no todo había salido bien así que decidí venir a verte...la verdad quería saber cómo estabas, se que son muy amigas y éso.
- Ella y yo lo arreglamos, ahora estamos bien, solo salí para pensar algunas cosas y ahora venía a comer algo, ¿Quieres pasar?.
- No lo sé, siempre me estás ayudando y dando cosas y yo nada.
- Básicamente estás haciendo el libro tu sola, de alguna forma te lo tengo que agradecer, ven - Becky jalo a Alexa dentro y preparó unos sandwiches para ambas.
- Lamentó no impresionante con un gran platillo pero ya tenía hambre y es lo más rápido que puedo hacer.
- Igual está muy bueno y gracias de nuevo.
- ¿Te puedo hacer una pregunta?.
- De hecho ya la hiciste pero adelante te concedo otra.
- ¿Que fue lo que te trajo aquí?
- Prefiero no contestar eso, es algo complejo.
- Tenemos tiempo.
- No me siento cómoda, lo siento.
- Está bien, no tienes que contestar.
- Su te hace sentir mejor, mi padre encontró un mejor empleó aquí, eso es todo lo que puedo decir.
Se quedaron en silencio un rato, Becky sabía que había hecho una pregunta errónea y ahora todo era mucho mas incómodo, pero no quería que ella se fuera así.
- De quién sacaste los ojos azules.
- Mmm, la familia de mi madre, ella no los tiene así pero mi abuela si los tenía así y algunos otros familiares, por qué.
- Te tengo envidia, son hermosos - De inmediato Alexa se sonrojó.
- Gracias, también me gusta tu pelo,es muy llamativo.
- Gracias, yo vengo de Irlanda y haya es muy común ver personas con el pelo naranja como yo, cuando llegue aquí era como el bicho raro, pero creo que me encanta mi pelo, así que no tengo problema con eso.
- Me encantaría ser igual de segura que tú.
- Mi gustaría tener tus ojos.
- A mi me gustaría tener tu altura, soy muy baja.
- Me gustaría tener tu trasero, es lindo - Becky se sonrojó al decirlo pero no sintió pena al ver el tono de Alexa en su rostro.
- Gracias creo.
- ¿Por que te avergüenza?
- No lo sé, es raro que me lo digan.
- Eres bonita, y tienes un buen cuerpo, que no te lo han dicho tus otros novios.
- Lo siento me tengo que ir - Alexa se paro de la silla y salió casi corriendo de casa de Becky sin mirar atrás.
Alexa caminó y seco algunas lágrimas que comenzaban a salir, ya estaba en su casa pero no había nadie asi que saco su teléfono y llamo a Nikki
- ¿Oye Nikki puedes venir a mi casa?
- Si, pasa algo malo.
- No quiero estar sola.
- Ahora voy, pero, ¿Estás llorando?
- Ahora te lo explico.
- Ahora llegó.
Pasaron apenas unos minutos y Nikki apareció en la puerta y apenas ver a Alexa la abrazo sin preguntar nada, así estuvierón un rato.
- ¿Que fue lo que pasó?
- Está pasando de nuevo.
- Lo que pasó antes no significa que pasará de nuevo, ya pasó un tiempo desde éso, eras una niña, ahora ya no, y ella tampoco es una niña supongo que es más cuidadosa con sus palabras
- Lo se, pero entre en pánico, me aterra que vuelva a pasar.
- Ella no es así.
- Eso no lo sé.
- Es normal que sientas miedo.
- Claro que no lo es, tengo un problema, solo hay que cambiar de tema, no quiero hablar de eso ahora.
- Está bien lo entiendo, pero es algo que tienes que superar.
- Lo sé.
Cómo pidió Alexa olvidaron el tema y se dispusieron a ver una serie y hablar sobre eso para que Alexa se sintiera cómoda y segura.
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Me Robaste El Corazon
Tiểu thuyết chungAlexa se muda y tiene que comenzar de cero sin saber que todo va a ser muy diferente a como ella lo pensaba que sería.
