01

33 3 0
                                        

Un relampago, un trueno, más lluvía

¿Donde estas, papá?

Era todo lo que podía pensar.

Papá no regresaba desde ayer y ahora nos encontramos aquí, mamá y yo en medio de la lluvía buscando a papá porque los malditos policias no podían hacer su estupido trabajo, ni siquiera un niño de 6 años suplicando por su padre los convencio.

Idiotas, pense.

—Que asco—Se quejaba mi madre, asqueda por todo el barro que la lluvía dejaba. —Tu padre no podía desaparecer en un mejor momento al parecer.

—Mamá, por favor—Exclamé horrorizado por su poca preocupación.

Siempre supe que mamá nunca quiso mucho a papá, en realidad, no lo quiere en absoluto, solo estando con él porque se embarazó y la mantiene.

—Por favor que, tu niño tonto, insististe en esto— Solo procedí a rodar los ojos al escucharla y seguí caminando sin fijarme mucho donde pisaba, como consecuencia caí y aterricé en algo grande.

—Auch—Me queje apoyando mis manos en donde caí escuchando la risa de mamá.

Esperen

Esto se siente como una persona

Mire hacía abajo y me encontré con algo que nunca en mi corta vida espere ver.

—Papá— Dije con voz entrecortada, mientras mis lagrimas comenzaban a caer y trataba de comprobar su pulso.

Así es, era el cuerpo de papá y no tenía pulso.

---

—Bien, que hacemos aquí padre, en medio de la lluvía—Dijo aquel pelinegro con aburrimiento.

—Vinimos por un alma, hijo—Respondío el hombre mayor.

—Hace mucho tiempo que tu y yo no hacemos eso, ¿Que tramas?—Dijo entrecerrando sus ojos gatunos mientras veía a su padre fijamente.

—No planeo nada, hijo—Dijo el hombre mediante una risa.—Ven, vamos.

Caminaron un poco, deteniendose al observar a un niño que tropezaba y caía encima de un cuerpo, dando paso a la confusión y luego al horror, empezando a llorar y gritar por su padre muerto. Al lado se encontraba una señora que no hacía más que mirar el cuerpo fijamente en silencio.

—Veo su alma, padre—Dijo el menor, viendo el alma de aquel hombre al que el niño tanto lloraba.

—Señor, debe acompañarnos—Informo, siendo solo visibles en ese momento para la desafortunada alma.

—¿Me llevaran al infierno, no es así?— lagrimas se podían observar en su rostro.

—Así es—Dijo el pelinegro con cautela.

—Lo supuse, lo único bueno que hice en toda mi vida fue criar a mi hijo— Dijo tocando la mejilla de su hijo, aunque solo traspasaba su rostro.

—Debemos irnos—

El hombre se levanto caminando junto al otro hombre mayor y atrás se quedó el menor, observando al pequeño niño y lo sintio.

¿Ese es el sentimiento al que los humanos llaman compasión? Pensó

—Jimin, alejate—Dijo la mujer mayor mientras sacaba su telefono para llamar a emergencias para que se llevaran el cuerpo.

El joven se agacho, sin pensarlo demasido, quedando a la altura del niño llamado Jimin para susurrarle al oido.

—Jimin, tu padre te ama mucho—Dijo para levantarse e ir tras su padre. Al voltear para observar por ultima vez, vío al niño mirando a todos lados y finalmente observandolo.

Se supone que no debería verme, pensó y procedio a irse rapidamente con esa duda en su mente.

---

—Bien niño, ahora con tu padre muerto debemos establecer nuevas reglas—Dijo mi madre mientras ingresabamos a nuestra casa luego de venir de la comisaria donde informamos como encontramos el cuerpo de papá.

—Mamá, talvez no sea el mejor momento— Dije intentando subir las escaleras a mi habitación, pero de repente sentí que era jalado del brazo bruscamente.

—Ven aquí, vas a escucharme, estuve aguantando por años a tu padre, en este matrimonio infeliz solo porque quede embarazada de ti—Mientras decia aquello me apretaba mucho el brazo al punto de lastimarme— Lamentablemente te pareces tanto a él, que me genera nauseas.

Solto mi brazo bruscamente, dejandome sentado en el sofa mientras yo pasaba mi brazo por la zona afectada mirandola a ella con odio.

—Primero, haras los que haceres de la casa; segundo, te dejare seguir en la escuela mientras hagas todo lo que te corresponde; tercero, obedeceras mis ordenes; cuarto y ultimo, no hablaras de tu padre nunca más, ¿entendiste?— Dijo mirandome fijamente.

—Entendido—Dije apretando los dientes y finalmente levantandome para ir a mi habitación, necesitaba dormir.

---

—Hola papá— Dijo el chico pelinegro al entrar a la sala donde su papá se encontraba leyendo.

—Hola hijo, como les fue— Preguntó un hombre pelimorado bastante atractivo, su rostro aristrocata y muy llamativo, mientras se levantaba y saludaba a su hijo y luego a su esposo con un delicado beso.

—Bien, recogimos esa alma, aunque desafortunadamente un niño quedó traumatizado al encontrar su cuerpo, al parecer era el hijo— Dijo después del beso.

—Pobre niño— Dijo con lastima, a diferencia de su esposo e hijo, el era el más empatico en la familia.

—Si—Susurro el menor.

—¿Estas bien, hijo?—Pregunto el pelimorado acercandose a su hijo.

—Si papá, estoy bien, solo tengo hambre—Dijo caminando al comedor, dejando a uno de sus padres confundido.

—¿Que le pasa?—Le preguntó a su esposo.

—No tengo idea— Dijo el otro mayor con una pequeña sonrisa.

—Si, claro—Dijo sarcasticamente el pelimorado.

Por otro lado, el pelinegro solo podía pensar en aquel niño, preguntandose una y otra vez:

¿Por qué me vío? ¿por qué maldita sea no dejo de pensar en ese pequeño y tierno niño?

El no sabía la respuesta pero dos personas no tenían duda de que en unos años obtendría su respuesta.

---

Quiero decir que me inspire en mi mamá para hacer a la madre de Jimin, aunque ella si me cuida y dejó de pegarme a los 10 años :)

Espero les guste, descansen

Hellish Vengeance I YoonminDonde viven las historias. Descúbrelo ahora