Una vez escuché a un profesor decir que el amor de tu vida llega a los 26 años. Que antes de eso solo son intentos que no siempre están destinados a durar. Decía que a esa edad las personas tienen mayor madurez emocional, se conocen mejor a sí mismas, tienen metas más claras y dejan de tomar decisiones tan impulsivas como en la adolescencia.
Recuerdo que esas palabras pasaban por mi mente cada vez que veía alguna pareja y me debatía si era verdad o solo un absurdo invento. Con el tiempo ese pensamiento dejo de aparecer hasta que choqué con él, no pude verlo bien porque llegaba tarde a una entrevista de trabajo. Lo único que recuerdo es que volqué su café sobre él y, presa del nerviosismo, saqué un par de billetes, se los dejé en el bolsillo de su abrigo, me disculpé rápidamente y salí corriendo.
Al volver a mi departamento estaba feliz porque la entrevista había salido bien y me dieron el puesto, pero mi alegría se desvaneció al notar que no tenía mi identificación. La busqué por todas partes sin éxito, hasta que recordé el choque con aquel chico y entendí que probablemente la había perdido en ese momento, lo que significaba iniciar todo el papeleo para sacarla de nuevo. Esa noche le conté a mi amiga lo sucedido; como siempre, primero se burló, luego se aseguró de que estuviera bien y finalmente quiso saber sobre él. Lo único que pude decir fue que era un coreano de alta estatura, lo que bastó para que me reprochara por no haberle pedido su número o averiguar más de él. Ella juraba que volvería a encontrarlo; yo, en cambio, rezaba para que eso no pasara. Después de lo que hice, estaba segura de haberlo ofendido.
Mientras imaginaba mil escenarios en los que me lo volvía a topar, recibí una llamada. Pensé que era mi amiga, pero en cuanto escuché una voz masculina me asusté tanto que casi dejé caer el teléfono. Lo primero que pensé fue en ese chico... pero ¿qué probabilidades había? Era absurdamente imposible, a menos que trabajara para el FBI. Mi mente comenzó a divagar hasta que esa voz volvió a hablar y me sacó de mis pensamientos. No sé cómo, ni de dónde saqué el valor suficiente para agarrar mi teléfono y entablar una conversación, sin saber que mi vida estaba a punto de dar un giro inesperado.
Hoy recuerdo aquellas palabras del profesor y me di cuenta que aún no tengo una respuesta. Solo sé que cuando te conocí no estaba contando años ni pensando en teorías. Te elegí porque me hacías sentir en casa, tu voz calmaba mis miedos y por primera vez, imaginé un futuro sin temor y sin preocupaciones.
A tu lado aprendí que la teoría del profesor no estaba del todo equivocada... pero tampoco era definitiva. Tal vez el amor de tu vida no llega a una edad específica. Tal vez llega cuando estás listo para entender que amar no es solo sentir, sino quedarse, luchar y crecer...
También aprendí que el tiempo no es quien decide quién se queda... son las acciones las que realmente lo hacen.
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Si Lo Intentamos Una Vez Más?___{Imagina con Namjoon}___
Teen FictionMi nombre es Tn, tengo 26 años, soy de Tp , pero actualmente vivo en corea del sur, con mi novio kim Namjoon y tenemos una relación de dos años, cualquiera diria que somos una linda pareja y que durariamos mucho tiempo juntos... Incluso yo me la cre...
