Sus caricias en mí, sus besos húmedos en mi cuello, su aro frío contra mi piel, su pecho desnudo contra mi cara, su calor abrazándome, su voz ronca tarareando por lo bajo haciendo que mi piel se erice
- Buenos días niño mono - dije abriendo los ojos lentamente para verlo
- Hola colorada - una sonrisa de oreja a oreja se le dibujo es su cara
Se acerque rápidamente a él dejándole un leve beso en sus labios, apenas fue un roce y me levanté dirigiéndome hacia el baño
- Que fue eso? - se quejó a espaldas de mi - Eso no puede haber sido un beso Zoe
Yo solo me levanté de hombros y me encerré en el baño, empecé a sacarme la ropa para meterme a la ducha. Hoy teníamos una entrevista por la tarde, pero tenemos que estar temprano
Cuando salí del baño con la toalla tapándome la vista, sentí como unas manos pasaban por mi cintura descubiertas dejándome apoyada contra su abdomen desnudo, su respiración chocaba en mi nuca
- Tom, que haces? – dije sacándome la toalla de la cabeza dejando ver mi pelo desordenado
- Nada, Zoe – cuando mi nombre salió de entre sus labios un escalofrió recorrió todo mi cuerpo, sus manos acariciaban mis caderas hasta que me dio vuelta quedando cara a cara
Sus ojos marrones hipnotizaron a los míos, su respiración se mezclaba con la mía, su pecho apoyado contra el mío, su tacto en mí, eran cosas tan simples y tan hermosas que me llevaban a otro mundo
Sus labios chocaron contra los míos, eran suaves al igual que el beso, sus manos pasaron a mi cuello y las mías a su pecho, una sensación de tranquilidad me inundo al momento que empezó a dejar pequeños besos en mis labios
Cuando nos separamos sus ojos estaban atentos a mí, con ese brillo calmado, una sonrisa se nos dibujó lentamente mientras nos mirábamos
- Eso si se le puede llamar beso – dijo envolviéndome con sus brazos dejando que escuchara sus latidos continuos, mi cabeza estaba recostada en su pecho, mis manos pasaban por su espalda formando el lugar donde me sentía segura – Vamos, nos esperan – se separó lentamente de mi para acercarse a su remera y dejarla deslizarse por su cuerpo
Volteo a verme con una sonrisa para entrelazar nuestras manos e ir al comedor donde estaban todos por comer, al llegar no nos prestaron mucha atención por lo que nuestras manos pasaron desapercibidas, si no fuera por una castaña con su hermosa sonrisa, se acercaba a mí con sus brazos extendidos
Separe nuestras manos para ir hacia ella y rodearle la cintura con mis brazos, mi cabeza se escondía en el hueco de su cuello, mis fosas nasales se inundaron con el olor a coco que aman su cuerpo, uno dulce y ligero con el que podía estar toda una vida
- Hoy es la entrevista – su tono de voz no sonaba tan contento como siempre, me separe ligeramente de ella para poder ver sus ojos color miel – No quiero que pase algo de nuevo, vi como esas chicas se reían de mí, escuche como te insultaban y te gritaban – me dolía verla así, sin su alegría que podía iluminar un cuarto entero, pase una mano por el filo de su rostro dejando que un mechón de pelo se posara en su oreja
- eso ya paso, ¿sí? No importa que digan – dije notando como bajaba la mirada y asentía - vos sos perfecta ante mis ojos de todas las formas posibles Kal – no sabía porque había dicho eso, pero tampoco me importaba saberlo, era la verdad
Podía vivir sin un montón de personas, pero no sin Kaly, ella es quien me apoya en todo, quien no se pierde nada de mí, la que se quedó a mi lado en mi peor momento y la razón que tengo para seguir día a día, solo para verla llegar a donde sea feliz
Ella es mi mayor confidente que no quiero dejar ir nunca, porque sin ella mi mundo se terminaría
