El cielo despejado con un sol radiante que lo acompañaba a todo momento, el canto de los pájaros endulzando mis oídos con sus melodías, las hojas chocando entre sí por el viento
Miraba todo detalle repensando un escenario que vi toda mi vida y me lo sabía de memoria, pero siempre te encontras algo nuevo
En este caso solo se trataba de quien me rodeaba con sus brazos, con sus latidos calmados que solo me aliviaban de todo, su mano yendo de arriba abajo lentamente sobre mis piernas, viendo todo con sus ojos marrones y con su estúpida sonrisa que me alegraba el día
- Niño mono – lo llame y el volvió a verme al instante – Tenemos que ir con los chicos
- Pueden esperar un poco – dijo apretándome más a su cuerpo y dejando un beso en mi cabeza
- Alex nos va a matar – hable contra su mandíbula dejando cortos besos en ella, note como su piel se erizaba por mi tacto, una sonrisa se había dibujado en mi cara ante su reacción – Vamos – me estaba por levantar, pero él me agarro de mi cintura, haciendo que caiga arriba suyo
Sus ojos viajaron por toda mi cara hasta llegar a mis labios, trago saliva haciendo que se le notara la nuez de su garganta para después entre abrir sus labios, se veía tan buenos
Sin poder resistirse más los estampo contra los míos, sus manos se posaron en mi culo y las mías en su nuca atrayéndolo más a mí, nuestras lenguas jugaban entre sí
Era un beso rápido y fuerte, donde se sentían las ganas de los dos, pero todo fue interrumpido cuando escuchamos como alguien carraspeaba con su garganta
Ambos nos separamos, vimos lentamente quien era, mi mirada primero se posó en unas botas negras alta y fui subiendo la vista hasta llegar a unos ojos iguales a los de Tom
- Que paso, Bill? – dijo el chico abajo mío mientras se frotaba la cara con sus manos y yo me sentaba en el tejado
- Nos tenemos que ir – le respondió a su gemelo, parecía molesto, se estaba por dar la vuelta e irse, pero lo llame antes de eso
- Bill, podes no decir nada, por favor – él se me quedo viendo un momento para asentir y esta vez irse por fin
Espere hasta escuchar como cerraba la puertilla para voltear a ver al chico de rastas, el miraba de arriba abajo escaneándome, me sentía desnuda por cómo me veía
- Tom – el solo hizo un ruido ronco haciendo que mi mente se nublara – Vamos – me costo tanto poder modular esa simple palabra que parecía un susurro
El solo bufo y se levantó, yo imite su acción yendo hacia la puertilla. Primero bajo el, después yo, pero cuando termine de bajar el me miraba igual que hace un momento
- Que? – le pregunte, el solo soltó una carcajada para después agarrar mi mano y bajar, pero antes soltó por fin una palabra
- Tenes un buen culo – lo dijo tan tranquilo, yo solo me sorprendí, noté que mi cara se volvía roja, no sabía qué hacer y dejé un leve golpe en su hombro
- Tom! No digas eso tarado – el solo se rió y siguió caminando de la mano conmigo
Cuando llegamos al auto todos estaban sentados solo faltábamos nosotros, nos sentamos juntos y empezamos a ir para el estudio
El camino era tranquilo, si no fuera por una mano que intentaba meteré por mi remera, era fría
- Tom – le dije en el oído como advertencia, el solo me vio con cara de niño bueno, pero su mano cada vez subía mas hasta llegar al broche de mi corpiño – Tom, basta
