capitulo 11

761 57 117
                                        

Narra Raptor

Raptor: te amo, pero no me agradan las mentiras

Sparta: trataré de no mentirte

Le creí. No me volvería a mentir, de eso estaba seguro. La mañana continuó con "normalidad", lo único anormal fue que Mike nos acompañara. Noté que Mike y Sparta hablaban mucho, me agradaba que Sparta conviviera con más personas, eso es lo que quiero para él, que deje de ser un asesino a sangre fría, que tome confianza, que no sea tan duro, que no sea tan sádico. Quiero poder cambiar su forma de pensar y que deje de agradarle matar personas.

Estaba sentado en uno de los sofás mientras los veía y Alexy estaba tirado en el suelo leyendo un libro. Me levanté y avisé que iba a salir

Raptor: voy a salir

Justo cuando iba a abrir la puerta Sparta me detuvo diciendo

Sparta: ¿Con el permiso de quién?

Volteé para verlo

Raptor: pero si no te estoy pidiendo permiso, te estoy avisando

Al acabar de decir eso pude ver que Sparta estaba muy molesto. Se levantó y vino a mi. Ya estando en frente mio dijo

Sparta: no puedes salir si yo no voy contigo, además no me dejes solo con ellos

Raptor: vuelvo rápido, solo voy a cortar un poco de madera

Me miró con ojos tristes

Raptor: ¿Con qué calentaremos la cabaña si no tenemos leña para alimentar el fuego ?

Sparta: Conejo, no me dejes solo

Raptor: entonces ven conmigo

Sparta: pero si voy los voy a dejar solos y no quiero eso

Raptor: entonces vamos todos

Sparta: pero habrá que protegerlos a todos y yo no soy toda una máquina asesina ¿Sabes?

Raptor: entonces se quedan aquí y ya

Sparta: ¿A dónde irás?

Raptor: afuera

Sparta: Conejo

Raptor:¿Qué?

Sparta: no me dejes

Raptor: no lo haré, solo iré a cortar leña

Sparta: pero-

Lo interrumpí con un beso en la boca. Nos besamos un rato hasta que escuchamos un

Mike: aww

Volteamos y Mike nos vio algo asustado

Mike: ehh...sigan, hagan como que no estoy aquí

Sparta me vio

Sparta: está bien puedes salir

Lo vi. Lo levanté del suelo y lo cargué como un costal de papas, abrí la puerta y salí de la cabaña

Sparta: ¡Sueltame!

Sparta me golpeaba suavemente en la espalda. Mientras cerraba la puerta les di instrucciones a quienes se quedaron adentro

Raptor: no le abran la puerta a extraños y si tocan escondanse ¿Okey?

Alexy asintió y luego siguió leyendo. Cerré la puerta y me llevé a Sparta, pasé por el hacha y seguí mi camino hasta adentro del bosque. Sparta me golpeaba algo suave y me decía

Sparta: ¡Conejo, sueltame ahora mismo! ¡Bajame en este mismo instante!

Raptor: claro, cuando se me de la gana

Una vida tranquila //Spartor//Donde viven las historias. Descúbrelo ahora