27- Mortifagos.

1K 64 4
                                        

No podía ver,solo escuchaba pasos,voces distorcionadas y el ruído de mi cuerpo siendo arrastrado por el piso,después de un rato,el dolor me venció y me desmaye,sin poder oponer resistencía alguna.

Cuándo abrí los ojos,esperaba una luz cerca de mi cara,como en las peliculas. Sin embargo, solo veía a Darla en frente mio y aún seguía siendo de noche.

-¿Darla? ¿Que mierda paso?

Intente pararme, pero algo me tiro para atrás, vi que tenía las manos atadas a la silla en la que estaba sentada.

Las comisuras de los labios de Darla se torcieron hacía árriba,se alejo y me dejo ver que estaba en una de las aulas,la puerta trabada por varios muebles, y ella y Will mirandome.

-Bien hecho, Darla. -Dijo esté último.

-¿Pero que...? -dije,pero ella me interrumpió.

-Tal vez sea la hermana de tu mejor amiguita,eso no significa que tengas que confiar en mi. ¿Vas siempre a donde te digan personas que conoces hace menos de 1 mes? Que descuidada,Ann.

-Zorra.

-¡Callada! -me pego una cachetada.

-¿Que mierda quieren? Putos mortifagos. -Basicamente escupí las palabras.

-Información. ¿Que mierda sabes de La ordén del fenix? -Dijo Darla.

-Gracías, Darla,pero a partír de ahora puedo seguír yo, encargate de darles una escusa a sus estúpidos amigos.

-Quien sabe. -Me susurro Darla- Tal vez los invite a pasear por ahí, en especial al rubiesito.

Le escupí en la cara,pero me sonrió y salio.

-¿Donde está el cuartel? ¿Quienes son parte?

-¿Siempre fuíste mortifago?

-Te hice una pregunta.

-También yo.

-No se responde una pregunta con otra,cariño. Dime.

-No lo se.

-¡Mientes!

-ME HACES DAÑO Y LUEGO TE ARREPIENTES,YA NO TIENE CASO QUE LO INTEN... -Comencé a cantar,pero me gane un puñetazo.

-No te hagas la graciosa. Dime que mierda sabes.

-Cuidado,estamos en presencia de Christian Grey.

-¿Quien mierda es Chris..? Espera,no quiero saberlo.

-Me parece bien que no quieras traumarte.

-¿No piensas decirme una mierda de La ordén del fenix?

-No.

-No nos vamos a ir de aquí hasta que me digas algo.

-Algo.

-¿Podrías tomarte las cosas con seriedad por un momento?

-¿Podrías tomarte las cosas con seriedad por un momento?

El le dió un golpe a la pared por la furía, mientras murmuraba que no podría pasar más de una hora con migo.

Estoy más asustada de lo que parezco, pero no le dare esa ventaja.

Se volteo hacía a mi y me puso su varita (Magica,mal pensadas) en el cuello.

-¿Que sabes de La ordén del fenix?

-¡NADA! ¡NO SE NADA!

-¡MIENTES!

-¿Quieres que repita la canción otra vez?

La hija de LupinHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora