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Lo que nadie sabe es que son amantes, y se ven a escondidas de todos.
Ella se siente atrapada en una relación que no da más y busca consuelo en la cama del compañero de su novio.
Él amanece con una mujer, pero en realidad desea a otra .
Los...
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Mariana se despertó tranquilamente pasadas las 11 de la mañana. Lo primero que la sorprendió fue que ya no se encontraba sobre el pecho de Kylian, sino recostada de lado, en el centro de la cama. En su hueco ni siquiera quedaba una pizca de calor, una muestra de que había pasado la noche allí, a parte del olor a sexo, que delataba lo que había pasado unas horas antes.
No le apetecía levantarse. Después de dar un par de vueltas en la cama, recordó la razón por la que su novio no la acompañaba en ese momento. Él estaba de viaje a Qatar por algo de publicidad, iba a estar fuera casi dos días. Ahora si que no tenía prisa, se había librado de hablar sobre Faiza al menos unos días, pero ese problema acompañó al muchacho todo el viaje. Ella se dió una ducha relajante nada más levantarse, desatendiendo por completo el teléfono, que de no estar silenciado hubiera estado sonando desde primera hora de la mañana. Ya sobre las 12, habiendo salido de la ducha, la chica bajó a desayunar. No echó en falta su teléfono hasta que empezó a devorar sus tostadas. Entonces subió a la habitación a por su teléfono para ojear sus redes sociales mientras desayunaba.
Fue entonces cuando se alarmó al ver lo saturado que estaba su teléfono. Lo primero que le llamó la atención fueron el número de llamadas perdidas que tenía de Naomi. ¿Qué había pasado? Pidió que todos estuvieran bien y que nada malo le hubiera pasado a ninguno de sus seres queridos. Tenía muchas más notificaciones de Instagram y otras redes sociales, aparte de mensajes y llamadas de amigos y conocidos, pero ninguna era de Kylian. Justo iba a devolverle las llamadas a Naomi cuando sonó el timbre de la casa. A través de la cámara pudo ver a una mujer de unos 50 años, que aparentemente no conocía de nada.