El primer mes de clases tenía a Ruby vuelta un ocho. Le iba muy mal en el inglés y pensaba que suspendería el próximo examen.
Sus días en el colegio tenían una rutina.
Llegaba saludando a sus amigas, veía a Chelsea y a su novio besuquearse toda la mañana, y agarraba el mal humor.
Sus amigas la hacían reír y por un momento lo olvidaba, volvía a ver a la parejita besándose en la tarde y el enojo aumentaba. Finalmente terminaba o en la biblioteca, o mirando a Camila entrenar.
Casualmente, estas eran las cosas que ocurrían exactamente todos los días, lo que menos disfrutaba era el besuqueo de idiotas, pero creyó que ya debería de haberse acostumbrado.
Llevaba días viéndolos hacer lo mismo e ir agarrados de la mano, aún no comprendía por qué seguía molestándole. Ya debería de haberlo superado, pero cada vez que los veía, sentía unas terribles ganas de golpear a Peter en el rostro.
Decidió ignorarlo, no era su problema.
En estos momentos se encontraba mirando a Camila entrenar mientras estudiaba biología, pero en verdad no estaba del todo concentrada. ¿Como podría?, Si Chelsea lucia deslumbrante, dando vueltas en el aire y alzando los pompones, era increíble cómo en tan solo un mes el equipo había mejorado tanto.
Chelsea. Aquel era un nombre que seguramente la atormentaría, los dos años que quedaban de escuela. La observaba, su piel era hermosa, su cabello brillaba y su sonrisa le alegraba el día.
Sin quererlo, el pulso de la peli azul se disparó. Era un fastidio cuando le sucedía.
Desde el primer año le ocurría aquello, pero parecía que cada día empeoraba más y más, ¿Por qué?, ¿Que tiene ella que me haga sentir así?, se preguntó pero no quiso responder con miedo a la respuesta, era absolutamente importante.
Suerte que era el último día de la semana y no tendría que verla durante dos dias, aunque sabía que era una mentira, ya que Ruby se sentiría ansiosa todos los lunes sabiendo que la iba a volver a ver.
Después de un rato, el grupo de chicas se fueron hasta los vestidores, Chelsea lucia muy atractiva con las mejillas rojas y el cabello sudado revuelto.
Espero a Camila, ellas habían acordado con las chicas que al terminar el entrenamiento, irían a la pizzería cerca del instituto.
-¿A quién esperas? .-Preguntó la voz de Camila a su espalda y la chica de ojos verdes soltó una risa.
-A una amiga no más atractiva que yo .-Le dio una sonrisa y Camila hizo una mueca.
-Yo soy más atractiva que tú .-Dijo ofreciéndole la mano, para ayudarla a levantarse.
Mientras conversaban y salían del campo,
Observó como Camila quedó distraída, mirando a Lea.
Dios, está chica si que babea por ella. Solo esperaba que fuera atracción física, ya que si era algo más fuerte sabía que su amiga sufriría, y no quería que ella sintiera dolor.
Bajaron varias cuadras y al llegar a la pizzería vieron que en el aparcamiento habían varios coches, hubo un convertible azul que se le hizo muy familiar, pero igual entró con su amiga.
El local tenía una pinta exacta a las cafeterías de los años sesenta, fueron a las mesas rojas mientras sus amigas le hacían señas para que se sentaran.
-¡Rubyboo, aquí! .-Grito Lara y ella sonrió, tomaron asiento y Ruby quedó junto a Brianna.
Camila estaba al lado de Lara y las cuatro comenzaron a hablar. Brianna bebía de su malteada y Ruby no dudó en robarle unos cuantos sorbos.
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Rivales (Ruby x Chelsea adaptación)
RomantikRuby Gilman comienza la secundaria sintiendo la burla de muchos de sus compañeros, entre uno de los grupos que la fastidian conocerá a la reina de la escuela Chelsea. Durante los años de escuela Ellas comenzarán una gran rivalidad entre ellas. Se od...
