Bueno, las vacaciones habían pasado muy rápido para el gusto de Ruby, sentía que los dos meses se le fueron volando.
Hace varios meses desde su cumpleaños y se encontraba otra vez desayunando, ahora con quince años, dispuesta a ir a su segundo año en la secundaria.
Lo había pasado fenomenal, sus amigas y las primas de Lara la habían mantenido distraída todos los días, conversaba hasta tarde con las tres vía a Skype. De alguna manera Camila era una de sus amigas cercanas y más ahora que asistirían a la misma escuela. Su hermana Azul, era realmente sexy y siempre parecía amable con todo el mundo. Lo único que jodio todos esos días fue una persona que no salía de sus pensamientos, Chelsea. La chica, que por cierto, Ruby odiaba y le estaba haciendo la vida imposible.
Todos los días recordaba sus ojos. Había logrado dejar de escucharla o pensar en su risa pero lo único que su mente no podía olvidar, eran sus ojos. Sus malditos ojos.
Ahora, pensar que hoy la volvería a ver, le revolvía el estómago de una forma impensable, se sentía nerviosa y a la vez ridícula por sentir nervios. Aunque vivieran en la misma ciudad, nunca la encontró y todo eso debido a que se enteró de que se fue a un viaje fuera del país, pero ya volvería al instituto y sea como sea, allí desgraciadamente estarían cara a cara.
-¡Agh, en serio, que horror! - Dijo hundiendo el rostro entre las manos y su madre, la miro divertida.
-¿Sigues atormentada por esa niña, cariño? -Preguntó a su hija.
Claro, durante todo el año Ruby le había hablado sobre las chicas que la fastidiaba, diciendo que no era tan gran grave como para acusarlas y restándole importancia.
-¿Por que se preocupa tanto por una chica? -Preguntó su padre, como siempre el no entendía la situación.
-Por que esa niña lleva haciéndome la vida imposible -Dijo dándole un mordisco a su emparedado, sentía la mantequilla de maní en el paladar -Por eso no quiero verla.
-Parece todo lo contrario, cariño. Has estado muy ansiosa estos días -Le guiño el ojo y Ruby se ruborizó.
-¡Mamá! -Le regaño, escuchando su risa.
Después de un rato salió directo a la escuela, vestía igual que toda la vida, camiseta blanca, una chamarra negra de cuero, junto a unos vaqueros desgastados a la cadera, en conjunto con sus zapatillas converse. Este nuevo año optó por llevar su cabellos lizo y azul con ligeras ondulaciones al final y en el verano había decidido llévalo normal.
Al llegar, a la primera que encontró hablando en el apartamento fue a Lara. Conversaba con sus amigos de la Infancia y al acercarse, todos la saludaron con ánimos. Camila se hecho a los brazos de Ruby y se colgó de ella, todos comenzaron a reír.
-Camila, déjame respirar! Si nos vimos ayer -Reclamo divertida, cuando la rubia se apartó y le guiño el ojo.
Siguieron conversando hasta que llegó Brianna, parecía muy feliz y las saludó con la dulzura que la caracterizaba. Después de un rato escucharon el chirrido de un auto y aparecía un convertible azul cerca de ellas, todo el mundo observaba la escena.
Como si fuese una película, de él comenzaron a bajar los que pertenecían al grupito. Sara y Ellie, conversaban animosamente entre ellas y no lucían igual que año anterior.
Ya al cumplir quince años era cuando las chicas comenzaban a madurar, claramente lo había hecho ya que vestían con unos jeans de mezclilla ajustados hasta los tobillos y unas blusas vaporosas que dejaban al descubierto sus abdómenes.
Incluso se podría decir que tenían maquillaje. John y Peter eran otra historia, vestían con una camisa holgada, de ultima marca y chaquetas de cuero.
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Rivales (Ruby x Chelsea adaptación)
RomanceRuby Gilman comienza la secundaria sintiendo la burla de muchos de sus compañeros, entre uno de los grupos que la fastidian conocerá a la reina de la escuela Chelsea. Durante los años de escuela Ellas comenzarán una gran rivalidad entre ellas. Se od...
