CAPÍTULO 11: UN NUEVO COMIENZO

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Narra __~

Ya habían pasado unos meses y nosotros seguíamos dando vueltas. No encontrábamos ningún lugar que se pudiera catalogar como "seguro" y el nacimiento del bebé se estaba acercando cada vez más.

-Nada por aquí-

Solté molesta, nos faltaba comida y estábamos en pleno pueblo, rodeados de caminantes que no dejaban que descansáramos un rato. Daryl se colocó frente a mí y me tomó de la cintura, haciendo una seña de que estaba bien, que encontraríamos en algún otro lado.

Los demás entraron en la casa para descansar el poco tiempo que teníamos y Carl (quien había crecido mucho por cierto), encontró unas latas de comida para gato, pensó que ayudaría pero Rick la tomó y la observó, solo para tirarla molesto, todos lo miraban atentos. Desde que contó lo de Shane nadie se atrevía a cuestionarlo, el había hecho todo eso solo para mantener a salvo al grupo y se los había hecho saber.

Daryl y yo nos miramos algo derrotados cuando el pudo ver unos caminantes venir y en una sola advertencia todos salieron con sus cosas hacia las camionetas. Yo había tomado un hierro que estaba tirado y cubría a los pocos que salían de la casa con las cosas. Me subí junto a Daryl a la motocicleta y emprendimos viaje.

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Las cosas se habían tornado muy silenciosas y habíamos parado en un puente desolado. Dixon y yo decidimos ir a por agua ya que se escuchaba un río moverse, cosa que Rick dio consentimiento y fuimos hacia el sonido.

-Carajo que dolor de cabeza-

Pronuncié tocando mi frente, Daryl frenó y giró hacia mí.

-Ya pasará,  estoy seguro de que pronto encontraremos un buen lugar-

Este me abrazó por la cintura, siempre hacía eso y comenzaba a pensar que quería llegar a otro punto.

Carajo, si me abraza así solo logra ponere más nerviosa

Intentaba calmarme pero sus manos eran muy firmes en su agarre, su respiración comenzó a ser más pesada y pude percatarme de eso en el instante. Intente levantar mi cabeza pero tornó más fuerza en mi cintura, acción que provocó un espasmo.

¿Quién me manda a ser tan sensible en esa zona? Mierda...

Escuché una risa ronca y casi en susurro.

-Dixon carajo, no hagas eso...-

Dije casi en un jadeo, no lo había podido evitar y eso parecía hacerlo disfrutar.

-Si me lo dices así comenzaré a hacerlo más seguido-

Este intento bajar el agarre pero lo detuve de inmediato y me alejé agregando:

-Hay que buscar el río-

Comencé a caminar toda enrojecida y carraspeando la garganta. Pude escuchar una risa por parte de este.

Al llegar al sonido del río, ni siquiera miramos el agua correr. Pudimos notar una construcción que podría llegar a ser nuestro próximo lugar seguro, una prisión.

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Al contarle a Rick lo que habíamos encontrado no tardamos mucho en emprender camino hacia la construcción.

Ya habíamos armado un plan para despejar el patio, habíamos observado una reja un poco más adelante de la reja principal y parecía que de ahí salían más caminantes. Lo que haríamos era pasar corriendo mientras Carl y Carol quien había aprendido recientemente a utilizar un rifle, nos iban a cubrir. Los únicos que pasaríamos seríamos Rick, Daryl, Glenn, Maggie y yo.

Comenzamos el plan y mi hermano junto a Maggie no se separaban, ya eran una pareja y me tranquilizaba saber que Glenn no estaría solo en este mundo de mierda. Mientras Rick nos guiaba hacia la reja nosotros matábamos a los caminantes que se acercaban, yo le cubría la espalda a Dixon, quien iba disparando flechas con su ballesta.

Llegamos y Maggie pateó a un caminante que estaba por salir, Rick juntó el portón y mi hermano la cerró. De ahí todos comenzaron a matar a los caminantes que estaban sueltos por el gran patio.

Creo que por fin habíamos encontrado un buen lugar, todos empezaron a pasar y muchos se veían  realmente felices.

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Para la noche habían encendido una fogata, yo como siempre me quedé un poco alejada y observaba los alrededores, pude ver a Daryl charlar con Carol arriba del autobús de la entrada y me tranquilizaba saber que habían mejorado su relación. La noche se tornaba fría y fui a por mis mantas, ya que todos habían bajado las suyas.

Mis cosas estaban en la camioneta grande así que me dirigí hacia allá,  perdiendo de vista a todos. Abrí con cuidado el baúl que prácticamente era una quinta puerta del auto y tuve que subir un poco en esta para poder alcanzarlas, no alcancé a bajarme totalmente de la camioneta que sentí unas manos resbalarse por debajo de mi camisa subiendo a mi cintura, quedé totalmente de espaldas y me giré algo alterada.

-Tranquila...soy yo-

Dijo susurrando de una manera un poco provocativa en mi oído, comenzó a subir sus manos y en cuanto sentí sus manos frías cerca de la parte baja de mis pechos solté un gemido, algo inesperado. Me había avergonzado he intenté alejarme, pero este me dio vuelta, obligándome a mirarlo.

-Me encanta escuchar esos sonidos de ti~-

Se había dado cuenta de mi vergüenza. Me había empezado a poner roja y este comenzó a sacar sus manos de mi camisa. Lo cual pareció que provocó una mueca en mí  y el se había dado cuenta.

-Tranquila, no me voy a detener aquí. Solo quiero una mejor vista-

Carajo, habla tan sexi
Nunca lo había escuchado de esta forma...

El sonrojo se apoderaba de mí y cuando intenté excusarme este solo soltó una risa.

Me tomó de la cintura y me colocó en la camioneta, dejándome a la altura de su rostro. Se acercó a mi sin dejar ningún espacio libre, me había obligado a abrir las piernas para que se pudiera acercar lo más posible.

-¿Qué es lo que piensas hacer?-

Dije aún sonrojada, si lo sabía pero aún así me sentía algo nerviosa. Cada movimiento que hacía provocaba un nuevo sentimiento en mi.

Comenzó a desprender los botones de mi camisa mientras me miraba a los ojos, yo no sabía cómo sentirme y parecía notarse.
Mi contrario terminó de desabrochar mi ropa y se acercó a mi rostro, proporcionando un beso, era deseoso y de un momento a otro su lengua jugaba con la mía, la excitación subía con cada movimiento. Sus manos comenzaban a abrirse paso por mi cintura desnuda, cual se enchinaba con el tacto se sus manos frías.

-No olvidarás esta noche nunca. Te lo prometo-

Pronunciaba este con una voz ronca y totalmente decidido.

Este es el momento para dejarme fluir...




















𝑷𝑯𝑶𝑬𝑵𝑰𝑿 - 𝐷𝑎𝑟𝑦𝑙 𝐷𝑖𝑥𝑜𝑛.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora