ONLY TWO XV

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Cap. 15

Caminaba inquietó por el pasillo del piso que se le indicó por parte del personal del hospital, después de su nueva evaluación se le permitió salir de su habitación e ir a encontrarse con quién, y con tanta vergüenza debía de admitir, deseó volver a ver.

Después de haber platicado con la enfermera mientras comía lo que le había traído, pudo apreciar gracias a está misma, que era cierto su rápida recuperación por medio del espejo de los baños de su piso. Su rostro, que espero ver destrozado se encontraba normal, solo tenía uno que otro mínimo rasguño, la herida en un costado estaba cicatrizada; era obvio que los doctores estaban maravillados y extrañados, desconocían el echó de su rápida recuperación, pero éso a él, por el momento... No le importaba.

Miraba con ansias la puerta que daba al interior de la habitación, pues era obvio que sus sentimientos estaban a flote y poco controlables, agradecía que su piel no sé estuviera marcando como antes, pero tenía miedo con que su piel se remarcara a lo loco. El pasillo era poco transcurrido por la hora, algo que agradeció mentalmente a la virgencita, ya que si hubiera estado transcurrido... pues no habría cambiado nada, igual entraría.

--Eh, disculpa, está todo bien!? --Preguntó un joven que portaba uniforme de enfermero.

Su presencia fué tan repentina que había terminado asustando un poco a missa, quien sintió su palpitar detenerse por algunos segundos, miró algo agitado al chico aún lado suyo.

--Perdone, no era mi intención asustarle, se encuentra bien!? --Volvió a preguntar agüitado y expresión preocupada.

--Ah, perdón, si estoy bien, gracias --Respondió con una pequeña sonrisa calmada.

--Ay, que bueno~ --Constestó aliviado y con una sonrisa tranquila, miró por un breve momento a missa para mirar la puerta al frente suyo --Perdone la pregunta, pero no entrarás? --Preguntó curioso, algo que no era común de ver en el personal de los hospitales.

--S-Sí --Balbució, volviendo a él ése nerviosismo, quedandose su mirada en la puerta nuevamente por unos segundos, siendo notado por el enfermero.

--Relajate chaval --Habló alegre el enfermero --Tienes todo el tiempo disponible para entrar; Solo procura hacerlo antes del anochecer, ya que no sé le permite deambular a la gente por esas horas, así que te aconsejo que te relajes y entres --Comentó tranquilo el chico, volviendo a sonreírle gentilmente, relajando un poco a missa.

--Tienes razón, gracias --El chico le del volvió la sonrisa alegre.

--No hay de qué, me voy, cualquier cosa, habla con el personal --Agregó para retirarse con un paso calmado.

Missa miró nuevamente la puerta , tomando una bocanada de aire para relajarse, "solo se trata de quackity, cálmate pendejo" pensó para si mismo, aproximándose con decisión a la puerta, tomó la perilla de está y sin vacilar, abrió está con lentitud y nerviosismo. Lo primero que hizo fué echar una miradita al interior, al notar la falta de ruido; El único sonido perceptible era ése horroroso sonido de las máquinas, que ya lo tenían hasta la madre de ansioso.

Aunque se sintió más tranquilo al mirar al chico que reposaba en la cama de hospital, desconocía si dormía o no, por su mirada cerrada, sin importarle poco, entró con calma y tratando de hacer el mínimo ruido cerró la puerta a sus espaldas, su mirada se dirigió al menor y con ella su recorrido a la cama de esté mismo de forma calmada.

Era increíble, el como solo mirar al menor frente a él le borraba todo pensamiento, pero en está ocasión fué solo por unos segundos, rompiendo esa burbuja en cuanto reaccionó al estado en el que se encontraba el menor, sintió su sangre bajar a su pies, mirarlo en tal estado lo entristecía, enojaba y hacía crecer mucho más sentimientos negativos.

Only Two [Missa&Quackity] [EN HIATUS]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora